Estudio 2d

Pasar un día romántico con tu pareja con el objetivo de conseguir fotos espontáneas y naturales no solo es una experiencia agradable, sino que además aporta muchas ventajas, como disponer de material para crear detalles de boda personalizados. Casi todos los novios contratan sesiones postboda para disponer de preciosas fotos que contribuyan a completar el álbum nupcial y dar un segundo uso al vestido de novia con algunos de los complementos del look bridal y al traje de novio. Pero cada día son más las parejas que deciden también hacer una sesión preboda. Si os lo estáis planteando, a continuación os detallamos unas cuantas buenas razones para vivir esta experiencia.

Lo principal es encontrar al fotógrafo que coincida con vuestros intereses y entienda muy bien el resultado que queréis conseguir. Una entrevista con él os dará la información necesaria para saber si es el tipo de profesional que estáis buscando y, sobre todo, si hay buen feeling, ya que esto será fundamental para que estéis relajados durante la sesión. Es preferible que el fotógrafo que haga las fotos preboda sea el mismo que el del día de la boda, ya que así los estilos serán coincidentes.

1. Conocer al fotógrafo

Una sesión preboda suele hacerse de forma relajada, sin prisas, lo que abre la puerta a que se cree un vínculo, una relación importante. Os conoceréis mejor, él podrá daros consejos y también entenderá cuál es vuestra forma de ser y el tipo de boda que vais a celebrar, lo que le ayudará a hacer un trabajo de gran calidad durante el gran día.

Helechos Azules

2. Vacuna para vergonzosos

Si sois de aquellas personas a las que no les gusta posar en las fotos y os aterroriza ser el centro de atención el día de la boda, una sesión previa con el fotógrafo os hará sentir mucho más seguros y tranquilos. Además, él podrá daros consejos sobre cómo posar para que las fotos queden perfectas. No hace falta que os enfundéis trajes de fiesta ni que simuléis que os casáis, lo esencial es ser vosotros mismos. 

3. Material gráfico profesional

Si estáis pensando en utilizar una foto vuestra en las invitaciones o la papelería de boda, o para incluirla en detalles originales para bodas, tener material gráfico de una sesión preboda os facilitará mucho la tarea, ya que se tratará de fotografías de calidad en lugar de tener que elegir entre las imágenes que guardáis en el móvil. El fotógrafo os captará en diferentes actitudes y situaciones, expresando diferentes emociones, y este álbum será un recuerdo maravilloso para conservar durante toda la vida. Elegid varias piezas de vestuario diferentes y distintos peinados, ya sean peinados informales, melenas al viento o medio recogidos. Así tendréis una variedad de estilos en las imágenes.

Toni Gudiel Fotografía

4. Un día divertido en pareja

Normalmente estas sesiones se programan como máximo para uno o dos días, que podréis pasar juntos en compañía de un profesional que os hará disfrutar de una experiencia nueva y emocionante. Una excusa perfecta para aislaros del mundo y pasar tiempo juntos. Bajo este clima distendido, tal vez os surgen ideas para el photocall.

5. Descubrir qué os gusta y qué no

Cuando veáis el resultado del reportaje podéis reuniros con el fotógrafo para hablar sobre ello y expresar vuestras dudas, decirle qué tipo de fotos preferís no hacer durante la boda y cuáles son las que más os gustan. Esto ayudará a que su trabajo sea mucho más fácil el gran día, ya que así el profesional tendrá más claro lo que esperáis de él.

Este tipo de sesiones no tienen por qué asustaros, ya que suelen convertirse en una jornada de diversión y alegría, que además os servirá para saber mejor cómo será el trabajo del fotógrafo durante el enlace, y para utilizar material de calidad en las invitaciones de boda, por ejemplo. Así, cuando camines hacia el altar con tus zapatos de novia, te sentirás mucho más tranquila y segura de ti misma.