La historia de Juan y María es fácil de contar. Se trata de dos jóvenes, dos jóvenes que desde el primer momento que se vieron supieron que entre ellos existía –¡debía existir!– algo más. Así, conocerse fue el siguiente paso hacia una historia de amor inolvidable; pronto, Juan y María iniciaron una relación de noviazgo que, sin tan solo imaginarlo todavía, se acabaría convirtiendo en una decisión decisiva para su futuro. Pues sí, de ese acercamiento, de ese primer beso de amor, nació un sentimiento puro, real y duradero. El comienzo de una historia que, sin tener final, narraría momentos inolvidables en la vida de cualquier persona, como lo es una boda. ¡Juan y María se dieron el "sí, quiero"!

Asturias y sus verdes paisajes

Juan y María decidieron hacer de Asturias el escenario de su gran día. Concretamente, la pareja vivió su romántica cita en los Jardines de Arbesu, en los alrededores de la idílica población asturiana Siero; en plena naturaleza y bajo un manto de detalles de esencia rústica y vintage. ¡Inigualable belleza!

La navidad cobró importante protagonismo en su escenario nupcial. La época favorita de la pareja se convirtió en la temática principal de su "sí, quiero", alrededor de la que dedicaron cada detalle. Comenzando con los colores, el blanco, el rojo y el verde cubrieron gran parte del telón, siempre combinados en perfecta armonía con los colores naturales característicos del espacio de celebración. Las populares flores de pascua, así como el clásico muérdago, el acebo y las piñas fueron los encargados de adornar el escenario, sustituyendo otras flores más tradicionales tales como la rosa o la paniculata. Otros detalles, como los cascabeles de navidad o las bolas que suelen embellecer el abeto, acabaron de poner el broche de oro en ese escenario nupcial de plena esencia navideña.

La madera convertida en cartelería y formando parte del mobiliario del banquete, la presencia de telas como la arpillera y los fardos en forma de asientos para los invitados –también presentes dentro de la decoración del día B de Juan y María– se encargaron de aportar calidez al espacio, así como de dar juego a ese esencia rústica tan propia. ¿El resultado? Un absoluto 10.

En sintonía con el escenario. ¡Guapísimos!

Ambos novios lucieron radiantes en su gran día, acordes por completo con el navideño escenario y ¡por supuesto! haciendo del rojo el color predominante de sus looks.

Así, la novia se decidió por un vestido sencillo de corte en A, escote corazón, falda de tul y un pequeño cinturón de brocados. El toque de color lo aportaron sus preciosos labios rojos, sus zapatos de tacón y una llamativa cazadora de cuero. Romántica, roquera y ¡radiante!

El novio, por su parte, apostó por un traje clásico en tonos oscuros y camisa blanca. Por supuesto, el rojo tampoco faltó en su vestuario, reflejado en su divertida pajarita y en el pañuelo que lucía el bolsillo izquierdo de su traje. 

Lo más preciado de la navidad: amor, familia y felicidad

La estética típica navideña que acompañó en todo momento el "sí, quiero" de Juan y María aportó, sin duda, una esencia muy especial. La pareja no pudo elegir mejor: esa época que llama al amor, la unión familiar y la felicidad más absoluta... ¿qué mejor para vestir el escenario de una boda de auténtico ensueño? En el excelente trabajo fotográfico que llevó a cabo el equipo de Boke Photography queda bien reflejado: miradas cálidas, sentimientos auténticos, pura diversión... ¡amor! Sin duda, vale la pena no perder detalle de este inolvidable día. La cita más romántica de Juan y María.