Tras varios años compartiendo sus días, viviendo una historia de amor única, conociéndose y queriéndose más y más... ¡Llegó el esperado momento! Después de su pedida, Alicia y Kike decidieron poner fecha al mágico "sí, quiero". Así, y con una idea concebida de todo aquello cuánto soñaban en su romántico escenario nupcial, ambos jóvenes apostaron por celebrar una boda romántica, llena de glamur y elegancia. Una boda con luz propia.

Mágico "sí, quiero"

Alicia y Kike escogieron El Escorial (Madrid) para vivir uno de los días más maravillosos para ambos: su boda. Finalmente, de entre todos los lugares del precioso municipio madrileño, la pareja se decidió por la finca La Granjilla; un enclave del siglo XVI formado por el palacio y los jardines de La Fresneda, y construido con el fin de ser un espacio de recreo en El Escorial. ¡El lugar idóneo para la celebración de su soñado enlace!

La pareja vistió su escenario de un estilo romántico chic de exclusiva elegancia. Así, y enlazándose a la perfección con el estilo característico del escenario, Alicia y Kike pusieron el broche de oro en cada rincón gracias a un juego exquisito de flores, una mantelería en tonos azulados nude, unos centros de mesa de cristal y unos pequeños detalles próximos al estilo rústico chic –que aportaron un toque distintivo y personal–. Entre ellos, destacó el uso de palés, pizarras, letras XXL con las iniciales de los novios y un food truck de Mi Caravana Vintage. Además, los novios sorprendieron a sus invitados con detalles artesanales: ¡galletas hechas con especial cariño por ellos mismos!

Ciboulette Catering, por su parte, se encargó de deleitar a todos los paladares con un menú nupcial exquisito... Banquete que siguió con una fiesta postboda inolvidable, en la que Dándote Ritmo puso la guinda a un día mágico con canciones cargadas de emoción y energía.

Looks exclusivos

La pareja lució increíble en su gran día. Alicia escogió un precioso vestido de Pronovias, de corte recto y bordados de encaje, que complementó con un velo catedral bajo un recogido bajo y una tiara. Como zapatos, la novia se decantó por unos tacones con mucho brillo. Un ramo de rosas mini y de estilo desenfadado, aportó un toque de color único a su look nupcial. 

Por su parte, el novio se decantó por un elegante chaqué en tonos oscuros, blancos y vainillas, que complementó con una corbata en tono burdeos.

Elegancia y romanticismo en estado puro

En este día mágico, cargado de un sinfín de emociones bajo un manto de elegancia y romanticismo, el equipo fotográfico de The sweet days hizo el excelente trabajo de capturar cada inolvidable momento. No perdáis detalle de la boda Alicia y Kike. ¡Realmente indescriptible!