En 2014, Helsinki (Finlandia) se convirtió en el escenario en el que nacería una historia de amor única: la de Mar y Tomi. Así, y sin apenas imaginarlo, aquella chica que se había visto obligada a ejercer su profesión de maestra fuera de su propio país, encontraría en la capital finlandesa algo más que un puesto de trabajo... Más valioso, importante y trascendental: Mar encontraba al amor de su vida. Del mismo modo, Tomi –que sí es finlandés–, coincidió con la más bonita de las casualidades: una chica bella y dulce que llegaría a su vida para hacerle la persona más feliz. 

Después de más de tres años inolvidables de noviazgo, y tras hablar varias veces sobre su posible "sí, quiero", Tomi daba el gran paso: ¡pedir matrimonio al amor de su vida!

Estocolmo: escenario de la pedida

Durante un viaje a Estocolmo, en el que la pareja celebraba su segundo aniversario juntos, Tomi aprovechó la ocasión. Mientras ambos descansaban en la habitación de su precioso hotel, el joven, de forma absolutamente íntima y romántica, sacó la alianza al son de esa pregunta inolvidable: "¿Quieres casarte conmigo?". Por supuesto, la repuesta de Mar fue un rotundo "¡sí!".

Un "sí, quiero" de cuento

El magnífico castillo de Tamarit, en Altafulla (Tarragona), fue el lugar escogido por la pareja para su tan deseado "sí, quiero". Así, frente a unas vistas imponentes al mar y rodeados de los siglos de historia de ese lugar de ensueño, la pareja celebró uno de los días más maravillosos de sus vidas.

Siguiendo la línea elegante y distinguida del propio castillo, Mar y Tomi decidieron vestir su telón de un estilo absolutamente romántico. Entre un sinfín de flores en tonos nude, una decoración clásica con toques chic y una banda de músicos tocando de forma maravillosa en plena ceremonia... Y todo ello, sumado al imponente mar de fondo, la belleza de la zona ajardinada del castillo y su mágica fachada, Mar y Tomi lograron hacer de su "sí, quiero" un día inolvidable.

Sin duda, lo más distintivo de esta romántica celebración fue la presencia multicultural, visible tanto en los invitados como en la propia decoración. Cada detalle fue pensando al milímetro... Dando como resultado la combinación más bella y personalizada de la tradición española con la finlandesa.

Magia en sus looks

Tomi llevó un chaqué azul con chaleco de cuadros y una corbata azul con pequeños topos blancos. Así, el novio apostó por un look elegante con toques modernos, que ultimó con unos zapatos negros con un pequeño grabado de piel.

Por su parte, la novia lució preciosa con el modelo Montse de St. Patrick, que personalizó a su gusto con una falda plisada de tul y un cinturón de flores liofilizadas –entre otros pequeños cambios, más relacionados con los acabados finales del vestido–. En el momento del baile, Mar se quitó la falda para lucir preciosa con el vestido arrapado y una pequeña cola; ¡un look atrevido, cómodo y radiante! Como zapatos, la novia confió en Uniqshoes para unas sandalias tobilleras de ante rosa nude y color plata. Como ramo, Mar escogió un buqué de estilo romántico, con un combinado de flores en tonos rosa empolvado. 

Personalización en un "sí, quiero" mágico

De este gran día fue testigo el equipo de Sergio García. Entre el sinfín de fotografías que lograron captar sus objetivos, se puede contemplar la magia vivida en uno de los días más importantes para la vida en común de esta maravillosa pareja... No perdáis detalle de la boda de Mar y Tomi, ¡pues fue igual de maravillosa que su historia de amor!