Susy y Marc se conocieron y lo pasaron en grande una noche que ambos salieron de fiesta con sus respectivos amigos, aunque no hablaron demasiado... Pero el destino –seguro de que estaban hechos el uno para el otro– les brindó la oportunidad de encontrarse de nuevo un año más tarde. Fue en esa ocasión cuando, conscientes de que no se cruzaban por primera vez, intercambiaron sus teléfonos. Así, al día siguiente tuvieron la primera de muchas citas. ¡Triunfó el amor!

¡Llegó la pedida de mano!

Tras seis años de noviazgo –durante los cuales Susana soñaba con casarse vestida de blanco–, Marc sorprendió a la mujer de su vida. Él jamás consideró necesario pasar por el altar pero siempre supo que si lo hacía alguna vez, sería con ella. Cuando se dio por vencida, Marc vio la oportunidad perfecta para darle la sorpresa más romántica: en Las Tunas (Cuba), su pueblo natal, junto a su abuela –una de las mujeres más influyentes para ella–, le regaló un álbum de fotos que contaba su historia de amor y ¡escondía un anillo en una de las páginas!

Un fin de semana rústico e íntimo

Para celebrar su amor con sus seres queridos, estas almas enamoradas prepararon un enlace de esencia rústica en el Parador de Cruz de Tejeda (Las Palmas) que cautivó a todos los presentes. El enclave elegido, un paraje de caminos, barrancos y acantilados envuelto en un halo de tranquilidad y elegancia, funcionó como marco perfecto. Sus espacios amplios, a la par que luminosos, hicieron que los asistentes se sintieran como en casa y permitió que las fotos del gran día tomaran un carácter muy especial. Además, el lugar permitió que muchos de los invitados que tuvieron que desplazarse desde lejos pudieran hospedarse allí mismo. Por eso, el día anterior ya empezaron todos juntos a celebrar el esperado "sí, quiero".

El día B, ella se vistió y maquilló junto a sus damas de honor –entre brindis y muchas risas– y Marc contó con la inestimable ayuda de su madre y algunos amigos. Una vez listos se sumaron a la lista de novios partidarios del first look, con un encuentro 100% romántico en plena naturaleza. A continuación, una ceremonia civil dirigida por sus mejores amigos y decorada con mucho gusto los convirtió en marido y mujer. Y para finalizar la jornada, una deliciosa cena informal con música en vivo, copas y baile

Cabe destacar que en la boda de Susy y Marc ningún detalle se dejó al azar. Desde las batitas de las amigas de la novia hasta la perfecta armonía de todas las flores (ramo de novia, boutonnière, concierges, centros de mesa...), pasando por la inmaculada decoración de los puestos de comida o el papel lacrado de los votos personalizados.

Unos novios impecables

Como no podía ser de otra manera, la pareja se casó radiante. Marc optó por un traje en gris marengo con ojales rematados en rojo combinado con una camisa blanca, y como complementos: tirantes, pañuelo en el bolsillo de la americana, zapatos acharolados en azul petróleo y cordones marrones, pajarita estampada y discreto prendedor.

Susy apostó por Pronovias y eligió un vestido de corte recto con un sensual efecto tattoo lace en el torso y unos zapatos de tacón transparentes con un fantasioso efecto de aplicaciones brillantes. Los accesorios fetiche de su look fueron el ramo de novia silvestre –a juego con el tocado que remataba su semirecogido ladeado– y unos pendientes con forma de lágrima.

Una boda especial hecha recuerdo

El responsable de captar todas las emociones y los rasgos distintivos del gran día de estos corazones enamorados fue Héctor Cardeñosa, quien confiesa que cruza los dedos para poder disfrutar de enlaces como este. Tal como apunta él mismo: "esta pareja derrocha amor con tan solo mirarse". Lo confirman las increíbles imágenes de su reportaje de boda que, con la luz perfecta y hechas en el momento preciso, hablan por sí solas. ¡No os perdáis su magia e inspiraros con el encanto de todos sus detalles!