Del mismo modo que hay bodas para todos los gustos, también hay lunas de miel muy distintas. De lo que se trata es de que las parejas siempre puedan hacer realidad sus sueños tanto durante su paso por el altar como en su viaje de novios. Y si no sois de los que deseáis iros a la otra punta del mundo para vivir unos merecidos días de descanso tras el "sí, quiero", seguro que os seduce esta propuesta: elegir Inglaterra para disfrutar de una luna de miel realmente única. Sus grandes ciudades, como Londres, Oxford y Liverpool –ideal para espíritus urbanitas–, su idílica campiña inglesa, como los Cotswolds, y su espectacular costa de Cornualles configuran paisajes y lugares de grandes contrastes que os seducirán por completo. ¿Listos para saber mucho más de estos destinos?

Londres, seductora y cosmopolita

Londres esconde lugares de ensueño para una pareja de recién casados. Más allá de las opciones más "clásicas", como descubrir la abadía de Westminster, de acercarse al Big Ben, de asistir al cambio de guardia en el Palacio de Buckingham, de subir a la noria London Eye, de pasear en los autobuses rojos de dos pisos o de enamorarse del ambiente de Picadilly Circus, la capital de Inglaterra os ofrece otras opciones muy románticas. Por ejemplo, un paseo en barco de noche por el Támesis con una cena íntima a bordo; pasar una velada mágica en el restaurante Closmaggiore, en Covent Garden, considerado el más romántico del mundo con su precioso patio interior; admirar las vistas desde The Shard, en el piso 31, tomando un cóctel, o escuchar música en directo a la luz de las velas en el Trading Boundaries.

¿Más cosas? No os olvidéis de disfrutar de los parques londinenses donde podéis perderos por sus senderos y bosques o hacer algún pícnic. Imprescindible acercaros a Kyoto Gardens, Holland Park, remar en el lago Serpentine de Hyde Park o visitar el Real Jardín Botánico para tomar el té de las cinco. Del mismo modo, no os podréis ir de Londres sin cruzar el Tower Bridge, sin recorrer los encantadores barrios de Camden Town y Nothing Hill, sin visitar el Museo Británico y la Torre de Londres ni sin descubrir Trafalgar Square, el Royal Albert Hall ni algunos de sus conocidos mercados.

Oxford, ciudad universitaria

A una hora en tren desde Londres se encuentra Oxford, que también os permitirá vivir una romántica luna de miel en Inglaterra. Con un precioso centro histórico que merece la pena descubrir paseando, la ciudad encierra encanto y magia por doquier. Es el caso, por ejemplo, de la biblioteca Bodleiana –una de las más antiguas de Europa– y del Puente de los Suspiros, que se encuentra bastante cerca. Sin olvidarse del Christ Church College, en cuyo interior está la catedral de Oxford; del Covered Market; de la Radcliffe Camera; de la iglesia St. Mary the Virgin –desde cuyas torres disfrutaréis de unas magníficas vistas del entorno–, de la librería Blackwell –una de las más grandes del mundo–, ni de la Carfax Tower, punto de encuentro en el centro de la ciudad. Pasead asimismo por algunas de sus calles más bonitas, como Holywell Street, High Street y Cornmarket. ¡Y no os vayáis sin antes haber saboreado alguna pinta de cerveza en uno de sus míticos pubs, como la Turf Tavern o el Eagle and Child, ni sin probar el tradicional fish and chips!

Cotswolds: on the road por la campiña inglesa

Si queréis disfrutar de un romántico viaje de novios en Inglaterra, no os podéis perder la región de los Cotswolds. Situada a tan solo dos horas de Londres, os enamorará con sus preciosos y típicos paisajes de la campiña inglesa, salpicada de pueblecitos que parecen sacados de cuentos de hadas. Para recorrerla basta conducir sin prisas por la carretera A-429, que cruza estas preciosas colinas de norte a sur. Es un viaje inolvidable descubriendo mansiones eduardianas, senderos con muros cubiertos de musgo, valles, bosques misteriosos o aldeas con encanto, como Castle Combe, Lacock, Tetbury, Broadway, Painswick, Chipping Campden, Stow-on-the-Wold, Winchcombe o Bibury, considerado el pueblecito más bonito de Inglaterra con sus mágicas casitas y el río Coln que lo atraviesa. También es preciosa la ciudad de Chipping Campden, un museo al aire libre que os encantará.

Liverpool, famosa en todo el mundo

Prácticamente todo el mundo conoce esta ciudad, por ser la que vio nacer a los míticos The Beatles. Pero lo cierto es que, más allá de por esta fama universal, vale la pena descubrirla por muchos otros motivos. Por ejemplo, por el Albert Dock, importante centro cultural y de ocio que, entre otras cosas, alberga el museo The Beatles Story. Pero también por la catedral de Liverpool, desde cuya torre tendréis unas agradables vistas de la ciudad, por la catedral anglicana de St. Luke y por la Metropolitan Cathedral, de impresionante arquitectura. ¿Algo más? ¡Por supuesto! No os podéis perder tampoco St. George’s Hall, el estadio de Anfield –donde juega el Liverpool F.C.–, el Museo de Liverpool ni las Tres Gracias de Liverpool, declaradas Patrimonio de la Humanidad: Royal Liver Building –frente a la cual se encuentra una estatua de The Beatles–, Cunard Building y Port of Liverpool Building. Y si queréis desconectar de la gran ciudad, perdeos por Sefton Park –que alberga Palm House, un impresionante invernadero– o acercaos hasta Crosby Beach, la playa, con 100 figuras de hierro fundido.

Amor a primera vista en Cornualles

En el suroeste de Inglaterra y rodado por el mar Céltico y el canal de la Mancha, Cornualles os espera con su salvaje costa recortada por altos acantilados, playas solitarias y pueblos marineros. Vuestro viaje puede empezar en Northan Burrows Country Park, con paisajes con humedales, playas protegidas por dunas y prados verdes. También vale la pena pasear por Bobcastle –una minúscula aldea rodeada de acantilados–, hacer senderismo por el South West Coast Path y visitar la islita de St. Michael's Mount. No os perdáis tampoco St. Ives, Padstow, Newquay –conocido como la meca del surf británico–, ni Fowey. ¿Más cosas? Visitad el castillo de Tintagel; las cascadas de St. Nectan’s Glen; la zona de Penwith, en el confín occidental de Cornualles, un lugar remoto con páramos, acantilados y aldeas de pescadores; Porthcurno Beach, una de las playas más bellas del sur de Inglaterra, y la península de The Lizard, en la que se encuentra la cala de Kynance Cove.

¿Convencidos de vivir una romántica luna de miel en Inglaterra? Seguro que los grandes contrastes de este país perteneciente al Reino Unido y su amplia variedad cultural y de ocio os enamorará. ¡Y no es para menos!