Ha llegado por fin el momento de emprender el viaje de novios de vuestros sueños y de disfrutar juntos de unos merecidos días de descanso y desconexión (siempre que el coronavirus lo permita, claro). Pero, ¿cómo afrontar las largas horas de avión que os esperan por delante? Con la ayuda de esta práctica guía no solo tendréis un vuelo de lo más cómodo y entretenido, sino que... ¡no querréis que acabe!

1. Planificad bien el equipaje de mano

Antes de embarcar con rumbo a la luna de miel, tenéis que pensar bien qué os lleváis con vosotros. Y para ello, el primer aspecto que debéis tener en cuenta es el destino elegido, pues no será lo mismo prepararse para un viaje de descanso en la playa que para una ruta activa por países exóticos o para un tour por una gran capital mundial. Pero, además de decidir qué llevar en la maleta, pensad en todo aquello que querréis tener con vosotros a bordo para haceros el traslado más agradable. La documentación del vuelo y de vuestra estancia, un cojín cervical para estar más cómodos, un antifaz si queréis dormir y el vuelo es de día, un libro, algún pequeño juego de mesa... La previsión será fundamental para que no se os olvide nada. Del mismo modo, y dependiendo tanto de la duración del vuelo como de si este hace escala, no estará de más que cojáis una muda de repuesto por si queréis sentiros más "frescos" y "limpios" al bajar del avión o en caso de que el equipaje se pierda o tarde unos días en llegar.

2. Confiad en las comodidades del avión

Del mismo modo, pensad que en avión dispondréis de mantas, almohadas, pantallas con programación variada, auriculares… Y dependiendo de la compañía con la que hayáis contratado el vuelo y de la distancia que debáis recorrer, es posible que también pongan a vuestra disposición un pack de aseo personal con toallitas refrescantes y otros objetos de higiene. Sin embargo, no estará de más que vosotros también llevéis un pequeño neceser con todo lo que consideréis imprescindible: peine, cepillo y pasta de dientes, desodorante, crema hidratante, gel para las manos...

3. Apostad por ropa holgada

Este es otro de los consejos para vuelos de larga duración imprescindibles. Durante los vuelos de muchas horas, querréis sentiros cómodos ante todo. Por eso, nada de vestidos ajustados. Apostad mejor por ropa cómoda que os permita moveros con facilidad. Y, a poder ser, que sea de lino, algodón o de diferentes tejidos naturales para transpirar mejor. Del mismo modo, apostad por calzado ancho pues, debido al cambio de presión, es normal sentir los pies hinchados. Unas deportivas o unas chanclas, por ejemplo, serán dos magníficas elecciones.

4. Id lo más naturales posible

Lo más indicado para vuelos de larga duración es decantarse por un peinado cómodo, como una sencilla coleta o trenza. También es recomendable ir con gafas en lugar de lentillas, pues el clima cambia durante el vuelo, por lo que podríais experimentar sequedad en los ojos.

5. Tened en cuentas las condiciones del vuelo

También cambia la presión a causa de la altura que se alcanza, que se sitúa alrededor de los 2.000 metros. Por ello, es frecuente que se taponen los oídos, tanto durante el vuelo como, especialmente, durante el despegue y el aterrizaje. Para prevenirlo, nada mejor que mascar chicle o bostezar. También será bienvenida una chaqueta o alguna prenda de abrigo. Y para combatir la sequedad en la garganta, manteneos bien hidratados bebiendo agua de forma regular.

6. Aseguraos de comer bien

En los vuelos largos se sirven diferentes comidas o tentempiés pero, si lo deseáis, también podéis llevar algún pequeño refrigerio, ya sea un bocadillo, una chocolatina o alguno de los dulces que sobraron del candy bar. Y si tenéis algún tipo de alergia, intolerancia alimentaria o seguís una dieta especial, verificad que el vuelo puede dar respuesta a vuestras necesidades dietéticas concretas.

7. Escoged los mejores asientos

Es más que probable que unas horas antes del vuelo podáis elegir los mejores asientos para el largo vuelo que os espera. En este sentido, son muy recomendables los que se encuentran situados junto a las salidas de emergencia, ya que tienen más espacio para estirar las piernas. Aunque, por contra, tendréis que guardar vuestro equipaje de mano en el compartimento superior. Las filas laterales de dos asientos también serán perfectas para vosotros, pues podréis mantener una cierta "intimidad" y levantaros y sentaros tantas veces como queráis sin temor a molestar al resto de pasajeros.

8. Elegid los mejores horarios

Siempre que sea posible, es recomendable elegir los vuelos intercontinentales por la noche, ya que así podréis dormir y reducir la sensación de jet lag al llegar. De este modo, al día siguiente estaréis más despiertos y activos. ¡Y mucho más descansados!

9. Manteneos entretenidos

Si a pesar de intentarlo, no habéis conseguido viajar de noche, tranquilos. ¡Existen diferentes maneras de estar ocupados durante todo el vuelo! ¿Qué hacer en un vuelo de larga duración? Podéis recurrir a una tablet, una libreta y un bolígrafo, unas cartas, una película, buena música... También podréis aprovechar las horas para descubrir más cosas de vuestro destino, para organizar posibles excursiones y cenas especiales, o bien para ver si durante vuestra estancia habrá actuaciones en directo que os puedan interesar. ¡Incluso podéis escribir las notas de agradecimiento a todos los familiares y amigos que hicieron posible vuestro gran día!

10. Moveos cada cierto tiempo

El bienestar de los pasajeros en vuelos de larga duración es importante. Así que es recordad estos consejos. Para evitar el entumecimiento que pueden sufrir las piernas al estar tantas horas sentados y sin cambiar de postura, lo ideal es que, cada dos horas aproximadamente, os levantéis y caminéis un poco por el pasillo del avión. No solo activaréis la circulación de esta zona del cuerpo, sino que, al mismo tiempo, podréis estirar la espalda y el cuello, evitando así agarrotamientos. El stretching –o ejercicios de estiramientos– también os ayudará a aliviar los dolores musculares y de las articulaciones. ¡Os sentiréis mucho mejor al llegar!

Si tenéis en cuenta todas estas prácticas recomendaciones para pasajeros en vuelos de larga duración, seguro que llegáis al lugar de destino más frescos y descansados. De esta manera, además, lejos de ser pesada y aburrida, vuestra experiencia en los vuelos de larga distancia resultará amena y entretenida. ¡Disfrutad a tope del viaje y de la luna de miel!