En toda boda hay personas que por cercanía son muy especiales y tal vez no puedan tener un papel tan especial como os gustaría. Pero hay muchas formas de conseguirlo, una de ellas pidiéndoles ayuda para cosas importantes para vosotros ese día. Estos son algunos ejemplos.

  • ¿A quién no le gusta que le acompañen a su sitio? Pide a alguien especial que ejerza de acomodador en la ceremonia, sobre todo si tenéis muy claro dónde debe ir sentado todo el mundo.
  • Si vais a repartir programas de la ceremonia y/o arroz, confeti, pétalos o lo que sea que hayáis elegido para que os lancen a la salida, necesitaréis a un par de personas de confianza para repartirlos entre los invitados a la entrada.
  • Durante la ceremonia siempre hay lecturas, ya sean religiosas como de poemas, cartas o fragmentos de libros escogidos. Pide a alguien especial o a dos personas que sean los lectores ese día y le pongan su toque personal a esas lecturas.
  • Puede que haya algún oficiante de bodas legal en alguna de las familias que pueda conducir la ceremonia pero también nos sirve un oficiante de ficción cuando la boda legal se ha celebrado antes de ese día. La ceremonia será más especial si el oficiante os conoce bien a ambos.
  • Si tenéis entre vuestras personas especiales a alguien que cante como los ángeles o un solista con algún instrumento, pedidle que participe de alguna forma en la ceremonia o en el aperitivo. Sin quitarle su papel de invitado os haréis un gran regalo mutuo.