La lencería de novia es un complemento de gran importancia no sólo porque contribuye a que la gran protagonista de la boda se sienta más bella, más perfecta, más sensual y elegante, sinó porque además realza su figura y la silueta del vestido.

Pero para que la lencería escogida cumpla realmente el cometido de mejorar aún más vuestro aspecto debéis tener en cuenta los siguientes puntos:

El tono

La ropa interior elegida deberá ser del mismo color y tonalidad que el vestido, o lo más similar posible. Si el vestido es blanco prestaremos especial atención a sus diversos matices (marfil, crema, champán...); lo mismo si es rojo (púrpura, rojo escarlata, burdeos...)

Comodidad

La elección debe hacerse siempre de acuerdo a los gustos personales de la novia, sin olvidar en ningún momento que ante todo la lencería debe aportar comodidad, por lo que lo más aconsejable es no alejarse demasiado del estilo habitual. En cuanto a tejidos, decantaos por el algodón, la seda, la microfibra o los satinados y evitad los tejidos sintéticos como el rayón (especialmente si la boda se celebra en verano o en temporadas de calor)

Ensalzar y disimular

La lencería de novia debe ensalzar nuestras "virtudes" y disimular nuestros "defectos", por ejemplo disimular la barriguita y potenciar un pecho escaso. En este sentido, los bodys y corsés son perfectos para las novias rellenitas.

Con espalda descubierta

Para vestidos de espalda descubierta, en el caso de que no se quiera prescindir del uso del sostén, los brasieres con tirantes de silicona son una buena opción. En ocasiones, el vestido lleva incorporadas unas copas.

FotovideoBCN

Con escote

Para vestidos con escote vertiginoso, lo más aconsejable son los sostenes "push up" que redondean y elevan el pecho dándoles una bonita forma. En ningún caso, el escote del vestido debe dejar ver los tirantes o los encajes del sostén.

Las medias o pantys

Según los zapatos elegidos, las medias o los pantys podrán ser más o menos finos, pero siempre de seda.