Son muchos los que piensan que en verano es más difícil mantener una dieta sana y equilibrada debido al cambio de hábitos y a un mayor sedentarismo, ¡pero se equivocan!

Con la subida de las temperaturas el organismo tiene otro tipo de necesidades nutricionales y exige modificar un poco nuestra dieta. Es habitual, por ejemplo, tener menos apetito que de costumbre y que nos apetezcan alimentos más ligeros y frescos como las frutas o las sopas frías. Además, existen algunos trucos que te permitirán disfrutar del verano y las salidas con amigos y familiares en toda su plenitud, sin necesidad de hacer grandes esfuerzos:

Yogures por helados

Si te apetece tomar un helado sin sentirte culpable a posteriori, puedes sustituirlo por un yogurt natural congelado. ¡Es muy sano, bajo en calorías y está delicioso!

Evita consumir alcohol o refrescos

Es aconsejable evitar el consumo de alcohol y de refrescos azucarados. No nos aportan ningún nutriente y sin embargo tienen un elevado nivel calórico. En su lugar, pide un café con hielo, un té o agua fresquita.

No piques o pica sano

No es bueno picar entre horas pero, si es inevitable, olvídate de las patatas fritas y los frutos secos. Nada mejor y más refrescante que unos pepinillos en vinagre o una pieza de fruta para saciar el apetito.

Bebe agua

Lleva siempre una botella de agua mineral encima e intenta beber entre 1 y 2 litros diarios. Te ayudará a eliminar toxinas, mantener el equilibrio interno del organismo y mantenerte hidratada por fuera y por dentro.

¡Apuesta por los congelados y conservas!

Verduras naturales, pescados, legumbres… Platos fáciles de preparar y saludables que nunca deberían faltar en tu despensa.

Comida asiática

¿Te apetece restaurante? Apuesta por la comida asiática. Está considerada como la cocina más saludable y equilibrada después de la mediterránea.

Sushi Factory Team

Para comer en la playa...

Si comes en la playa lo ideal es que te lleves piezas de fruta cortadas en taquitos que, además de no engordar, te ayudarán a mantenerte hidratada. Si prefieres un bocadillo, que sea de pavo o jamón cocido y elaborado con pan integral.

Sustituye la sal por especias

En la cocina, sustituye la sal por otras especias. Darán sabor y aroma a tus comidas y te ayudarán a reducir la presión alta.

Sigue tu horario habitual

Procura mantener tus horarios habituales de comida y, sobre todo, no te saltes ninguna ingesta. Recuerda: desayuna fuerte, come bien y cena ligero.