Imprescindible, Madrid puede ser el destino perfecto para una romántica escapada en pareja o para vivir una idílica luna de miel. Sobre todo, si tenéis pocos días libres o buscáis un destino cercano. Alegre, animada, bohemia y elegante, pero siempre cosmopolita, la capital española os ofrece variados planes para dos. Y es que su increíble tarjeta de visita incluye lugares fascinantes, como la plaza Mayor, el Madrid de los Austrias, museos únicos en el mundo, encantadores jardines, una maravillosa gastronomía y un ambiente que no os podéis perder, ni de día ni de noche. ¡Disfrutad de su diversidad y de sus innumerables posibilidades!

1. Descubrir el Madrid de los Austrias

No se puede visitar Madrid sin descubrir la Puerta del Sol, con su estatua del Oso y el Madroño ni su mítico cartel de Tío Pepe que, ya hace unos años, estrenó nueva ubicación. Muy cerca se encuentra la Plaza Mayor, llena de edificios emblemáticos, como la Casa de la Panadería, y, sin duda, uno de los mejores lugares de la ciudad para saborear el tradicional bocadillo de calamares. Saliendo de la plaza por el este llegaréis a la plaza de la Provincia con el palacio de Santa Cruz. A través de la calle de la Fresa os adentraréis por callecitas empedradas que os llevarán –haciendo un viaje en el tiempo– hasta la posada del Peine, la calle de San Cristóbal, la calle Mayor y la calle Arenal o la chocolatería San Ginés –perfecta para saborear un delicioso chocolate caliente con porras–. No os perdáis el Teatro Real, la plaza de Oriente, el Palacio Real, la catedral de la Almudena ni la plaza de los Ramales. Imprescindibles son también el viejo barrio de Santiago, la fuente de la Cruz Verde, la Plaza de la Villa y el Mercado de San Miguel. Y si queréis unos minutos de silencio, pasad un rato en el jardín del Palacio O’Reilly –o Huerto de las Monjas– en la calle Sacramento. ¡Maravilloso!

2. Pasear por el Retiro

Entre las cosas que hacer en Madrid está la de pasear por El Retiro, un parque idílico para parejas de enamorados. Lagos, fuentes, palacetes, bosquejos, senderos secretos… ¡Con el gran estanque como protagonista! Sin duda, el destino favorito de muchas parejas para dar un paseo en barca o sentarse junto al monumento de Alfonso XII y contemplar el entorno. También es imprescindible acercarse al Palacio de Cristal –y de hierro– y a la Rosaleda.

3. Contemplar maravillosas vistas desde el corazón de la ciudad

Además de un estanque y zonas ajardinadas, en la Plaza de España encontraréis dos edificios emblemáticos de la capital: la Torre de Madrid y el Edificio España que hoy acoge el Hotel Riu Plaza España. A 100 metros de altura, y después de 25 subiendo en ascensor, desde su terraza del piso 27 podréis tomar una copa o un refresco mientras disfrutáis de una increíble vista de 360º de la ciudad. La Plaza de España, la Casa de Campo, el Palacio Real, el Templo de Debod, el Retiro, el inicio del Paseo de la Castellana, la Plaza de Colón, el Faro de Moncloa... Sin duda, unas vistas panorámicas inmejorables. Y si sois valientes y no tenéis miedo a las alturas, no dudéis en fotografiaros en su pasarela acristalada, de 4,5 metros de largo, y totalmente suspendida. ¡Arrasaréis en Instagram!

4. Recorrer la Gran Vía

La Gran Vía de Madrid es, sin duda, una de las calles más famosas de la ciudad y es perfecta para ir de compras, al igual que la vecina calle de Fuencarral. No os perdáis tampoco sus grandes teatros –con numerosas obras y musicales en cartelera– ni el famoso cartel de Schweppes que, seguro, habréis visto en muchas películas. Al final de la Gran Vía está el edificio del Círculo de Bellas Artes, desde cuya azotea disfrutaréis igualmente de unas vistas maravillosas y de puestas de sol inolvidables. ¡Sobre todo en pareja!

