Seguramente estáis inmersos en todos los preparativos del gran día. Buscar unas invitaciones de boda que reflejen vuestros gustos y el estilo del enlace, encontrar el vestido de novia que mejor destaque tu figura o elegir un elegante traje de novio. Os quedan por delante meses de mucho ajetreo para conseguir una boda inolvidable. Pero, ¿y después? Sí, os espera una maravillosa luna de miel, ese corto paréntesis antes de volver a la normalidad como marido y mujer. Si todavía no habéis decidido dónde queréis ir, no os olvidéis de Roma. Un romántico destino para las parejas que no desean irse demasiado lejos en su viaje de novios. Maravillosa, mágica y misteriosa... ¡os encantará la Ciudad Eterna!

La mágica Fontana de Trevi

Roma es única en el mundo. Por supuesto que deberéis visitar lugares tan emblemáticos como el Coliseo, el Circo Máximo, la Ciudad del Vaticano, la Capilla Sixtina, la basílica y plaza de San Pedro, el Panteón de Agripa o el castillo de Sant’Angelo. Pero también hay otra Roma para enamorados. Como la maravillosa Fontana de Trevi, donde seguramente acabaréis tirando una moneda al aire de espaldas a la fuente para aseguraros de que algún día volveréis. Eso sí: para evitar aglomeraciones, visitadla temprano. Una decisión que, además, os permitirá escuchar juntos en la intimidad su murmullo misterioso. ¡Es fascinante!

Enamorarse en el Trastevere

Al otro lado del Tíber, el río que atraviesa Roma, se esconde el barrio de Trastevere, con sus callejuelas medievales, sus placitas, sus fuentes encantadoras... Sin duda, es uno de los lugares más románticos de la capital italiana. No os perdáis la Porta Settimiana ni la Villa Farnesina, con sus preciosos jardines y su interior decorado por los grandes pintores del Renacimiento. ¿Más cosas? También vale la pena pasear por el casco histórico de Roma para conocerlo de cerca y, de paso, tomar un espresso en el típico Caffè Sant’Eustachio. ¡Os encantará esta zona!

La puesta del sol en el Jardín de los Naranjos

Todos los habitantes de Roma saben que el Parco Savello, también conocido como el Jardín de los Naranjos, es uno de los lugares imprescindibles de la ciudad para los enamorados. ¿Por qué? Porque tiene una de las mejores vistas de la ciudad y porque desde su mirador podréis contemplar maravillosas puestas de sol rodeados de calma.

La enigmática Bocca della Verità

Santa Maria in Cosmedin es una de las iglesias medievales más bellas de Roma. En su interior está la reliquia de San Valentín, patrón de las parejas. Y en el pórtico de entrada os espera la Bocca della Verità, una famosa máscara de mármol, de la que se cuenta que muerde la mano de aquel que miente. ¿Os atreveréis a poner la vuestra dentro de su boca?

Los jardines de Villa Borghese

Dad un paseo por Villa Borghese, uno de los parques urbanos más grandes de Europa. Además de naturaleza, en sus jardines encontraréis uno de los museos más importantes de la capital: la Galería Borghese. Un recorrido que puede finalizar en la terraza panorámica del monte Pincio o visitando la Piazza di Siena y el Giardino del Lago. Y por la tarde, ya al atardecer, llegaos hasta Caffarelli, una terraza desde la que contemplaréis vistas panorámicas de la ciudad, antes de una romántica cena, en el Mecenate Palace Hotel, con su genial sky bar y las excelentes vistas a Santa Maria della Neve. ¿Os animáis?

La escalinata de la Plaza de España

Seguro que aunque no hayáis estado en Roma con anterioridad os suena la escalinata de la plaza de España –construida en el siglo XVIII–, pues ha sido el escenario elegido en numerosas películas. Preciosa por su arquitectura y muy conocida por ser uno de los puntos de encuentro de la Ciudad Eterna, sus 135 peldaños llevan hasta a la Trinità dei Monti y la barroca Fontana della Barcaccia. Y si os gustan las compras estáis de suerte, porque esta zona es una de las mejores para ir de shopping.

Recorriendo Roma en Vespa

Al igual que hicieron dos enamorados famosos, Gregory Peck y Audrey Hepburn en la película Vacaciones en Roma, podéis recorrer la ciudad en Vespa. Es realmente una experiencia inolvidable y alquilarla es sencillo y no demasiado caro. ¡Y podréis contemplar la ciudad desde otra perspectiva!

¿Preparados para descubrir Roma juntos? Una vez tengáis a punto vuestra luna de miel, solo quedará ultimar algunos preparativos del día más feliz de vuestra vida. Como elegir esos detalles de boda tan especiales para los invitados o decidir qué vestidos de fiesta son los perfectos para las damas de honor. ¡Ánimo, que ya falta menos!