Tras varios años como pareja, llegó el momento en el que Tole y Julián decidieron dar un paso adelante en su relación. Queriéndose incluso más que el primer día en el que comenzaron un mismo camino de la mano, esta pareja de enamorados ponía fecha en el que se convertiría en uno de los días más maravillosos e inolvidables de su historia de amor: ¡su propia boda!

El amor como telón de fondo

Así, la población de Jávea (Alicante) fue el lugar escogido por ambos jóvenes para darse su tan deseado "sí, quiero". En concreto, Tole y Julián apostaron por un telón de fondo natural y mediterráneo, haciendo de la playa de esta localidad alicantina el escenario de su enlace.

El Parador de Jávea –un precioso enclave ubicado en el norte de la popular Costa Blanca– se convirtió en el lugar perfecto para esta pareja, que disfrutó de un día especial e inolvidable. A orillas del mar, ambos enamorados apostaron por vestir su enlace en tonos nude, blanco y gris, siempre bajo la esencia característica del estilo rústico chic. Así, una luz impecable y una decoración minimalista –pero absolutamente romántica– lograron fundirse con la belleza propia del Parador, lugar en el que cobraron gran protagonismo detalles como, por ejemplo, las calles del barrio de Ruzafa; lugar en el que vivía la pareja y que acabó por poner nombre a todas y cada una de las mesas del banquete nupcial.

La ceremonia fue emotiva y ¡muy original! Como sorpresa para los novios, sus amigos más íntimos les habían preparado una ceremonia absolutamente personalizada en la que, por supuesto, no faltó un sinfín de palabras bonitas dedicadas a la pareja. ¡Tampoco lo hicieron los amigos de 4 patas! Puesto que su galgo italiano y varios perros de la familia también fueron invitados a tan especial acontecimiento. ¡No podían perderse ningún instante!

Tras un exquisito cóctel, recién casados e invitados disfrutaron de la música de un dj y de un ambiente que contagiaba una alegría sin igual. Sin duda, un día inolvidable para todos.

¡Guapísimos!

Ambos novios brillaron con luz propia en su gran día, y lo hicieron gracias a unos bonitos trajes hechos a medida por un sastre de la antigua escuela en tonos crudos y grisáceos, zapatos en tono oscuro y complementos de Soloio. ¡Espectaculares!

Un gran día

El mar de Jávea, sus más queridos, sus amigos perrunos... no faltó nada ni nadie en el gran día de Julián y Tole. Tras un enlace mágico, en el que los ojos de la pareja y de sus más queridos brillaron de emoción, y después de vivir una celebración postboda divertida –¡y en la que nadie dejó de bailar ni un segundo!–, la boda de esta pareja de recién casados alcanzó el summum absoluto de la perfección

De todo ello fue testigo el equipo fotográfico de Fandi que, a través de un reportaje nupcial lleno de luz y color, lograron captar la esencia más mágica e inolvidable de cada instante... ¡No perdáis detalle de esa fantástica boda!