*Artículo cedido por Leticia Bidmar, maquilladora profesional de Letybid Make Up & Styling.

 

Conseguir un maquillaje perfecto es muy fácil si por naturaleza tenemos una piel impecable, lisa, sin impurezas ni poros abiertos, ninguna mancha y totalmente libre de imperfecciones. En estos casos no nos hará falta maquillaje corrector, sino solamente a modo de adorno y expresión.

 

 

Lamentablemente, la mayoría de nosotras tenemos algunos defectillos que queremos disimular y la primera herramienta para conseguirlo será la base o fondo de maquillaje. Muchas veces nos bastará para unificar el tono de la piel y ayudar a mejorar su textura. Otras veces tendremos que combinarla con un corrector para áreas puntuales.

El secreto para que la base de maquillaje cumpla su cometido es elegir la más adecuada a nuestro tipo de piel y el acabado que queremos conseguir. Para esto debemos tener en cuenta las siguientes variables:

  1. Nuestro tipo de piel (grasa, mixta, normal, sensible, madura, etc). Esto determinará qué fórmulas nos irán bien y cuáles deberíamos evitar.
  2. Nuestro color de piel no solo en tono (más claro o más oscuro) sino también en sub-tono (cálida, fría o neutral). Algunas fórmulas cuentan con toda la gama pero otras son limitadas y lamentablemente dejan fuera a muchas mujeres que les encanta el acabado pero no encuentran su color ideal. Es importante que esto también cuadre o nunca nos quedará bonito.
  3. El acabado que queremos lograr (mate, satinado, brillo) y si queremos que sea muy cubriente o poco cubriente (más natural o más perfecto)

Hoy en día existen cada vez más variedad de fórmulas y colores. Las líneas de cosméticos están permanentemente innovando y mejorando sus productos y encontramos para todos los gustos y bolsillos. Pero básicamente podemos seguir dividiendo las principales fórmulas en los siguientes formatos:

  • Fondos fluidos (líquidos)
  • Hidratante con color 
  • Cremas 
  • Sticks / barras
  • Polvos sueltos o compactos
  • Maquillaje mineral
  • Spray

Luego existen formulaciones que son mezclas de dos, por ejemplo las cremas con polvo que son cremas más densas y otras derivadas de estas fórmulas principales, pero delineando las principales propiedades de cada uno de estos formatos tendréis la información necesaria para elegir la que más se adapte a vuestras necesidades y también os contaremos cómo aplicarla para un resultado óptimo.