Preciosa vista del litoral de la Costa Blanca

¿Con ganas de descansar, de desconectar y de pasároslo de maravilla con el amor de vuestra vida? Si es así, hay un destino que, sin necesidad de salir de nuestras fronteras, os ofrece esto y mucho más: la Costa Blanca. Este es el nombre que recibe el litoral de la provincia de Alicante y que comprende algo más de 200 kilómetros de costa, desde Dénia hasta Pilar de la Horadada, en el sur. Un enclave idílico en el mar Mediterráneo, con playas de fina arena y calas secretas de aguas cristalinas, acantilados, parques naturales, lagos, salinas multicolor, pueblecitos de esencia medieval y musulmana y una gran oferta gastronómica y cultural, ideal para una escapada en pareja cerca de casa. Un lugar en el que viviréis momentos realmente especiales y divertidos, y en el que podréis practicar deportes náuticos tan variados como el windsurf, el submarinismo o la vela. ¿Os seduce la propuesta? Pues no os perdáis estos 9 planes y disfrutad de un encantador viaje, repleto de romanticismo.

1. Descubrir las 5 rutas mágicas del Parque Natural del Montgó

Ruta en el Parque Natural del Montgó, en la Costa Blanca

El Parque Natural del Montgó, en los municipios de Dénia y Xàbia, es un espacio natural protegido por su alto valor ecológico y su gran biodiversidad, con más de 700 especies de flora y fauna. Podéis descubrirlo fácilmente, ya que existen 5 rutas ideales para recorrerlas en pareja: Racó del Bou, Cova de l’Aigua –con vistas sobre el sur de Dénia–, Cova del Camell, cima del Montgó y cabo de Sant Antoni. Esta última ruta no solo tiene espectaculares vistas sobre los acantilados, sino que además os conducirá a través de un encantador sendero a cala Tangó, de aguas cristalinas. ¡Impresionante!

2. Dar un paseo por Dénia y ver la puesta de sol desde un catamarán

Interior de la Cova Tallada en Denia, en la Costa Blanca

Dénia esconde un maravilloso castillo sobre un acantilado, en el que os podréis perder por sus murallas islámicas, desde las que disfrutaréis de fabulosas vistas sobre la bahía, el casco antiguo y el macizo del Montgó. También vale la pena acercarse a su centro histórico, al puerto, a Baix la Mar –un pintoresco barrio de casitas de pescadores– y a sus playas, como les Marines o les Rotes, con calas rocosas. Y si queréis contemplar un bellísimo atardecer frente a la costa de Dénia, navegad en catamarán mientras el sol se esconde por el horizonte. ¿Más cosas? Disfrutad de las playas del Trampolí, els Molins o Punta Negra y explorad en kayak la Cova Tallada, una fascinante gruta en los acantilados bañada por el mar transparente de la Reserva Marina del Cap de Sant Antoni.

3. Hacer una escapada por el litoral de Xàbia

Vista aéreade la cala de La Granadella, en Xábia, en la Costa Blanca

Son muchos los encantos de Xàbia. Como su casco histórico amurallado, con un laberinto de calles empedradas y palacetes, o su conocida ruta de los Miradores, que transcurre a lo largo de 25 kilómetros de costa, con 15 miradores para contemplar la belleza de sus playas, calas, acantilados y paisajes vírgenes. Entre sus rincones paradisíacos destaca la cala Granadella. Rodeada de acantilados y de aguas transparentes de color turquesa, es ideal para practicar snorkel. Una vez allí también tenéis la opción de coger un kayak y poner rumbo a la Cova del Llop Marí, pasando por la cala Ambolo hasta la Cova dels Orguens. También vale la pena conocer la cala Portitxol con sus casitas de pescadores, de color blanco y azul, la isla del Portitxol y, por supuesto, la cala Blanca, a la que se accede por una romántica escalinata.

