Asturias y Cantabria son dos increíbles destinos que merece la pena conocer. Así que, tanto si estáis pensando en hacer una escapada romántica como si os planteáis una luna de miel cerca de casa, son dos excelentes propuestas que deberéis contemplar. ¡Sobre todo si buscáis un lugar bellísimo que os permita estar en contacto con la naturaleza, con grandes contrastes y lleno de increíbles actividades! En línea con ello, tanto en Cantabria como en Asturias encontraréis espectaculares montañas –como los Picos de Europa–, pintorescos pueblecitos, bosques, cascadas encantadas, ciudades históricas o bellísimas playas a orillas del Cantábrico. ¿Listos para saber mucho más de estos dos pequeños paraísos? ¡Os asombrarán todas sus posibilidades!

El encanto seductor de Santander

La capital de Cantabria, esconde lugares mágicos para una pareja de recién casados. Y nada mejor que descubrirlos empezando por el paseo marítimo y terminando con un refrescante chapuzón en sus playas urbanas. El primer tramo del paseo marítimo os llevará desde los Jardines de Pereda –un parque público frente a la bahía– hasta Puertochico con sus elegantes barcos, sin olvidarse del Palacete del Embarcadero ni de la Grúa de Piedra, uno de los símbolos de Santander. Podéis seguir ruta hacia la bulliciosa calle de Castelar con sus terrazas hasta llegar al mirador de la Duna de Zaera, de impresionantes vistas, sobre todo, al atardecer. Y no os olvidéis de la maravillosa península de La Magdalena ni de su gran parque, de subir en el funicular gratuito al Mirador Río de la Pila, de dar un paseo en barco por la bahía ni de bañaros en alguna de las playas de la ciudad, como la de los Peligros, por ejemplo. Aunque si os gustan los arenales más genuinos, coged una lancha en el Palacete del Embarcadero hasta el Puntal.

Los atardeceres más románticos en Cabo Mayor

Existe en Santander una ruta desde el final de la playa del Sardinero que os conducirá hasta el faro de Cabo Mayor, que preside la entrada a la bahía de Santander ciudad. El paseo comienza en el Mirador del Chiqui, con vistas a la segunda playa del Sardinero, y continúa hasta la playa de los Molinucos y al cabo Menor con su escarpada costa. A poca distancia se encuentra una de las mejores playas de Cantabria, la de Mataleñas, ideal para un relajante baño en pareja para más tarde llegar hasta el faro del Cabo Mayor y disfrutar de sus vistas y atardeceres únicos.

Perderse en las playas de Cantabria de aguas turquesas

Aunque las playas del Sardinero son las más conocidas de Santander, el resto de Cantabria esconde arenales más íntimos, perfectos para relajarse y olvidarse del bullicio. Como la playa de la Arnía, de fina arena dorada y rodeada de pequeños islotes rocos, o la de San Juan de la Canal, de aguas turquesas. Después de un buen chapuzón podéis terminar el día en el Parque Natural de las Dunas de Liencres con uno de los mejores atardeceres de Cantabria y dos playas de gran belleza: Valdearenas y Canallave. ¿Más opciones? Los arenales de Oyambre, Trengandin, Somo...

El corazón verde de Cantabria

¿Hay muchas más cosas que ver en Cantabria? La respuesta es un rotundo sí. Y es que además de su capital y de sus playas tranquilas, existen muchos pueblos de Cantabria que no os podéis perder. Son pueblos llenos de encanto y de obligada visita, como Bárcena Mayor, Santillana del Mar, Liérganes, Comillas, Potes o San Vicente de la Barquera. Pero Cantabria también es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza, gracias a sus paisajes de interior, entre los que destacan los del Parque Nacional de los Picos de Europa. Allí tenéis una cita con el teleférico de Fuente Dé, que salva unos 750 metros en pocos minutos y que os llevará al mirador del Cable. ¿Os imagináis las vistas? Sí, habéis acertado. ¡Son absolutamente fantásticas!

