Preparar vuestra luna de miel será tan emocionante como organizar la boda propiamente dicha. Pensar en posibles excursiones, leer opiniones de otros viajeros que han estado allí, descubrir todos los encantos del lugar y sus maravillosas posibilidades... Aunque primero deberéis decidir dónde queréis ir. Y merece la pena que os toméis un tiempo para reflexionar y escoger diferentes opciones, así como para ir descartándolas y quedaros finalmente con una. ¡El viaje de novios es el broche de oro de vuestra boda y debe ser especial! Si todavía no lo tenéis claro pero queréis que el vuestro sea un destino que os permita disfrutar de momentos irrepetibles y de la mutua compañía rodeados de una naturaleza espectacular, no os perdáis todo lo que os ofrecen las islas Aran, en Irlanda. ¡Son maravillosas!

Romanticismo y aventura

Irlanda es una gran isla rodeada de encantadores archipiélagos, sobre todo en su costa oeste. Uno de los más bellos es el de Aran, bañado por el océano Atlántico. ¿Cuántas islas hay en las islas Aran? Tres: Inis Oírr, Inis Meáin y Inish Mór. De gran belleza, destacan especialmente por sus espectaculares paisajes. ¡Pero hay muchas más cosas por ver y descubrir en las islas Aran!

Excelente punto de partida

Desde Galway, una de las ciudades más animadas de Irlanda, os será fácil llegar hasta las islas Aran. Galway es un destino agradable con un animado puerto y un gran ambiente nocturno. No os perdáis sus pintorescas calles de estilo bohemio, disfrutad recorriendo el encantador paseo The Long Walk que os llevará hasta el río Corrib y pasad un buen rato en su barrio latino o Latin Quartier, en el que tenéis aseguradas diversión y música en directo. ¿Más cosas? Si tenéis tiempo, acercaos, ya fuera de Galway, al Parque Nacional de Connemara, en Letterfrack, donde podréis disfrutar de la abadía de Kylemore con sus jardines victorianos y la Piedra de los Deseos.

Islas Aran: cómo llegar

Vuestra aventura puede empezar con una travesía en ferry. Así, podréis llegar a las islas Aran desde Doolin, en el condado de Clare, o desde Rossaveal, en el condado de Galway. Durante el trayecto podréis descubrir la costa oeste de Irlanda, con su océano gris azulado de una belleza asombrosa, que os transportará por arte de magia a un destino de cuento de hadas. Otra opción es que os decantéis por el avión. Conocidas por sus increíbles paisajes naturales y sus pintorescas casitas con techos de paja, las islas Aran, en Irlanda, maravillan a todo aquel que las visita.

La diminuta Inis Oírr o Inisheer

Se trata de la más pequeña de las islas Aran y la más próxima a la parte continental de Irlanda. De tan solo 4 kilómetros de longitud, esta islita es muy acogedora, con increíbles paisajes, acantilados y ruinas misteriosas de castillos medievales, como el de O’Brien que, situado en uno de los puntos más altos de la isla, os permitirá disfrutar de unas vistas maravillosas. También os encantará su playa de arena blanquísima y aguas cristalinas, que contrasta con la belleza natural de la piedra caliza de sus rocas. La mejor forma de recorrer Inis Oírr a es en bicicleta, perdiéndoos tranquilamente por sus caminos con muros de piedra. ¿Más cosas? No dejéis de visitar su faro, de probar la tarta de cerveza negra irlandesa en la pequeña cafetería Teach and Tae ni de pasear hasta Loch Mór, el único lago de agua dulce de la isla.

Las playas solitarias de Inis Meáin o Inishmaan

Es la más tranquila de las tres islas y la situada en medio de las otras dos. Con paisajes de campos verdes y muros de piedra, podéis hacer largas caminatas disfrutando de sus acantilados y playas desiertas. No dejéis de pasar alguna noche en el hotel Inis Meáin Suites, con sus idílicas vistas y lujo minimalista, ni de probar una cerveza típica en el pub Teach Ósta.

Los acantilados de Inis Mór o Inishmore

Con 12 km de longitud, Inish Mór es la mayor de las islas. Impresionante de principio a fin, alberga el fuerte neolítico Dún Aengus, situado en la cima de un acantilado al suroeste, desde el que disfrutaréis de unas magníficas vistas panorámicas, y Poll na bPéist, una piscina natural de forma rectangular, conectada con el oceáno Atlántico por un canal subterráneo. También podréis contemplar los restos de un naufragio. Concretamente del MC Plassey que, 60 años después, sigue en la misma posición. En la capital de la isla, Kilronan, vale la pena pasear por su puerto y muelle para observar las curraghs, tradicionales embarcaciones de pesca irlandesas, y para disfrutar de su relajado ambiente marinero.

Sin duda, esta luna de miel recorriendo las islas Aran se convertirá en un recuerdo inolvidable para los dos. Y es que este será, sin duda, uno de los viajes más importantes de vuestra vida. ¡Disfrutadlo!