Durante los preparativos de vuestra boda tendréis que organizar partidas de lo más diversas y abordar temas tan diferentes como encontrar el vestido de novia perfecto, elaborar una completa banda sonora con las canciones de boda que sonarán a lo largo de toda la jornada, escoger unos bonitos y prácticos detalles de boda para familiares y amigos y, por supuesto, elegir el destino de vuestra luna de miel. Existen muchas opciones, pero hay una cerca de casa que seguro que os enamorará con sus bellos contrastes y su especial belleza. Es Italia, uno de los países más románticos del mundo. No perdáis detalles de la seductora ruta de norte a sur que os proponemos. ¿Listos? ¡Andiamo!

Venecia, la ciudad del amor

Sorprendente y realmente increíble, Venecia os espera con los brazos abiertos. Podréis dar románticos paseos en góndola, cruzar sus maravillosos puentes y descubrir espectaculares rincones secretos, como la terraza del hotel Bauer, desde la que contemplareis vistas únicas sobre la ciudad, o la Riva degli Schiavoni, con panorámicas sobre la laguna. Junto a las típicas visitas turísticas, no os olvidéis de otros lugares mágicos de la ciudad: los jardines decadentes del palacio Soranzo Cpello, la terraza del hotel Danieli con su sabroso brunch de los domingos o las islas encantadoras de la laguna: Mazzorbo, Torcello, Burano... 

Road trip por la Toscana

Vuestra luna de miel puede seguir por la Toscana, un destino perfecto para enamorados. Si amáis los road trip, alquilad un coche de alquiler y perdeos entre sus maravillosos paisajes salpicados de viñedos, olivos e hileras de cipreses, como los que contemplaréis en el valle del Chianti. Descubrid asimismo los encantadores pueblecitos medievales del Valle de Orcia, como Montalcino, San Quirico, Montepulciano, Volterra o San Gimignano. Y no os olvidéis de visitar Siena y Florencia.

Más allá de por su magnífica Pizza del Campo –donde cada verano se celebra una impresionante corrida de caballos–, Siena os sorprenderá con su espectacular duomo o catedral y con su basílica de San Domenico. Florencia, por su parte, os embrujará por completo. Imprescindible descubrir la plaza del Duomo con la catedral de Santa María del Fiore, el campanario de Giotto y el Battistero di San Giovanni; la plaza della Signoria con el palacio Vecchio, sus monumentos y sus esculturas; el puente Vecchio; la galería de la Academia, con el David de Miguel Ángel; la galería Uffizi, que alberga distintas obras de Leonardo da Vinci y de Rafael, entre otros; la plaza Santa Croce; la iglesia de Santa María Novella, y el jardín de Boboli.

Momentos inolvidables en Roma

Maravillosa, mágica y misteriosa... Os encantará la Ciudad Eterna si, además, de verla como ojos de turistas, la recorréis juntos en Vespa como hicieron Gregory Peck y Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma. ¿Qué ver? Visitad la Fontana de Trevi con su maravilloso murmullo, donde acabaréis lanzando una moneda al aire de espaldas mientras formuláis un deseo. Acercaos hasta el Coliseo, con más de 2.000 años de antigüedad. Recorred la plaza Navona, con sus tres fuentes. Y no os perdáis la basílica de San Pedro, el Vaticano, el castillo de Sant’Angelo, el monumento a Vittorio Emanuele II ni el Foro.

Descubrid asimismo el barrio del Trastevere, repleto de callejuelas medievales y de lugares llenos de encanto, y subid los 135 peldaños de la espectacular escalinata que conduce desde la plaza de España hasta la iglesia de Trinità dei Monti. ¿Más opciones? Saborear un gelatto, tomar un espresso en el caffè sant’Eustachio, acercaos hasta parque de Savello, que esconde las mejores vistas sobre Roma, pasear de la mano por el parque de Villa Borguese y, por supuesto, adquirir algún recuerdo en el mercado callejero que a diario, menos el domingo, se celebra en Campo dei Fiori.

Nápoles y Sicilia: ¡Viva l’amore!

El sur de Italia es palpitante, sensual y apasionado. Nápoles y sus alrededores os seducirán con un ambiente desenfadado y romántico. Disfrutaréis de un sinfín de escapadas: un recorrido en barco por el golfo de Nápoles para contemplar los últimos rayos de sol iluminando la ciudad, un paseo por la plaza San Domenico Maggiore o una excursión para apreciar el volcán Vesubio. Y para acabar una luna de miel maravillosa, nada mejor que Sicilia, una isla legendaria, repleta de historia. Allí os esperan Palermo, Agrigento, el Valle de los Templos con sus bellas puestas de sol, numerosas playas paradisíacas y solitarias y, por supuesto, el volcán Etna, al que podéis llegar en teleférico o rodear su perímetro a bordo del tren Ferrovia Circumetnea. ¡Imposible resistirse ante tanta belleza!

Seguro que os han encantado todas las propuestas de este bello país. Así que no esperéis más y organizad una luna de miel de ensueño, del mismo modo que habéis dedicado tiempo a pensar qué ideas originales para bodas encajaran mejor con la esencia de vuestro enlace o cómo deben ser las invitaciones de boda con las que comunicar la buena noticia a familiares y amigos. ¡Seguro que triunfáis en vuestra elección!