Un poco de imaginación, los materiales adecuados y esta práctica guía te servirán de gran ayuda a la hora de elaborar tú misma el libro de firmas de vuestra boda, en el que podréis conservar para siempre las bonitas palabras de vuestros invitados, llenas de amor y cariño. Un recuerdo que, por mucho tiempo que pase, no te cansarás de mirar una y otra vez. Lo mismo que te pasará con las fotos del enlace, en las que te verás preciosa con tu vestido de novia de corte sirena con escote palabra de honor, con tus fabulosos zapatos de novia de color, con tu magnífico ramo de novia lleno de color... Empezamos.

¿Por dónde comienzo?

Por reunir todos los elementos necesarios. Pero tranquila, son muy comunes y fáciles de encontrar en cualquier papelería o tienda de manualidades. Toma buena nota:

  • Hojas blancas de papel grueso o, en su lugar, cartulinas tamaño DIN A4. Pueden ser blancas o de color, a juego con el que hayáis elegido para vuestra boda.
  • Papel de arroz. Se comercializa en múltiples tonalidades y tanto en versión lisa como decorada con variados motivos.
  • Cubiertas rígidas de encuadernación para que el libro se conserve a lo largo de los años.
  • Una cinta de raso u organza del tono deseado, ya sea lisa o estampada. Para darle un toque más rústico –perfecto si estáis organizando una boda de estilo campestre–, también podéis elegir un trozo de cuerda.
  • Una taladradora de papel o máquina perforadora.

 ¿Cómo lo hago?

El primer paso es alternar las hojas de papel grueso o cartulinas con el papel de arroz. Asegúrate que son de idéntico tamaño y que los colores armonizan entre sí. Coloca entonces las cubiertas que hayas elegido al principio y al final del conjunto de hojas y, a continuación, emplea la taladradora para agujerear las tapas y los diferentes papeles. Deben quedar dos agujeros en el lateral izquierdo (uno arriba y otro abajo), después de haberte asegurado que la distancia superior e inferior es la misma. Ya solo queda la parte más fácil: pasar la cinta o la cuerda por ellos y atarlas con un bonito lazo por la parte frontal. ¡Ya tienes a punto tu libro de firmas!

Para personalizarlo aún más, puedes optar por poner una foto vuestra, una caricatura o la imagen que más os guste en la portada. Otra posibilidad es decorar el interior con distintas fotografías de vuestra historia de amor, ya sea solos o compartiendo entrañables momentos con familiares y amigos, así como con dibujos, pequeñas dedicatorias, poemas... ¡Seguro que arrancaréis muchas sonrisas y más de una lágrima!

El resultado será completamente diferente y muy personal. Aunque, más allá del lápiz y el papel, existen libros de firmas muy originales: postales con dedicatorias, cuadernos de recuerdos, firmas sobre un lienzo, dedicatorias en pequeños sobres... El único límite es la imaginación. ¿Os animáis?