La emoción de buscar el vestido de novia que más te favorezca, las gestiones para encontrar los detalles de boda más apropiados, el estrés por enviar vuestras invitaciones de boda... Una vez haya pasado el gran día, tocará relajarse y disfrutar por fin de la luna de miel. Si os gusta la naturaleza salvaje, las islas Galápagos son el destino perfecto. Un paraíso que os permitirá viajar a través del tiempo millones de años atrás. 

En el lejano océano Pacífico

Las Galápagos son un archipiélago ecuatoriano de 19 islas y 215 islotes. Situadas en el océano Pacífico, a unos 1000 kilómetros de la costa de Ecuador, uno de sus mayores atractivos es la biodiversidad de su flora y de su fauna. Y es que al haber estado aisladas durante millones de años conservan especies únicas, sin olvidar que fue precisamente allí donde Charles Darwin realizó sus estudios para desarrollar la teoría de la evolución. Tomad nota de todas las maravillas que os esperan y no os olvidéis que la mejor época para visitar estas islas son los meses de mayo y junio.

La sobrecogedora isla Isabela

Es la mayor del archipiélago. Los paisajes más impresionantes los encontraréis en la costa oeste, en el canal de Bolívar. En ella habita el único cormorán no volador del mundo y la comunidad de pingüinos más grande de las Galápagos.

Isla Santa Fe 

En ella encontraréis un bosque de cactus opuntia que, sin duda, es el más grande del archipiélago, y una preciosa laguna de aguas turquesas en la que podréis practicar snorkel rodeados de lobos marinos. Asimismo, en los acantilados de la isla descubriréis gaviotas de cola bifurcada, pájaros tropicales y petreles. Y seguramente podréis conocer a la iguana terrestre de Santa Fe y a la lagartija de lava.

Snorkel y buceo en Floreana

Esta isla casi deshabitada cuenta con bellos paisajes volcánicos y con una laguna de flamencos. Pasaréis unos días relajados, mientras practicáis buceo o snorkel

Las maravillas de Santa Cruz  

En esta isla se encuentra la mayor población del archipiélago, Puerto Ayora. No os perdáis la Caleta Tortuga Negra. Sus manglares son el lugar que eligen para aparearse algunas especies de tortugas marinas, rayas y pequeños tiburones. En Cerro Dragón podréis observar flamencos e iguanas terrestres y en la parte alta de la isla, cubierta por un bosque espectral de guayabillos, aún se pueden ver galápagos gigantes en libertad. No os perdáis tampoco los túneles hechos con lava que se encuentran repartidos por toda la isla, aunque muchos no están abiertos al público al estar situados en zonas privadas.

San Cristóbal

En esta isla, llegaos al mirador de Cerro Tijerita y a la playa Baquerizo, donde Darwin puso por primera vez pie en las Galápagos. Visitad Punta Pitt, con su playa repleta de lobos marinos o Cerro Brujo, con espectaculares acantilados de lava que podéis recorrer en barco. ¡Os sorprenderán!

¿Más cosas? 

Imprescindible acercarse a la Española, la isla más al sur. Esconde grandes colonias de aves e iguanas que podréis observar a través de un sendero que recorre parte de la isla. Visitad también isla Bartolomé, con espectaculares paisajes volcánicos (no os perdáis el Pináculo). 

¿Qué os parece? La organización de una boda puede resultar agotadora, pero la luna de miel os ayudará a recuperar energías y a descubrir lugares increíbles del mundo. Y mientras llega el gran día, no os olvidéis de aspectos tan importantes como los vestidos de fiesta de las damas de honor o las variadas canciones para bodas que queréis que suenen en la fiesta final. ¡Falta muy poco!