Tanto si queréis aprovechar y hacer turismo local durante vuestra luna de miel –sea o no por las limitaciones derivadas de la COVID-19– como si lo que necesitáis son unos días de desconexión en medio de todo el ajetreo que implica una luna de miel, seguro que os encantará esta propuesta: recorrer Castilla y León. Tierra de mitos y leyendas, la comunidad autónoma más extensa de nuestro país esconde lugares llenos de magia, embrujo y encanto que merece la pena descubrir. Si os seduce la propuesta, no os perdáis estos 10 románticos planes que recorren cada una de sus nueve provincias. ¡Os encantarán!

1. Descubrir los jardines del palacio de la Granja de San Ildefonso, Segovia

El palacio de la Granja de San Ildefonso, a pocos kilómetros de Segovia, es un destino idílico. Con unos inmensos jardines, os sentiréis en plena naturaleza recorriendo sus senderos y bosques salpicados de fuentes espectaculares, como la de la Fama, la de los Baños de Diana o la del Canastillo. Un palacio diseñado a imagen y semejanza de Versalles, que os enamorará sobre todo si hacéis coincidir vuestra visita con los espectáculos de agua de sus fuentes.

¿Más imprescindibles que ver en Segovia? Impresionaros con la majestuosidad de su acueducto –del siglo II–, de sus murallas y de su Alcázar. Desde el Mirador de la Pradera de San Marcos tendréis unas magníficas vistas de este último. El casco antiguo de la ciudad, su catedral, la Real Casa de la Moneda y La Casa de los Picos también son de obligada visita, al igual que lo es saborear algunos de sus increíbles platos típicos, como los florones, un dulce crujiente y delicioso.

2. Asistir a un concierto a la luz de las velas en Pedraza, Segovia

Con su precioso recinto amurallado, el pueblecito de Pedraza organiza conciertos en su Plaza Mayor, mientras el resto de la localidad se ilumina únicamente por la luz de las velas. ¡Sin duda, un ambiente mágico y perfecto para vivir momentos de lo más románticos e inolvidables!

Una vez allí, no os perdáis su castillo, su Plaza Mayor ni su iglesia románica. Sin olvidarse de su Puerta de la Villa ni de su cárcel medieval. Escenario de numerosas series españolas y anuncios de televisión, disfrutaréis de lo lindo reconociendo los excepcionales exteriores que tan familiares os resultan después de verlos en la pequeña pantalla.

3. Disfrutar de un paseo nocturno en Ávila

Al caer la noche, Ávila os contará las leyendas que se esconden tras sus impresionantes murallas. Podéis descubrirlas en un paseo fascinante, recorriendo sus puertas y numerosos torreones iluminados, la catedral de estilo gótico, los palacios renacentistas y las encantadoras plazas, como las del Mercado Chico y el Grande, llenas de vida y encanto. También vale la pena acercarse al Humilladero-Mirador de los Cuatro Postes, en el lado izquierdo del río Adaja, con una impresionante vista sobre la ciudad y un excelente enclave para ver la muralla al completo. Un lugar también mágico al atardecer cuando el sol ilumina las murallas.

¿Más propuestas sobre lo que hay que ver en Ávila? Descubrid la Basílica de San Vicente y la Puerta del Carmen, desde donde conseguiréis una de las vistas más típicas de la muralla. Y, por supuesto, no os vayáis de Ávila sin hacer una ruta de pinchos. Una fantástica manera de probar todo tipo de increíbles tentaciones culinarias.

4. Enamoraros del jardín secreto de Calixto y Melibea en Salamanca

Salamanca os espera con su fantástico ambiente estudiantil. Perdeos por sus calles y descubrid la Casa de las Conchas, la Catedral Nueva y la Catedral Vieja –conectadas por el interior–, la Universidad de Salamanca y su bulliciosa Plaza Mayor, llena de encanto. En uno de los rincones secretos de la ciudad se esconde el jardín de una pareja de enamorados, Calixto y Melibea, que fue testigo de los encuentros secretos de los protagonistas de La Celestina. Lo encontraréis en la ladera de la antigua muralla a los pies del río Tormes.

¿Qué ver en Salamanca sí o sí? Subid hasta lo alto de Las Torres de la Clerecía, desde donde podréis contemplar fantásticas vistas del casco antiguo de la ciudad; recorred el Puente Mayor del Tormes, un puente romano de piedra; sucumbid al encanto del Palacio de La Salina y del Palacio de San Boal, y disfrutad de la Casa Lis con su magnífica vidriera, que alberga en su interior el Museo de Art Nouveau y Art Déco. ¿Sois amantes del jamón? No os vayáis sin probar una sabrosa tabla. ¡Pura delicia!

5. Contemplar juntos Puebla de Sanabria, en Zamora

Es uno de los pueblos más bonitos de nuestro país, con su casco histórico de callejuelas empedradas, su castillo y sus murallas, que os fascinará tanto de día como de noche. Además, cerca de Puebla de Sanabria se encuentra el maravilloso lago de Sanabria de origen glaciar, con rutas maravillosas de senderismo, como la de la laguna de los Peces.