5. Visitar magníficos jardines

El Capricho es el único jardín del Romanticismo que se conserva en Madrid. Un laberinto sorprendente de estilos francés, inglés e italiano en la alameda de Osuna, que ofrece un entorno idílico. ¿Más propuestas? No dejéis de ver el Jardín del Príncipe de Anglona, el jardín del Museo Sorolla ni los jardines de Sabatini, estos últimos justo al pie del Palacio Real (de imprescindible visita) con sus estatuas de mármol, fuentes… Un lugar maravilloso para disfrutar también juntos de un precioso atardecer.

6. Viajar entre las nubes

Una de las mejores vistas de Madrid la conseguiréis desde el teleférico. Vuestra ruta puede comenzar junto al Templo de Debod. Tendréis increíbles vistas de la plaza de España, del Palacio Real y de la Almudena, sobrevolaréis el parque del Oeste y la Rosaleda, la estación del Príncipe Pío y la ermita de San Antonio de la Florida, el río Manzanares, la Casa de Campo y Madrid Río. ¡Las panorámicas son realmente inmejorables!

7. Maravillarse con el encanto de muchos museos

¿Más cosas que ver en Madrid? Además de visitar el Museo del Prado, el Museo Thyssen y el Museo Reina Sofía, vale la pena dejarse caer por el  que, además, esconde un precioso patio interior con un café y salón de té perfecto para desconectar durante un rato. ¡No os lo podéis perder!

8. Callejear por barrios emblemáticos... ¡e imprescindibles!

Malasaña, Chueca, el Barrio de las Letras, Lavapiés y La Latina son algunas de las zonas que no podéis dejar de recorrer. Malasaña os atrapará con sus librerías, tiendas vintage, mercadillos y su animada vida nocturna. Chueca, por su parte, os ofrece todo tipo de bares y restaurantes, así como un ambiente único a todas horas. El Barrio de las Letras os seducirá si sois grandes lectores, pues en él vivieron autores de la talla de Cervantes o Lope de Vega. No os faltarán tampoco los bares ni las sabrosas tapas, perfectas para comer o para hacer un delicioso alto en el camino. Tiendas de arte, teatros, bares, conocidos restaurantes de Madrid... Esto y mucho más es lo que encontraréis en Lavapiés, un barrio muy cool y lleno de flow. Por último, La Latina es otro barrio en el que descubriréis todo tipo de bares y restaurantes, perfectos para tomar una copa o para cenar. Entre ellos la famosa Casa Lucio, de la que no podréis iros sin probar sus famosos huevos rotos.

9. Contemplar atardeceres mágicos

Hay mucho que ver en Madrid. En la capital de España descubriréis rincones mágicos para disfrutar en pareja, ya que además de ser una experiencia en sí mismos se acompañan de puestas de sol de postal. ¡Los atardeceres en Madrid nunca fallan! Como el del Templo de Debod, donde podréis ver la puesta de sol tumbados en el césped; el de la Puerta de Alcalá, con su luz anaranjada, o Madrid Río, con la catedral de la Almudena en la lejanía bañada en tonos rojizos y azulados. Sin olvidarse del atardecer desde el Parque del Cerro del Tío Pío –conocido como el Parque de las 7 Tetas–, con un skyline envidiable de la ciudad, ni del que os ofrece el Jardín de las Vistillas, con vistas al Parque del Moro, la Casa de Campo…

10. Compartir espacio con muchos famosos

Más allá de recorriendo el Paseo de la Castellana o la Milla de Oro, en Madrid encontraréis populares actores y actrices, jugadores de fútbol, personajes del mundo del corazón o presentadores de televisión en el Parque del Retiro, en el Rastro y en conocidos restaurantes, pubs y discotecas de toda la ciudad. Es el caso, por ejemplo, de Casa Alberto, de La Posada de las Ánimas y de Opium Madrid.

Y ahora que ya sabéis qué hacer en Madrid durante vuestra luna de miel o durante una romántica escapada en pareja, no dejéis de lado ninguna de estas propuestas. Y tranquilos, porque el plano del metro de Madrid es muy claro y os permitirá moveros libremente por toda la ciudad. Del mismo modo, y dependiendo de los días que tengáis previstos pasar en la capital, podréis planificar también magníficas excursiones a algunas de las localidades más cercanas, como Miraflores de la Sierra, Cercedilla, Pedraza o Segovia. Lo que está claro es que la belleza, la magia y el encanto de Madrid os seducirán desde el primer momento. ¡Disfrutadlos al máximo!