Ibiza es un destino lleno de magia, de chispa y de energía. El destino perfecto para una escapada o un viaje de novios en el que no os faltará de nada, y en el que podréis disfrutar juntos de unos días de ensueño muy especiales. ¡Y lo tenéis muy cerca de casa! ¿Listo para descubrir todos sus secretos?

Un paraíso muy cercano

Calas y playas de aguas turquesas, bosques de pinos a orillas del mar Mediterráneo, pueblecitos encantadores en el interior, atardeceres mágicos, reservas naturales únicas en el mundo y planes de lo más variados para disfrutar de la noche. Esto y mucho más es lo que encontraréis en Ibiza. Una isla balear que destaca por sus grandes contrastes: desde las noches más divertidas en discotecas fantásticas hasta los paisajes más solitarios en los que vivir unos días llenos de amor y romanticismo. Para descubrirla a fondo, nada mejor que recorrerla en coche o en moto.

Ibiza, qué hacer

Su capital, Ibiza, es un excelente punto de partida para recorrer el resto de la isla. No os perdáis las empinadas callejuelas empedradas, las placitas ni los miradores en la zona alta de Dalt Vila, sobre todo por la noche cuando sus luces os envolverán con su embrujo. Esta zona de la ciudad está rodeada por unas imponentes murallas, declaradas Patrimonio de la Humanidad. Entre los edificios más destacados de Dalt Vila se encuentran la catedral de Ibiza, llamada de la Santa María o Virgen de las Nieves, la iglesia de Santo Domingo y el Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza (MACE).

En el resto de la ciudad se incluyen el barrio del Ensanche y el de Puig des Molins. En esta zona podréis relajaros en la playa de Talamanca –la más larga de Ibiza, con 900 m de longitud–, podréis dar un agradable paseo en velero saliendo del puerto y podréis conocer la pintoresca Marina, un barrio de pescadores de casitas blancas entre las murallas de Dalt Vila y el puerto.

Playas y calas paradisíacas

Las playas de Ibiza son pura magia. Como cala d’en Serra, al norte cerca de Portinatx, rodeada de bosques de pinos; cala Comte con sus islotes de S’Espartar; S’Illa d’es Bosc y sus atardeceres increíbles; cala d’Hort, frente a la reserva natural de Es Vedrà, y Es Caló d’es Moro o cala de Benirràs, con sus maravillosas puestas de sol. Sin olvidarse de las playas de Es Racó des Paller d’en Camp; Es Bol Nou, una cala al sur, rodeada de acantilados; de la cala d’en Serra; de S’Illot d’es Renclí ni de la cala Saladeta, de arena blanca. No os perdáis tampoco cala Bassa, cala Comte y el entorno virgen de las dunas de la playa de Ses Salines, a la que se accede por una gran pasarela de madera en el Parque Natural de Ses Salines.

La belleza del campo ibicenco

Disfrutad del encanto rural del valle de Benumussa y de la llanura de Pla de Corona con sus masías, olivares y viñedos. También os encantarán pueblecitos como Santa Eulària –otro de los imprescindibles que ver en Ibiza gracias al imponente conjunto arquitectónico de Puig de Missa–, Es Cubells, junto a un acantilado, Santa Gertrudis de Fruitera o Santa Agnès de Corona, que esconde las Puertas del Cielo, un mirador con espectaculares vistas al mar y a los islotes de Ses Margalides.

Aventura en Cova de Can Marçà

Otro de los imprescindibles que ver en Ibiza es la Cova de Can Marçà, al norte de la isla. Con más de 100.000 años de antigüedad, esta cueva situada en el interior de un acantilado del Port de Sant Miquel os espera con sus lagos interiores, cascadas y estalactitas y estalagmitas embellecidas con efectos de agua, luz y sonido. ¡Sorprendente!

Y además...

Disfrutad de su deliciosa gastronomía y no os vayáis de la isla sin probar algunos de los platos más típicos de Ibiza. Por ejemplo, el guisat y el bullit de peix, la borrida de ratjada, la frita de pulpo o el sofrit pagès. Y a la hora de postre no os olvidéis de pedir unas orelletes o la greixonera. También resulta imprescindible recorrer alguno de sus numerosos mercadillos, con todo tipo de productos artesanales. El de Es Canar y el de Sant Jordi son algunos de los más importantes. Por supuesto, disfrutad de las increíbles discotecas y oferta de ocio nocturno que os ofrece Ibiza. Y no os olvidéis de visitar Sa Caleta, una playa pequeña y tranquila, caracterizada por sus paredes de piedra roja alrededor; el Parque Natural de Ses Salines, un espacio natural protegido situado también en Formentera; Es Vedrà, un islote ubicado a pocos kilómetros de la costa, con románticas vistas y atardeceres, y uno de los lugares más turísticos y visitados de Ibiza, y el faro des Moscarter, al norte de la isla.

Escaparos a Formentera

Si disponéis de los días suficientes, no os perdáis esta bella isla vecina, con lugares tan encantadores como el faro de la Mola, la playa de Ses Illetes, cala Saona, la playa de Mitjorn, el pueblo de Es Caló de Sant Agustí, el faro de Cap de Barbaria y el Parque Natural de Ses Salines. ¡No os arrepentiréis!

Tomad buena nota de todas estas propuestas si queréis disfrutar con plenitud de vuestra luna de miel en Ibiza. Es un destino fascinante, con paisajes de postal y playas paradisíacas que no tienen nada que envidiar a las del Caribe. ¡Y tendréis la diversión asegurada! ¿Qué más se puede pedir?