Con todos los preparativos nupciales en marcha es momento de empezar a pensar en la luna de miel. Si no tenéis un destino claramente definido, es más que probable que os seduzca este: Moscú. Seguro que os encantarán los mil y un secretos que esconde la capital de Rusia. Especialmente si sois cosmopolitas y os gusta la sofisticación, pues la ciudad os fascinará con su lujo, su gran belleza y todas sus opciones de ocio. Ideal para vivir una honeymoon inolvidable o un viaje romántico para dos, Moscú os deslumbrará desde el primer momento. No os perdáis estas 8 propuestas imprescindibles... ¡y preparaos para caer rendidos a su encanto y a su inmensidad!

1. Descubrir el corazón de Moscú

La vida cosmopolita de esta gigantesca ciudad gira en torno a la Plaza Roja de Moscú, de más de 300 metros de largo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1990, está escoltada por las murallas del Kremlin –actual residencia del presidente ruso–, la espectacular catedral de San Basilio –lujosamente ornamentada y que, en contra de lo que se cree, no es la principal de la ciudad, sino que lo es la de Cristo Salvador – y el mausoleo de Lenin, realizado en granito. Pero no acaban aquí sus encantos, ya que, si lo deseáis, también podréis visitar la catedral de Kazán, el Museo Estatal de Historia de Rusia y las galerías GUM. Estas últimas son el centro comercial más conocido de Rusia y el más visitado por los turistas. ¡Degustad alguno de los deliciosos helados que en él se venden! Y no os perdáis la visión de las galerías por la noche, con su espectacular fachada iluminada.

2. Hacer un romántico minicrucero

¿Qué puede haber más romántico durante una luna de miel en la capital rusa que realizar un minicrucero por el río que pasa por Moscú? Desde el río Moscova podréis contemplar la catedral del Cristo Salvador (el templo más importante del país), los rascacielos de Stalin (conocidos popularmente como las Siete Hermanas), el legendario estadio de fútbol Luzhniki, la antigua fábrica de chocolates Octubre Rojo o el convento de Novodevichy (patrimonio de la Unesco). Un recorrido que os permitirá descubrir la ciudad desde una perspectiva más íntima y entrañable.

3. Pasear rodeados de naturaleza

Tal vez uno de los lugares más espectaculares del nuevo Moscú es el parque Zaryadye, que alberga todos los paisajes de Rusia, como la tundra, la estepa, el bosque y los humedales, y que podréis descubrir en un paseo súper romántico. ¡Os asombrarán todas sus posibilidades! También vale la pena acercarse al parque Kolomenskoye, que alberga el palacio del zar Alexei Mikhailovich, donde podréis pasear disfrazados de zar o zarina. ¡Toda una experiencia!

4. Besarse en el Moscú Hermitage Garden

En el corazón de la ciudad existe un parque que visitan tanto los enamorados del lugar como los procedentes de cualquier parte del mundo: el Moscú Hermitage Garden. Auténtica joya verde de la capital, esconde un monumento a "Todos los amantes" en forma de corazón, con campanas que suenan cada vez que una ráfaga de viento las mueve. Es tradición que cerca de esta escultura las parejas se besen mientras piden un deseo, pasando por el corazón cogidos de las manos. En el parque también encontraréis diferentes restaurantes, así como variadas exposiciones y festivales.

5. Explorar La Colina de los Gorriones

Si queréis disfrutar de unas espectaculares vistas de Moscú, no dudéis en acercaros a La Colina de los Gorriones o Colina de Lenin que, a finales de primavera y comienzos del verano, se cubre de un tapiz verde. Situada a unos 80 m de altura por encima del río Moscova, desde allí podréis ver la universidad de Moscú, su distrito financiero y las playas de la ciudad, grandes extensiones de césped donde los moscovitas van a pasar el día, así como las torres del Kremlin, las Siete Hermanas... Se trata de un lugar muy popular para dar un paseo, especialmente por la noche, ya que es el mejor enclave para tomar fotos tras la puesta de sol. ¿Más cosas? También podéis disfrutar de excelentes panorámicas de la ciudad desde la plataforma de observación del rascacielos Oko. ¡Diversidad de opciones!

6. Recorrer sus bellos puentes

El Puente del Patriarca –situado frente a la catedral de Cristo Salvador– y el Puente Pushkin –desde el que podréis retratar bellas imágenes del Kremlin y de diferentes lugares emblemáticos de Moscú– son asimismo dos bellos puntos de referencia de la ciudad, que vale la pena que conozcáis y que recorráis sin prisas. Os encantarán su bella arquitectura y las vistas que ofrecen, sobre todo tras la puesta de sol. Además, ambos son peatonales, por lo que podréis recorrerlos con total tranquilidad.

7. Visitar edificios emblemáticos

Más allá de la Universidad Estatal, no os podéis perder el Museo Pushkin, con obras de artistas tan renombrados como Van Gogh, Renoir, Matisse o Rembrandt. Desde el mirador del Federation Tower –que durante algún tiempo fue el edificio más alto de Europa– disfrutaréis de unas fantásticas vistas de 360º. Unas panorámicas excepcionales son las que conseguiréis también desde la Torre de Comunicaciones Ostankino. Imprescindibles son también el Monasterio Novodevichy, –situado a los pies de La Colina de los Gorriones–, el edificio de la antigua KGB –situado en la plaza Lubianka– y, aunque no es un edificio en sí, seguro que os apetece visitar un antiguo búnker de la época de la Guerra Fría: el Búnker-42. Situado a 65 metros de profundidad, para llegar hasta allí es preciso bajar (recordad que luego habrá que subirlos), 18 pisos de escalera. ¡Os impresionará!

8. ¿Más cosas?

El Turandot es, sin duda, el restaurante mas romántico de la ciudad y, aunque no es barato, vale la pena que lo visitéis al menos una vez durante vuestra luna de miel. Tampoco dejéis de visitar el Café Pushkin –posiblemente el más conocido de la capital, aunque conviene reservar con antelación–, pasear por el célebre metro de Moscú –con las paradas Novoslobodskaya, con preciosas vidrieras, Kievskaya, con mosaicos dedicados a Ucrania, y Ploshchad Revolutsii, con esculturas de trabajadores y soldados–, ni asistir a una representación del Ballet Bolshoi. ¡Os asombrarán y enamorarán a partes iguales!

Y ahora que ya sabéis qué visitar en Moscú y qué monumentos de Moscú –más allá de los imprescindibles Kremlin de Moscú y Catedral de San Basilio de Moscú– no os podéis perder, seguro que os seduce la posibilidad de descubrir la capital rusa durante vuestra luna de miel. ¡Ya falta poco!