Durante la primavera de 2015, Maria y Anna cogieron el mismo vuelo en Barcelona con destino a Mallorca... se conocieron, inevitablemente se enamoraron e iniciaron la relación sentimental definitiva. Así, en una cena familiar, con el veintinueve cumpleaños de Maria como motivo de reunión, ¡Anna le pidió matrimonio a la mujer de su vida! Sin dudarlo: sellaron su compromiso y, a los tres años y medio de amor, ¡se casaron!

29 de septiembre de 2018

Para rendir homenaje a su historia y formalizar su unión organizaron la boda que soñaban con la ayuda profesional del equipo Eventos + allá de tus sueños. De esta manera, tras algo más de un año comprometidas, convocaron a los cincuenta invitados que figuraban en su lista en una finca ubicada en Montuïri (Mallorca), en la que reinaba el verde. Y tuvieron la suerte de contar con un día radiante, que les permitió enmarcar todos los momentos en espacios exteriores. Así, la ceremonia civil se celebró en los cuidados jardines del enclave, el aperitivo tuvo la puesta de sol como telón de fondo y el primer baile como recién casadas y la fiesta fueron bajo la luz de las estrellas.

El día fue especial de principio a fin. Durante la ceremonia, los discursos de las madres de ambas fueron súper emotivos y consiguieron que se les saltaran las lágrimas a gran parte de los asistentes. El cóctel fue un auténtico festín de sabores de absoluta calidad, gracias a la chef Vicky Pulgarín. De hecho, como nos cuentan las novias totalmente satisfechas con su elección, "hay invitados que nos siguen recordando lo buenos que estaban todos los aperitivos". Los vídeos que los amigos prepararon hicieron partirse de risa a todos. Y la decoración a base de flores en blancos y granates, que preparó Azalea Floristería, junto con todos los detalles realizados sobre madera, subrayaron el mimo y la atención que se prestó a cada elemento y momento del día B.

Y, más allá del intercambio de alianzas, del primer beso como flamantes esposas, de la lluvia de confeti o de los miles de abrazos cargados de sinceros sentimientos, uno de los momentos más especiales fue la divertida a la par que romántica coreografía que preparó la pareja para inaugurar la pista de baile: un show que empezó mientras sonaba Por ti volaré, de Andrea Bocelli, y que continuó con temas variados como Mambo No. 5, de Lou Bega, y otros de Bruno Mars, Backstreet Boys, Spice Girls...

¡Lindas novias!

Anna lució un diseño de corte A y escote caja redondo, de Tania Presa, con falda lisa y cuerpo de exquisito encaje, de manga larga. Lo combinó con unas originales sandalias, de Zara, en color nude y con tacones de efecto cristal en fucsia, y con un look beauty que contaba con el justo ápice de sofisticación, de la mano de Alberto Cerdan.

Maria, por su parte, se enfundó un traje de corte clásico, de Novias Leo Diseños, y calzó unos stilettos con talones personalizados, de Ursula Mascaró, que pusieron la nota de color a su outfit. Además, sostuvo un ramo de flores silvestres –en la misma línea que el de su amada–, se peinó con un recogido bajo y optó por mostrarse natural con un maquillaje discreto.

Un álbum lleno de amor...

Anna y Maria apostaron por Inma del Valle fotografía para que se encargara del reportaje nupcial y, desde el principio, tuvieron muy buen feeling. Por eso las imágenes de su enlace son tan espontáneas y un claro reflejo de lo especial que fue su matrimonio. "Salieron fotos espectaculares (...) que nos recuerdan lo bien que lo pasamos", explican. ¡No os las perdáis!