Después de encontrar en ese pequeño atelier el vestido de novia perfecto, de escoger unas invitaciones de boda fieles a vuestra esencia y al estilo del enlace y de elegir los detalles de boda más originales para vuestros invitados, seguramente ya estaréis pensando en la luna de miel. Recordad que con el fin de la desescalada causada por el coronavirus y la llegada de la "nueva normalidad" ya no habrá restricciones de movilidad para desplazarse de una provincia a otra. Sin embargo, y a pesar de que el próximo 1 de julio España ya abrirá sus fronteras, todavía existe mucha indefinición sobre a qué otros países se podrá viajar y cuándo. Así que, ¿por qué no buscar un destino en España para vuestra luna de miel? Tenemos la suerte de vivir en un país que esconde maravillosas playas que nada tienen que envidiar a las del Caribe o la Polinesia. ¡Disfrutad de vuestro viaje de novios en cualquiera de ellas! Para ponéroslo más fácil hemos seleccionado 10 maravillosas opciones que se encuentran entre las playas más bellas del mundo y están aquí mismo. ¡Seguro que os encantarán!

1. Playa del Silencio, Asturias

En la costa occidental de Asturias se encuentra esta increíble playa, un auténtico remanso de paz cerca del pueblecito de Castañeras (Asturias), no muy lejos de Cudillero. Recibe este curioso nombre porque es un lugar solitario, alejado y secreto. Sus acantilados la protegen del oleaje y os regalan tranquilas y transparentes aguas verdes esmeralda donde pasar juntos horas inolvidables rodeados de naturaleza virgen. El acceso es sencillo y el último tramo con escaleras de piedra hace que la playa sea aún más romántica si cabe. Ideal para practicar snorkel, no os perdáis su espectacular mirador en lo alto de los acantilados con vistas impresionantes.

2. Playa de la Granadella, Alicante

La Granadella es uno de los tesoros de Jávea (Alicante). Una coqueta cala con grava, rocas y aguas cristalinas, que adopta la apariencia de una bella piscina de aguas transparentes entre dos barrancos. Podéis acceder a este pequeño paraíso por una carretera con pendiente, desde la cual podréis ir admirando poco a poco su gran belleza natural. Una vez allí alquilad kayaks para descubrir sus cuevas y otras calas cercanas. Si vais en temporada alta, es imprescindible tumbarse en la plataforma que se instala dentro del mar con trampolín y tobogán.

3. Playa de Papagayo, Lanzarote

Al sur de Lanzarote, en las islas Canarias, la playa de Papagayo es la joya de la corona de la isla, gracias al intenso color de sus aguas y a sus arenas sutilmente doradas. Situada en el entorno del Parque Natural de los Ajaches, sus atardeceres son mágicos para las parejas de enamorados. Es un paraje salvaje y con vistas a la isla de Lobos y Fuerteventura, que forma parte de una línea costera con más playas espectaculares, como la de Puerto Muelas, la Caleta del Congrio o la playa del Pozo. En lo alto del risco de Papagayo, existe un idílico mirador con terraza y sombrillas de brezo natural. Es el Chiringuito Cala Papagayo, con vistas sobre el Atlántico. Un lugar mágico en el que también se pueden degustar platos típicos de la zona. ¡Una experiencia inolvidable!

4. Calas Turqueta, Macarella y Macarelleta, Menorca

Cala Turqueta, a unos 14 kilómetros de Ciutadella (Menorca), se esconde entre pinos con sus aguas turquesas que nada tienen que envidiar a las de la Costa Azul o el Caribe. Está formada por dos playitas separadas por un saliente rocoso y se encuentra cerca de otras calas igual de paradisíacas, como la Macarella. Cala Turqueta es también el principio y el fin de dos rutas maravillosas del Camí de Cavalls que os llevarán hasta cala Galdana o el cabo de Artrutx. No os perdáis la cala Macarelleta, cerca de la Macarella. Hay que caminar un rato para llegar hasta allí, pero merece la pena. Lo podéis hacer siguiendo el Camí de Cavalls. Nadar en sus aguas transparentes, rodeados de naturaleza, es único.

5. Playa de Ses Illetes, Formentera

Situada en la costa norte de Formentera (islas Baleares), en el Parque Natural de Ses Salines, sus aguas de tonos verdiazules y su finísima arena blanca la convierten en una de las playas más bellas del mundo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su entorno y riqueza natural, disfrutaréis de un paraíso exactamente igual al de las Maldivas o el Caribe. En sus alrededores hay pocos hoteles y, al estar orientada hacia el oeste, es perfecta para contemplar románticas puestas de sol. Recorred Ses Illetes y la playa de Levante practicando senderismo o paseando en bicicleta, y no os olvidéis de alquilar un velero o un catamarán para visitar la cercana isla de S’Espalmador. Desde allí podréis observar Ses Illetes en todo su esplendor.

