Sabemos que a veces hay detalles de última hora, pequeños “accidentes” imprevisibles. Pero ya se sabe que “mujer prevenida, vale por dos”. Así que toma buena nota de todo esto.

  • Prepara un costurero con agujas, hilo, imperdibles de distintos tamaños, botones de recambio de tu vestido de novia o de su traje y unas tijeras.
  • Llévate un par de medias de recambio y esmalte de uñas transparente para las posibles carreras.
  • Ya se sabe que a veces los zapatos traicionan así que a parte de unos planos o más cómodos, no te olvides llevar tiritas o esas tiras transparentes para las ampollas.
  • En el botiquín no olvides meter analgésicos, protectores de estómago, sales de frutas, antihistamínicos o cualquier otra medicación que suelas llevar en el bolso y creas poder necesitar.
  • Muy prácticas, las toallitas húmedas, pueden salvarte de algún apuro.
  • A veces estas cosas pasan así que no olvides añadir algunas compresas, salvaslips y tampones.

 

  • Si llevas lentillas, acuérdate de llevar líquido y la funda con tus gafas por si te las tuvieras que quitar.
  • No está de más que lleves tu desodorante y tu colonia por si te quieres retocar.
  • Y hablando de retocar, un pequeño estuche de maquillaje con papelitos quita grasa, polvos mate, pintauñas del color que llevas, pintalabios, una lima, rímel, corrector y todo lo que puedas necesitas.
  • No está de más llevar un quitamanchas por si acaso.
  • Y por último pero no menos importante, un peine o cepillo para el pelo, horquillas, y un botecito de laca para retoques de última hora.