El punto de partida es entender que una buena alimentación no solo sirve para mantener la línea, sino que también contribuye a mejorar la salud, a hacer que el cuerpo trabaje más y mejor y a ayudar a mantener el organismo joven y fuerte. Por eso, si queréis tener una buena conducta alimentaria, olvidaos de dietas milagro y no os perdáis estos consejos. ¡Notaréis la diferencia!

1. No añadir calorías innecesarias

Las calorías diarias que una mujer necesita oscilan entre 1500 y 3000, mientras que en un hombre van de 1800 a 2500. Todo lo que se come de más se acumula en el cuerpo, generando un aumento de peso y, en determinadas ocasiones, derivando incluso en enfermedades cardíacas o diabetes. Moderad los excesos y recordad manteneros dentro de los límites calóricos establecidos en función de vuestra altura y constitución.

2. Alimentación equilibrada

No es ningún secreto decir que seguir una alimentación equilibrada es clave para mantener un cuerpo sano. Así que aprovechad la riqueza de la dieta mediterránea y organizad un planning alimenticio que os permita comer de todo en su justa medida. Conseguiréis sentiros mejor que nunca sin pasar hambre. 

3. Restringid el azúcar

Difícil evitarlo, pues la mayoría de bebidas, dulces y demás alimentos tratados lo contienen en altas cantidades. Para no tomar azúcar refinado recurrid a sustitutos más sanos, como el ágave y, en lugar de comer bollería industrial, preparad dulces caseros o compradlos en establecimientos que sepáis que los elaboran de manera artesanal. ¡Dejad los dulces para las ideas para el candy bar del gran día!

4. Reducid el consumo de sal

En general, se añade por defecto a la mayoría de comidas, aunque la sal posee más efectos adversos que beneficiosos para el organismo, pues retiene líquidos y eleva la presión arterial. Para reducirla bastará con no comer alimentos procesados, ya que la contienen en gran cantidad.

5. Tomad antioxidantes

Una alimentación rica en antioxidantes hará que vuestras células envejezcan más lentamente y os ayudará a prevenir múltiples enfermedades, entre ellas el cáncer, las dolencias cardiovasculares y otras degenerativas, como el alzheimer.

6. Comed a la hora

Como en todo, mantener una rutina es vital para tener un mejor control sobre la dieta. Así, si se mantiene un horario y unas pautas, el cuerpo lo agradece. Además de atracones y malas digestiones, la falta de una horario fijo puede llevar a altos niveles de colesterol y a otros trastornos, como enfermedades cardiovasculares.

7. La fibra os ayuda

La fibra permite masticar más, lo que se traduce en una absorción de nutrientes más lenta lo que, a su vez, produce una sensación de saciedad más rápida. Por eso, comer fibra ayuda a adelgazar y beneficia al metabolismo. 

8. Masticad despacio (¡y las veces que haga falta1)

Los beneficios de masticar bien la comida se encuentran en la saliva, ya que es la encargada de dar el tiempo necesario al cuerpo para prepararse para procesar cada tipo de alimento. Si no se mastica lo suficiente el organismo trabaja más de la cuenta, lo que conlleva que no es capaz de separar las sustancias beneficiosas de las tóxicas.

9. No os olvidéis de las grasas buenas

Puede que la grasa no suene a dieta sana, aunque es preciso diferenciar entre las buenas y la malas presentes en el alcohol, frituras o golosinas. Las grasas no saturadas son las buenas, por lo que conviene incluirlas en la rutina alimentaria con productos como el aceite de oliva, el aguacate, los pescados o los frutos secos.

10. Evitad las dietas milagro

Muchas de estas dietas pueden funcionar en un primer momento, pero recordad que la mayoría tienen un efecto rebote que os hará ganar más peso del que habéis perdido. Por ello, se queréis seguir una dieta sana, acudid a un dietista profesional quien os aconsejará en función de vuestras necesidades y características.

Estas son solo algunas de las principales claves para mantener una alimentación saludable, pero hay muchas más pautas que podéis seguir si queréis cuidar vuestros cuerpos.  Está claro que realizar un poco de ejercicio de forma regular os ayudará a cuidar vuestra silueta, por lo que será el complemento ideal de una dieta equilibrada.