6. Playa de Las Catedrales, Lugo

Auténtico tesoro donde los haya, la playa de las Catedrales o playa de Aguas Santas se caracteriza por su gran belleza, no en vano ha sido declarada Monumento Natural por la Xunta de Galicia. Lo que la distingue son los grandes arcos de piedra y las altísimas paredes que la rodean –de hasta 30 m de altura–, así como su amplitud. Vale la pena tomarse un tiempo para recorrerla de inicio a fin, admirando el paisaje y el lugar, aunque deberéis tener muy en cuenta las mareas, pues solo es posible pasear por ella cuando la marea está baja. Con la marea alta podréis contemplarla desde lo alto del acantilado, viendo el océano Atlántico chocar con fuerza contra las piedras. Acceder a ella es fácil, a pesar de que está situada en un lugar algo recóndito, a 10 km del municipio de Ribadeo (Lugo). Tened en cuenta, además, que la playa atrae a numerosos turistas cada año, por lo que para preservarla de aglomeraciones se ha limitado el número de visitantes diarios y es necesario sacar previamente una entrada gratuita.

7. Playa de Bolonia, Cádiz

La costa de Cádiz os embrujará. Relajaos en sus increíbles playas, pero especialmente en la ensenada de Bolonia, entre Zahara de los Atunes y Tarifa, con sus infinitos espacios, sus impresionantes dunas, sus verdes pinares, sus transparentes aguas y su fina arena. Se la considera una de las últimas playas vírgenes de nuestro país. Con una característica forma de media luna, desde allí es posible contemplar la costa de Tánger en los días despejados. No os olvidéis de caminar en bajamar por las piscinas naturales de Baños de Claudia y de recorrer el sendero de la duna de Bolonia para disfrutar de sus espectaculares vistas sobre el océano Atlántico.

8. Playa de los Genoveses, Almería

Es una de las playas más espectaculares de Andalucía y la segunda más extensa del Cabo de Gata (Almería), a la que se accede por un camino de preciosas vistas. Antiguo refugio de piratas, está situada en una bahía de gran belleza que destaca por sus grandes dunas tapizadas de chumberas y pitas, y una estepa de esparto y palmitos, que se alternan con eucaliptos y el agreste paisaje desértico. Es muy solitaria y no encontraréis ni restaurantes ni hoteles en sus alrededores. Su forma de concha y sus arenas doradas os ofrecen protección para pasar relajadas jornadas tomando el sol y contemplando puestas de sol realmente increíbles. Acercaos también a las playas de Mónsul y de la Media Luna, para pasear juntos al atardecer, y al entrañable pueblecito de San José.

9. Cala Aiguablava, Girona

Acantilados, frondosos bosques de pinos que llegan hasta el mar y aguas turquesas y transparentes hacen de Aiguablava, al sur de Begur, una de las calas más bonitas de la Costa Brava (Girona). De apenas 100 metros de longitud y rodeada de peñascos de color lila, os enamorará su especial encanto, ya que también os permite recorrer el camino de ronda, en el que disfrutaréis de vistas que os conducirán, por ejemplo, al Parador Nacional de Aiguablava, a Fornells o a Platja Fonda. Y no dejéis de recorrer la costa de Begur con otras espectaculares calas: Sa Tuna, Sa Riera, Platja Roja o S’Eixugador.

10. Playa de Muro, Mallorca

Es la playa más extensa de toda Mallorca y en sus seis kilómetros encontraréis un total de cuatro secciones de arena blanca y aguas transparentes de suave tonalidad azul y poca profundidad. Rodeada de una gran oferta de ocio, es perfecta para pasar un día de sol y relax disfrutando de la mutua compañía. Allí mismo tenéis la opción de alquilar tumbonas y sombrillas para que la experiencia os resulte todavía más cómoda y agradable. Y podréis practicar diferentes deportes náuticos, como surf o remo de pie. ¿Qué más se puede pedir?

¿Convencidos de que las playas de nuestro país son lugares maravillosos y muy románticos para vivir una luna de miel inolvidable? Poneos pues manos a la obra y organizad con mimo y cariño un viaje de novios cerca de casa, del mismo modo que habéis dedicado tiempo y esfuerzo a pensar qué ideas originales para bodas encajarán mejor en vuestra gran cita nupcial o cuáles son las canciones de boda que más gustarán a vuestros invitados. ¿Qué sorpresas os deparará el primer viaje de casados?