Existen diferentes rutas por Cantabria, como las rutas a caballo por Cantabria, pero especialmente las rutas de senderismo en Cantabria, que os permitirán descubrir sus maravillosos paisajes y caer rendidos ante su increíble belleza. ¿Más cosas? No os perdáis tampoco los Valles Pasiegos, descubriendo aldeas como Villacarriedo –con sus casitas de piedra y sus balcones de madera con flores–, Selaya y Vega de Pas. Y si tenéis ganas de aventura, podéis cruzar las montañas hasta Asturias, donde os esperan días inolvidables. La ruta Asturias-Cantabria es absolutamente impresionante.

Asturias, un paraíso cercano

Oviedo, la capital de Asturias, os conquistará con su casco histórico, en el que descubriréis la catedral, varios palacios –como el Palacio de los Valdecárzana Heredia, que albergaba el casino que aparece en la popular novela de La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín–, sus pintorescas calles peatonales, la plaza del Fontán con sus soportales y contraventanas de colores, el Bulevar de la Sidra o sus jardines secretos, como el Campo de San Francisco con grandes arboledas y estanques. Y no dejéis de pasear por la bulliciosa calle Urria ni de probar un delicioso carbayón, pastelito con almendra y yema, de la pastelería Camilo de Blas, toda una institución en Oviedo.

Soñar despiertos en los lagos de Covadonga

En el Parque Nacional de los Picos de Europa y desde el Santuario, después de saludar a la Santina y de visitar la Basílica de Covadonga, os espera una ruta que os llevará a dos de los lagos más espectaculares del principado: Enol y Ernina, de origen glaciar, que reflejan el cielo como espejos a mil metros de altitud. También se puede ver el lago Bricial que solo tiene agua durante el deshielo. Las vistas desde el Mirador de la Reina son inolvidables. ¡Os lo aseguramos!

El fascinante Cabo de Peñas

En el punto más septentrional del Principado descubriréis Cabo de Peñas, coronado por un faro, con sus majestuosos acantilados de roca cuarcita de 100 metros de altura y sus playas con dunas, como el arenal de Xagó, Portizuelo, Verdicio, Ferrero, Llumeres y el islote de La Erbosa. Como el resto de playas de Asturias, todas son absolutamente increíbles. Alejado de todo, entre prados verdes, conoceréis el mar en estado puro con las olas rugiendo con fuerza contra las rocas. Las puestas de sol en este lugar son... ¡sencillamente espectaculares!

La ruta mágica de la cascada de Seimeira

¿Una excursión inolvidable para los dos? De la aldea de Pumares, en Santa Eulalia de Oscos, parte una senda de unos cuatro kilómetros, junto al río Agüeira, que os llevará hasta la cascada de la Seimeira, una de las más románticas de Asturias. El recorrido entre muros de piedra cubiertos de musgo transcurre por bosques con fresnos, avellanos y robles, aldeas deshabitadas y el Valle del Desterrado con sus castaños centenarios. La cascada es un precioso salto de agua de más de 30 metros que se encuentra en un paraje exuberante. ¿Otras rutas en Asturias? Si os gusta la naturaleza, no os perdáis la Senda del Oso, una vía verde de 22 kilómetros que empieza en Tuñón y acaba en Entrago, recorriendo paisajes naturales de gran belleza; la ruta del Carés, en el Parque Nacional de los Picos de Europa, que transcurre de Caín a Poncebos atravesando el desfiladero que sigue al río, ni el Parque Natural de Somiedo, con bosques, prados y lagos de ensueño.

Una mini escapada a Cudillero, Taramundi y Luarca

¿Otros lugares que ver en Asturias? Os sorprenderán también las pintorescas aldeas y pueblos de Asturias, como Cudillero, uno de los pueblecitos pesqueros más bonitos del principado. Sobre la ladera de una montaña frente al mar, sus casas de mil colores contrastan con las brumas y los paisajes verdes. En Luarca descubriréis impresionantes vistas sobre el Cantábrico con preciosos rincones, como la Casa Guatemala o el Palacio de los Marqueses de Ferrera. Y Taramundi también es fascinante. Un pedacito de la historia rural de Asturias que ha permanecido casi intacto durante siglos. Un paraíso de casitas de piedra con tejados de pizarra en el que disfrutaréis de rutas de senderismo y de relax.

¿Os seducen todas las posibilidades que os ofrece una romántica escapada en pareja a Asturias y Cantabria? Seguro que sí. Como también os fascinarán su belleza, su magia y su encanto. ¡No os los podéis perder!