Susana y Óscar se conocieron en 2002, cuando tan solo eran unos niños. El instituto en el que ambos asistían se convirtió, así, en el lugar que vio nacer un amor de adolescencia. Un amor que, finalmente, duraría 13 años maravillosos... ¡y muchos más! Su joven relación creció, ambos maduraron y sus personalidades, así como sus corazones, no perdieron jamás esa complicidad del principio. Susana y Óscar siguieron caminando el mismo camino cogidos de la mano, y su historia no podía ir a mejor; así, y tras la proposición de la novia, ambos jóvenes se daban el "sí, quiero" en una boda de ensueño.

Pura magia en un "sí, quiero"

La pareja se decidió por la localidad de Boiro (A Coruña) para celebrar su gran día. Susana y Óscar se dieron el "sí, quiero" en la iglesia de San Vicenzo de Cespón, en una maravillosa ceremonia religiosa. En Outes -de nuevo, decantándose por una localidad de A Coruña- y, concretamente, en Pazo do Tambre -una majestuosa casa señorial de estilo típico gallego rodeada de jardines-, la pareja continuó su gran día con un fantástico banquete y una fiesta postboda completamente inolvidable. 

Los enamorados decidieron vestir su escenario bajo una esencia shabby chic, buscando siempre el lado más clásico y elegante en cada detalle. Susana y Óscar pusieron especial cuidado en la decoración del salón, elaborando los centros de mesa con diferentes centros florales puestos a diferentes alturas, decorando las sillas con tul y flores, creando un photocall en la zona exterior y decorando la entrada del salón -siendo las flores, las velas y la vajilla antigua los absolutos protagonistas-. 

La novia dio su toque más personal gracias a la elaboración propia del postre nupcial, así como del candy bar y de unas riquísimas galletas de bienvenida para los invitados... todo a través de su empresa Mais que Tartas

¡Brillantes!

Guapísimos, como no podía ser menos; ¡los novios brillaron con luz propia en su gran día! Así, Susana se decidió por un vestido de estilo romántico, de corte princesa y con detalles de encaje. Óscar, por su parte, se decidió por un fantástico traje con chaleco en tonos grisáceos.

Un gran día

La principal idea que los novios se plantearon en su gran día se centraba en sus invitados, en que lo pasaran bien haciendo de su día B una auténtica fiesta. ¡Y así lo consiguieron! Entre fotografías, bailes, juegos de animación y, por supuesto, muchísimo amor, Susana y Óscar lograron hacer realidad todos sus deseos... y de todo ello fue testigo A Fiestra; gracias a un reportaje fotográfico exquisito, este equipo de profesionales capturaron, a través de sus objetivos, un sinfín de momentos inolvidables convertidos en recuerdos. ¡Descubridlos!