4. Enamorarse del encanto de Teulada-Moraira

Impresionantes vistas de la playa El Portet en Teulada-Moraira, en la Costa Blanca

De este pequeño pueblo pesquero os encantará el Cap d'Or –una microreserva de flora–, el Marjal del Senillar –un humedal con varias lagunas–, sus miradores, su torre de vigía del siglo XVI y, especialmente, uno de sus mayores atractivos: sus playas. La más famosa es la del Portet –con forma de concha–, aunque las de L'Ampolla y Les Platgetes también os enamorarán.

5. Visitar la seductora Altea

Casco antiguo de Altea con casas blancas en la Costa Blanca

¿Más cosas que hacer en la Costa Blanca? ¡Por supuesto! Una de ellas es descubrir Altea. Escoltada por el Peñón de Ifac, su casco antiguo es otra de las joyas de la Costa Blanca, un pequeño laberinto de casitas de blanco radiante, callejuelas y escaleras empedradas, en el que también encontraréis la preciosa iglesia de Nuestra Señora del Consuelo y el mirador de los Cronistas, desde el que disfrutaréis de unas vistas magníficas del lugar. En cuanto a sus playas no os perdáis las de la Olla, Barreta de Gualda y la espectacular del Mascarat. ¡Son algunas de las mejores playas de la Costa Blanca!

6. Poner rumbo a la isla de Tabarca

Isla de Tabarca en la Costa Blanca

Situada frente a Alicante, a unos 9 kilómetros del cabo de Santa Pola, descubriréis la isla de Tabarca, la única isla habitada de la Comunidad Valenciana. Os recomendamos que paséis allí la noche para no perderos su increíble puesta de sol. Recorred su muralla con sus puertas de estilo barroco y acercaos hasta su faro y hasta la cala dels Birros.

7. Descubrir dos destinos de ensueño: las Fonts d’Algar y Guadalest

Mini cascadas en las Fonts d'Algar en la Costa Blanca

En Callosa d’en Sarrià, a 16 kilómetros de Benidorm, las Fonts d’Algar forman un conjunto de cascadas entre rocas calizas conectadas por riachuelos, manantiales y piscinas naturales donde darse un chapuzón. No muy lejos, el pueblecito de Guadalest, escondido en una roca con un imponente castillo y un embalse de color turquesa, os espera con su esencia medieval. ¡Impresionante la entrada al núcleo urbano a través de un túnel que atraviesa la roca de la montaña sobre la que se levanta el castillo!

8. Contemplar la laguna rosa de Torrevieja

Laguna rosa en Torrevieja, en la Costa Blanca

Torrevieja es una población costera que también esconde en su interior el Parque Natural de las Lagunas de La Mata–Torrevieja, con dos lagunas saladas, una de color rosa chicle o fucsia y otra verde. Y aunque está prohibido bañarse allí es uno de los paisajes más espectaculares de la Costa Blanca, y puede recorrerse a pie, en bicicleta o en un trenecito. ¡Vosotros elegís!

9. Sucumbir a cala dels Testos, Pinets de Benissa y playa del Bol Nou

La playa del Bol Nou está entre las mejores playas de la Costa Blanca

El litoral de la Costa Blanca esconde calas y playas bellísimas que nada tienen que envidiar a las del Caribe o a las de La Costa Azul. Una de ellas es la cala dels Testos, en el litoral de Benitatxell, a la que podréis llegar a través del Barranc de l’Infern o por mar. Sin olvidarse de la de Pinets de Benissa, rodeada de pinos, ni de la playa del Bol Nou en Villajoyosa, de aguas turquesas. ¡Las playas de la Costa Blanca son perfectas para disfrutar y relajarse!

Y ahora que ya habéis descubierto estos 8 planes imprescindibles en la Costa Blanca, no os perdáis este bellísimo destino. Un viaje cerca de casa que os regalará experiencias únicas y que os enamorará desde el primer momento. ¿Listos para vivir unos días maravillosos desde el primer momento?