Lectura del libro del Génesis
Dijo Dios:
-"Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra."
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo:
-"Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra."
Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno.
Palabra de Dios.


Lectura del Libro del Génesis
El Señor Dios se dijo:
-"No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude."
Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y se los presentó al hombre, para ver que nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera.
Así, el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo, pero no encontraba ninguno como él que lo ayudase.
Entonces el Señor Dios dejó caer sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne.
Y el Señor Dios trabajo la costilla que le había sacado el hombre, haciendo una mujer, y se la presentó al hombre.
El hombre le dijo:
-"¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!
Su nombre será mujer, porque ha salido del hombre.
Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne."
Palabra de Dios.


Lectura del libro de Tobías
En la noche de bodas, Tobías dijo a Sara:
-"Mujer, levántate vamos a rezar, pidiendo a nuestro Señor que tenga misericordia de nosotros y nos proteja."
Se levantó, y empezaron a rezar, pidiendo a Dios que los protegiera. Rezo así:
-"Bendito eres, Dios de nuestros padres, y bendito tu nombre por los siglos de los siglos. Que te bendigan el cielo y todas tus criaturas por los siglos.
Tú creaste a Adán y, como ayuda y apoyo, creaste a su mujer, Eva; de los dos nació la raza humana.
Tú dijiste: "No está bien que el hombre esté solo, voy a hacerle alguien como él, que le ayude."
Si yo me caso con esta prima mía, no busco satisfacer mi pasión, sino que procedo lealmente. Dígnate apiadarte de ella y de mí y haznos llegar juntos a la vejez."
Los dos dijeron:
-"Amén, amén."
Palabra de Dios.


Lectura del libro de los Proverbios
Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?,
Vale mucho más que las perlas.
Su marido se fía de ella,
y no le faltan riquezas.
Le trae ganancias y no pérdidas
todos los día de su vida.
Adquiere lana y lino,
los trabaja con la destreza de sus manos.
Extiende la mano hacia el huso,
y sostiene con la palma la rueca.
Abre sus manos al necesitado
y extiende el brazo al pobre.
Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura,
la que teme al Señor merece alabanza. Cantadle por el éxito de su trabajo,
que sus obras la alaben en la plaza.
Palabra de Dios.


Lectura del libro del Cantar de los Cantares
¡Oíd, que llega mi amado, saltando sobre los montes, brincando por los collados!
Es mi amado como un gamo, es mi amado un cervatillo.
Mirad. Se ha parado detrás de la tapia, atisba por las ventanas, mira por las celosías.
Habla mi amado y me dice: "Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Paloma mía, que anidas en los huecos de la peña, en las grietas del barranco, déjame ver tu figura, déjame escuchar tu voz, y es hermosa tu figura."
¡Mi amado es mío, y yo soy suya!
Él me dice:
"Grábame como un sello en tu brazo, como un sello en tu corazón, porque es fuerte el amor como la muerte, es cruel la pasión como el abismo; es centella de fuego, llamarada divina: las aguas torrenciales no podrán apagar el amor, ni anegarlo los ríos."
Palabra de Dios.



Lectura del libro del Eclesiástico
Dichoso el marido de una mujer buena;
se doblarán los años de su vida.
La mujer hacendosa hace prosperar al marido,
él cumplirá sus días en paz.
Mujer buena es buen partido
que recibe el que teme al Señor;
sea rico o pobre, estará contento
y tendrá cara alegre en toda sazón.
Mujer hermosa deleita al marido,
mujer prudente lo robustece;
mujer discreta es don del Señor:
no se paga un ánimo instruido;
mujer modesta duplica su encanto:
no hay belleza que pague un ánimo casto.
El sol brilla en el cielo del Señor,
la mujer bella, en su casa bien arreglada.
Palabra de Dios.


Lectura del libro del profeta Jeremías
Así dice el Señor:
-"Construid casas y habitadlas, plantad huertos y comed sus frutos. Tomad esposas y engendrad hijos e hijas, tomad esposas para vuestros hijos, dad vuestras hijas en matrimonio, para que engendren hijos e hijas: multiplicaos allí y no disminuyáis. Buscad la prosperidad del país adonde os he deportado y rogad por él al Señor, porque su prosperidad será la vuestra."
Palabra de Dios.


Lectura del libro de Jeremías
Mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. No como la alianza que hice con mis padres, cuando los tomé de la mano, para sacarlos de Egipto.
Sino que así será la alianza que haré con ellos, después de aquellos días -oráculo del Señor-: Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones: yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
Y no tendrá que enseñar uno a su prójimo, el otro a su hermano, diciendo: "Reconoce al Señor". Porque todos me conocerán, desde el pequeño al grande -oráculo del Señor-."
Palabra de Dios.


Lectura del Libro de Rut
Rut respondió:
-“No insistas en que te abandone y me separe de ti, porque
donde tú vayas, yo iré,
donde habites, habitaré.
Tu pueblo será mi pueblo
y tu Dios será mi Dios.
Donde tú mueras moriré
y allí seré enterrada.
Que Yahveh me dé este mal
y añada este otro todavía
si no es tan sólo la muerte
lo que nos ha de separar.”
Palabra de Dios.

 

Fuente: Parroquia San Josémaría Escrivá