Grecia y todas sus islas, sobre todo Corfú, son lugares llenos de encanto y perfectos para vivir una idílica luna de miel o una romántica escapada en pareja antes de la boda –al igual que hicieron el príncipe Harry y Meghan Markle durante las semanas previas a su enlace–. ¿Listos para descubrir todos los encantos de esta fantástica isla? Ya os adelantamos que su magia... ¡os atrapará!

Corfú, qué ver

Corfú es una isla situada al noroeste de Grecia y bañada por el mar Jónico. Conocida también como la isla esmeralda por el color de sus aguas, es un pequeño paraíso de extraordinaria belleza que os deslumbrará con su naturaleza virgen, sus playas y calas de ensueño y sus pueblecitos encantadores. Protegida por el Pantocrátor, su montaña más alta, esconde paisajes salpicados de olivos, viñedos y colinas frondosas.

Un romántico paseo por la capital

Corfú, su capital, tiene un casco histórico encajado en una fortaleza bizantina con unas preciosas callejuelas de suelos adoquinados que os deslumbrará. No os perdáis la Spianada, una gran plaza con bellísimos edificios de distintas épocas, la ciudad vieja, el palacio real, la fortaleza vieja, la fortaleza nueva, la plaza del ayuntamiento ni el monasterio de Panagia Vlacherna, situado sobre un islote unido a tierra firme por una pasarela.

Corfú, las playas

Corfú es conocida por sus playas de aguas cristalinas y turquesas, como las de Kerasia, Mirtiotissa, Pelekas y las de Paleokastritsa, que los griegos consideran como el lugar más bello del mundo con su ambiente romántico y su triple cala de aguas de un intenso color verde esmeralda rodeada de bosques. También son preciosas las playas de Sidari, Ermones, Acharavi, Agios Gordios y la de Chomoi, al pie de un acantilado. Sin olvidarse del canal d’Amour, un estrecho brazo de mar rodeado por rocas y acantilados de arenisca. Allí podréis daros un baño de barro y nadar en sus preciosas grutas. Es una de las grandes maravillas naturales de Corfú y está situado en el extremo noroeste, muy cerca de Sidari. 

Momentos inolvidables en la Laguna Azul

Desde el puerto de Corfú un viaje en barco por el mar Jónico os trasladará hasta la Laguna Azul, de aguas cristalinas, en las que podréis bañaros en un entorno paradisíaco que recordaréis para siempre. Encontraréis numerosas excursiones que hacen este trayecto, muchas de las cuales incluyen también una visita al pueblo de Síbota, en tierra firme, y a la famosa gruta de Papanikolis. Cerca de la Laguna Azul está la playa de Agia Paraskevi, ideal para pasar horas tumbados en la arena disfrutando de la naturaleza. ¿Se os ocurre un plan mejor?

La misteriosa cascada de Nymfes

Cuenta la leyenda que las mágicas ninfas, seres fantásticos de la mitología griega, se bañaban en la cascada de Nymfes, cerca de la aldea del mismo nombre, al norte de la isla. Vosotros también podréis daros un chapuzón en sus aguas cristalinas, llenas de vida durante la primavera.

Puestas de sol de ensueño

Pelekas, al suroeste de la ciudad de Corfú, es un pueblecito desde el que podréis disfrutar de bellísimas puestas de sol. Solo tendréis que acercaros al trono del Kaiser, donde os deslumbrarán sus impresionantes atardeceres y sus fantásticas vistas panorámicas de 360 grados en un entorno idílico. Otra espectacular puesta de sol la tenéis en Kanoni, una península situada a unos 10 minutos en autobús de la ciudad de Corfú. Cerca del hotel Divani Corfu Palace os podéis sentar en un estrecho sendero que cruza el mar para contemplar cómo desaparece el sol en el horizonte. ¡Romanticismo en estado puro!

Road trip por sus pintorescas aldeas y bellos lugares

Corfú os sorprenderá con sus pequeños pueblecitos llenos de encanto. Vale la pena alquilar un coche, un quad o una moto y conocerlos uno a uno sintiendo la brisa marina y los aromas de los olivos plateados, de los cipreses, de la retama, del hinojo… Y si os gusta el senderismo, el Corfu Trail es una ruta a pie de más de 200 kilómetros que recorre la isla, y en la que se esconden aldeas como Per Perithia, la más antigua de Corfú. También vale la pena ir hasta el monte Pantocrátor, de 900 metros de altitud, cerca de las playas de Nissaki y Mparmpati. Desde su cima y en días despejados se ven Albania e Italia en la lejanía.

¿Más cosas?

No dejéis de visitar el palacio de Achilleion y sus preciosos jardines, refugio de la emperatriz Sissi de Austria, con vistas sobre el Adriático. Acercaos también a Perouláde, una línea de acantilados en el norte, cerca del cabo Drastis, y al precioso pueblecito de Lefkimmi, en el sur, rodeado de viñedos. También merecen la pena las islas de Paxos y Antipaxos, cerca de la capital de Corfú, salpicadas de olivos, viñedos, molinos de viento y calas vírgenes de aguas cristalinas, con una costa espectacular, como el arco de Trypitos. En primavera, las dos islas ofrecen un fascinante espectáculo de pájaros, mariposas y flores.

¿Qué os parece? Sin duda, Corfú es una magnífica elección si buscáis un paraíso cerca de casa para descansar y desconectar de todo el mundo. Un destino lleno de magia en el que vivir un viaje de novios increíble de principio a fin. ¡Será una experiencia única!