¡Comienza la cuenta atrás! Tras elegir el vestido de novia más romántico, escoger las invitaciones de boda y empezar a buscar los mejores y más prácticos detalles de boda para todos vuestros familiares y amigos, llega el momento de empezar a pensar cuál queréis que sea el destino de vuestro viaje de novios. Dependerá de vuestro presupuesto, claro, pero si apostáis por Europa debéis saber que hay un país que está muy de moda: Polonia. Situado en el mar Báltico y conocido por su arquitectura medieval, en él podréis disfrutar asimismo de bellos paisajes naturales, como el que encontraréis el Parque Nacional de Białowieża. Tomad buena nota de las 7 escapadas imprescindibles para descubrir este increíble país... ¡y dejaos cautivar por sus encantos!

1. Descubrir el embrujo de Varsovia

La capital del país tiene un embrujo especial para las parejas de recién casados. Y es que si bien quedó prácticamente en ruinas tras la Segunda Guerra Mundial, hoy en día es una ciudad cosmopolita y llena de encantos. Os fascinará así perderos por su casco antiguo (Stare Miasto) que, tras reconstruirse fielmente, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Os maravillarán sus estrechas callejuelas y su magnífica Plaza del Casco Antiguo o Rynek Starego Miasta. También vale la pena que os acerquéis al parque Lazienki para visitar el Palacio de la Isla (Pałac na Wyspie) y dar un romántico paseo en góndola por el lago. Y por la noche, nada mejor que una velada a la luz de las velas en un precioso restaurante, como el Stary Dom, para más tarde salir a tomar algo al W Oparach, que también ofrece conciertos en directo. ¿Más planes románticos? Recorrer la calle Krakowskie Przedmieściez, la más famosa de Varsovia, os permitirá descubrir algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, como la iglesia de Santa Ana o el palacio presidencia. ¡Y no os olvidéis de visitar el Castillo Real!

2. Un paseo medieval por Cracovia

Es una de las ciudades medievales más románticas de Europa y un imprescindible si visitáis Polonia durante vuestro viaje de novios. Y es que simplemente... ¡os encantará! Cracovia es muy acogedora e invita a pasearla sin prisas. Sus principales atractivos son su casco antiguo (también declarado Patrimonio de la Humanidad), con su Plaza del Mercado. Llena de bares y restaurantes, en ella también descubriréis la basílica de Santa María, con el retablo de madera más grande de Europa, y la torre del antiguo ayuntamiento. También son muy conocidos la Colina de Wavel, que alberga un castillo y la catedral, el Collegium Maius, en el que estudió el astrónomo Nicolás Copérnico, la puerta de Florián, antigua puerta principal a la ciudad amurallada y el Kazimierz o barrio judío, uno de los puntos de la ciudad con más ambiente. Imprescindible perderse por sus cafés y tabernas, como el Zakatek o el Szal. Para que vuestra luna de miel sea realmente única podéis pasar una noche inolvidable en el Dwór Sieraków, una mansión convertida en hotel de lujo con jardines preciosos y uno de los mejores restaurantes de la región. Y si os gusta la naturaleza, a tan solo 25 km de Cracovia se encuentra el Parque Nacional de Ojców, repleto de rincones mágicos. ¡Imprescindible!

3. Enamorarse del encanto de Wroclaw

Llena de encanto y diversión. Así es Wroclaw, una ciudad que, como Varsovia, fue prácticamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial, para reconstruirse luego poco a poco. Merece la pena contemplar el resultado, al igual también es imprescindible descubrir sus 12 islas y más de 130 puentes, que le valen el sobrenombre de la 'Venecia polaca". Otra de las diversiones que esta ciudad brinda a las parejas de recién casados o a todos aquellos que la visiten es hacer la Ruta de los gnomos. Y es que hay más de 400 pequeñas estatuas de bronce repartidas por toda la ciudad. ¡Es imposible no encontrarse con una! En las oficinas de turismo os facilitarán mapas detallados con las ubicaciones exactas de cada una de ellas. No dejéis pasar la oportunidad de visitar la plaza del mercado con el antiguo ayuntamiento y la catedral de San Juan Bautista, ni de pasear junto al río Óder.

4. Minas de sal de Wieliczka

Son, sin duda, uno de los principales reclamos turísticos de Polonia. Declaradas también Patrimonio de la Humanidad, están situadas a más de 300 m de profundidad y, además de laberínticas galerías, albergan la capilla de St. Kinga. Se trata de una impresionante sala de gran altura, cuya decoración se ha realizado íntegramente en sal. ¡Maravillosa!

5. Puesta de sol en el castillo de Malbork

A una hora de viaje de Gdansk –ciudad situada a orillas del Báltico y con el mayor puerto del país– se levanta uno de los castillos góticos más bellos y enigmáticos de Europa: el de Malbork. Se trata de una inmensa fortaleza militar, ubicada a orillas del río Nogat. No dejéis de visitarlo al atardecer cuando los rayos del sol lo tiñen de un precioso color rojo carmesí.

6. Minicrucero por los lagos de Masuria

No hay nada más romántico que navegar en barco y darse un chapuzón mientras recorréis algunos de los casi 3000 lagos de Masuria, al noroeste del país, salpicados de islitas de ensueño e interconectados entre sí por ríos navegables y canales. ¡Un destino perfecto para desconectar después de meses de preparativos nupciales!

7. Descubrir los últimos bisontes en libertad

Otra visita indispensable durante vuestra luna de miel es el Parque Nacional de Białowieża, que esconde uno de los últimos bosques primitivos de Europa y los últimos bisontes europeos en libertad. Y si os gusta la naturaleza virgen, también existen en Polonia otras reservas naturales, sobre todo en el sur, cerca de Zakopane, como las de Tatras, Bbiogorski y Pieninski o la de Gorczanski.

Maravilloso, ¿verdad? Pues esta es solo una pequeña muestra de todo lo que esconde este hermoso país. ¡Así que iros preparando! Pero hasta que llegue el momento de ir de luna de miel, deberéis acabar de decidir otros temas, como las mejores ideas originales para bodas con las que sorprender a vuestros invitados o pensar detenidamente qué canciones de boda queréis que suenen durante la fiesta final. ¿A punto para disfrutar del día más feliz de vuestra vida?