Hay muchos tipos de vídeos de boda que se adaptan a cada pareja y tipo de boda. Si sois una pareja divertida que busca algo diferente, puede que el vídeo lipdub sea el que más se adapte a vosotros.
 
Consiste en grabar a todo el mundo haciendo playback de una canción que hayáis elegido formando una especie de videoclip en el que se enlazan distintos lugares o escenas y protagonistas, sin que aparentemente haya cortes. Si os atrevéis con uno, es importante que tengáis en cuenta algunos detalles:
  • No habrá voces, la música será lo único que se escuche pero aparecerá todo el mundo pasándolo bien, que es lo que cuenta en este caso. Luego podéis hacer tomas falsas y añadirlas al final, que seguro que las hay, para completar el vídeo.
  • Intentad elegir una canción conocida que le suene a todo el mundo; será más fácil que vuestros invitados la vivan y la disfruten.
  • También es recomendable que sea en castellano, sobre todo dependiendo de vuestros invitados. Van a tener que cantar mirando a cámara y es recomendable que se sientan cómodos y sepan lo que cantan para que sus expresiones vayan en consonancia con la canción. 
  • Si en vuestra boda sólo o mayoritariamente hay gente joven, o si es una boda internacional, podéis elegir una canción en inglés.
  • Lo mejor es preparar carteles con la letra en grande y que alguien los sostenga junto a la cámara para que los invitados puedan leerla si no se la saben o en caso de olvido.  
  • Por último pero no menos importante, los videógrafos deben estar familiarizados con este tipo de vídeos, ya que no son el típico vídeo de boda. Tienen mucha acción y un gran trabajo de montaje y edición tras ellos la grabación. Si pensáis hacer uno de estos vídeos, preguntad a profesionales con experiencia en este tipo de proyectos.

 

Foto: Artboda