Ideal para transportaros al pasado medieval de nuestro país, en Puebla de Sanabria descubriréis asimismo la Iglesia de Santa María del Azogue, el Museo de Gigantes y Cabezudos y las fantásticas fachadas de piedra de las casas, muchas de ellas adornadas con flores. Podréis disfrutar además de un fantástico paseo junto al río Tera y de una magnífica playa fluvial.

6. Ver el cielo estrellado de Babia, León

La comarca de Babia se encuentra al norte de León. Conocida como los "Alpes leoneses" por sus majestuosas montañas, esta Reserva de la Biosfera y Parque Natural os deslumbrará con sus paisajes únicos. No os perdáis los ríos y embalses de la zona y, si sois amantes del senderismo, no dudéis en hacer la ruta de la Laguna de las Verdes y acercaos hasta el mirador de Peña Ubiña, con unas vistas increíbles. Pero lo que más os sorprenderá de Babia son sus cielos estrellados. Un destino único para ver abrazados la Vía Láctea o las constelaciones del universo. No en vano el cielo de Babia está catalogado como Parque Estelar.

A poco más de una hora en coche llegaréis a León. Así que, si queréis hacer una escapada a esta ciudad, atentos a todo lo que no os podéis perder: su fantástica catedral –al lado de la Plaza Mayor–, sus murallas, la Casa de Botines, el Palacio de los Guzmanes y el Convento de San Marcos. También es imprescindible recorrer la Calle Ancha, la más turística, e ir de tapas por el Barrio Húmedo. Impresionantes son también Las Médulas, en el Bierzo leonés. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, antiguamente eran una mina de oro. Existen diferentes rutas que podréis hacer a pie, del mismo modo que podréis subir hasta el Mirador de Orellán para verlas en toda su dimensión.

7. Navegar por el Canal de Castilla, en Palencia

El Canal de Castilla es navegable y os permitirá recorrer la provincia de Palencia de norte a sur, contemplando sus paisajes, sus esclusas y sus puentes. Su recorrido también forma parte del camino lebaniego castellano que une la capital palentina con el monasterio de Santo Toribio de Liébana, de extraordinaria belleza. Vuestra travesía en barco puede empezar en Alar del Rey, abriéndoos paso entre álamos, chopos, olmos y 24 esclusas, mientras gozáis del entorno en un sorprendente viaje de 75 kilómetros hasta Ribas de Campos.

¿Y qué ver en Palencia? Su Plaza Mayor, su catedral, su Calle Mayor, la estatua de La Gorda y su Puente Mayor, principalmente. ¿Queréis ver Palencia desde las alturas? Subid hasta el Mirador del Cristo del Otero. ¡Merece realmente la pena!

8. Vivir la magia de la ruta de las cascadas, en Burgos

La provincia de Burgos esconde un gran número de cascadas y saltos de agua, de fácil acceso. Son espectaculares el salto del Nervión, cerca de Berberana, el más grande de nuestro país con casi 300 metros de caída, la cascada de Orbaneja del Castillo y la de Las Pisas, entre el valle de Valdebezana y la Merindad de Valdeporres, con una preciosa ruta de senderismo. Sin olvidarse de las Cascadas de Irús y la de Peñaladros, en Cozuela. ¡Deslumbrantes!

Más allá de la Catedral de Burgos, visitad el castillo, las murallas y la Puerta de Santa María. No os olvidéis tampoco de dar un romántico y agradable paseo por el Parque Isla ni por el Paseo del Espolón. Allí conectaréis a la perfección con el espíritu de la ciudad.

9. Ensimismarse en el Castillo de Gormaz, en Soria

El Castillo de Gormaz es una impresionante fortaleza islámica del siglo IX, situada muy cerca de El Burgo de Osma, que se levanta majestuosa sobre una colina. Allí podréis contemplar una excepcional puesta de sol desde la puerta califal con los campos de Castilla y el río Duero serpenteando en el paisaje como telón de fondo.

¿Qué ver en Soria ciudad? La Plaza Mayor, la Iglesia de Nuestra Señora del Espino, el Parque del Castillo, la Concatedral de San Pedro y el Monasterio de San Juan de Duero. Y no dudéis en descubrir el Parque de la Alameda de Cervantes.

10. Soñar despiertos en Campo Grande, Valladolid

En el centro de la ciudad de Valladolid se encuentra el gran jardín romántico de Campo Grande. De 11 hectáreas, alberga frondosas arboledas centenarias, senderos, caminos, fuentes, pavos reales y un estanque con una pequeña cascada. Sin duda, un agradable oasis y un paraíso en el que perderse, relajarse y sentir la naturaleza en todo su esplendor, que os fascinará por su belleza.

¿Más propuestas en esta bella ciudad? La Plaza Mayor, el Mercado del Val, la Iglesia de San Benito y el Parque de las Moreras en el que se encuentra la playa fluvial de la ciudad. No os olvidéis tampoco de la catedral ni de subir hasta su torre, situada a 70 m, perfecta para contemplar las fantásticas vistas del centro histórico.

Está claro que disfrutaréis al máximo de estos 10 románticos destinos de Castilla y León, perfectos para vivir una increíble luna de miel o una escapada en pareja. Un viaje cerca de casa que podéis preparar con mimo y cariño, de acuerdo a vuestros gustos y preferencias. Un destino que os seducirá por su magia y belleza. ¡Disfrutadlo!