¿Os habíais planteado en algún momento que vuestra luna de miel podía ser en Eslovenia? Si buscáis un destino especialmente romántico para el viaje de novios o para alguna escapada y sois grandes amantes de la naturaleza, acertaréis seguro, ya que el país cumple sobradamente con ambos requisitos. Pero, ¿qué es lo que ofrece Eslovenia? Además de mucho "verde" y de una amplia oferta de ocio, encontraréis también castillos, bosques encantados, ciudades y pueblecitos medievales, espectaculares montañas –como los Alpes Julianos– o bellas playas a orillas del mar Adriático. ¿Preparados para descubrir más a fondo todas sus posibilidades? ¡No os perdáis todo lo que hay que ver en Eslovenia!

Liubliana, capital de Eslovenia

La capital de Eslovenia es una ciudad rodeada de parques y llena de lugares maravillosos, como el castillo –desde cuya torre se disfruta de una maravillosa vista de Liubliana–, el mercado central –en el que podréis comprar juntos algún ramillete de flores–, el parque Tivoli, la plaza de la República, la plaza Prešeren, la iglesia de San Nicolás, la iglesia franciscana de la Anunciación, los laterales del río Ljubljanica, la Galería Nacional y el Puente del Dragón. Asimismo, no os olvidéis de visitar también los cercanos montes Rožnik, Šišenski hrib y Golovec, tapizados de bosques y senderos secretos. ¡Y no os perdáis el Puente Triple! ¿Más cosas? También podéis conocer Liubliana de una forma muy original: en kayak, barco o sobre una tabla de paddle surf recorriendo el río y pasando por debajo del puente del Amor, un destino para enamorados de todo el mundo. Y si os queda tiempo, acercaos a Maribor, en el noroeste, rodeada de viñedos y valles verdes con encantadoras calles peatonales y plazas, y hasta Ptuj, la población más antigua de Eslovenia con un precioso castillo. ¡Merecen realmente la pena!

Romanticismo en Velika Planina, Štanjel y Kanal ob Soči

Eslovenia es un paraíso para los amantes de los pueblecitos con encanto. A unos 50 kilómetros de Liubliana, en los Alpes de Kamnik y de la Savinja, se encuentra Velika Planina, la aldea de pastores más grande de Europa, rodeada de paisajes bucólicos y desde donde podréis contemplar unos atardeceres únicos. Tendréis además la posibilidad de pernoctar en una cabaña tradicional y descubrir la vida de la alta montaña. También vale la pena visitar Štanjel, en lo alto de una colina en la región de Karst, y Kanal ob Soči, junto al río Soča de aguas turquesas.

El dulce corazón de Piran

No os perdáis la idílica Piran, a orillas del Adriático. Esta ciudad costera, conocida como la Ciudad de la Sal, os seducirá por completo mientras paseáis por sus callejuelas y descubrís su bella arquitectura veneciana y su iglesia, situada sobre una colina con fantásticas vistas al mar. Su plaza Tartini iluminada al anochecer levanta pasiones por su gran belleza, mientras que sus puestas de sol son de postal. Sin duda, un imprescindible durante vuestro viaje.

La magia del lago Bled

Este lago glaciar deslumbra por su gran belleza, pues está rodeado de los Alpes Julianos, de un imponente castillo medieval situado sobre unas rocas y alberga una pequeña isla –situada en medio de sus cristalinas aguas–, en la que encontraréis una iglesia. Punto de visita obligada, si queréis contemplarlo en todo su esplendor subid al mirador de Ojstrica, al que se llega tras un paseo de unos 20 minutos. Y si lo deseáis, podréis disfrutar de variadas actividades, como paseos en kayac y rutas de senderismo. Otros lagos maravillosos son el de Jasna –de aguas transparentes que reflejan las montañas– y el lago Bohinj –el más grande de Eslovenia–, donde podréis hacer un recorrido en barco.

Las cascadas Kozjak y Boka: dos joyas escondidas

¿Aún necesitáis más motivos para viajar a Eslovenia? Las cascadas de Kozjak, situadas al noroeste del país, cerca de la ciudad de Kobarid, en el valle de Soča, son impresionantes. Sobre todo, la cascada final, de 15 metros de altura. Las descubriréis tras recorrer un bello sendero entre praderas y bosques, siempre acompañados por el azulísimo río Soča. Otro salto de agua espectacular es el de Boka, con una caída de 106 m. Y no os perdáis Vintgar Gorge, un cañón formado por el río Radovna con cascadas y rápidos a lo largo de un kilómetro y medio. ¡Impresionante!

Cueva Postojna

Impresionante con sus estalactitas y estalagmitas –una de ellas, de 5 m de alto–, esta cueva sencillamente os encantará. Postojna tiene un total de 24 km de túneles y galerías subterráneas –de las cuales solo 5 están abiertas al público– y podréis hacer un recorrido en tren de unos 3,5 km. Espectacular desde el inicio, sin duda lo que más os llamará la atención es el Salón de Baile, que incuso tiene espectaculares lámparas de cristal de Murano colgando del techo. ¿Entendéis por qué es la cueva más visitada de Europa?

Tres castillos encantados

El castillo de Predjama se levanta sobre un precipicio de más de 100 metros a pocos kilómetros de las grutas de Postojna. ¿Su principal característica? Está construido en el interior de una cueva. Vale la pena verlo iluminado de noche. También son muy románticos el castillo de Celje, la fortaleza más grande en Eslovenia con grandes vistas, y el castillo de Bled, con excelentes panorámicas de los picos de los Alpes Julianos y del lago Bled.

Paisajes de ensueño para enamorados

El Parque Nacional Triglav es único en el mundo con sus mil y un senderos entre praderas, bosques, lagos y montañas. Un paraíso al aire libre –el espacio natural más grande de Eslovwnia–, al igual que el valle Logarska con sus cascadas, ideal para desconectar o alojarse unos días en alguna de sus granjas.

¿Qué os ha parecido este destino repleto de belleza? Y es que visitar Eslovenia, descubrir las ciudades de Eslovenia y disfrutar de todas las posibilidades al aire libre que os ofrece el país será una fantástica manera de vivir una luna de miel inolvidable, ¿no os parece? ¡Apostad por uno de los lugares más acogedores y fascinantes de Europa en vuestro viaje de novios!