Las parejas de hoy en día desean que el suyo sea un enlace único y personalizado. Por ello, apuestan tanto por sorprendentes detalles de boda para obsequiar a sus seres queridos como por ideas originales para bodas que hagan las delicias de todos los presentes, pasando por canciones de boda que provoquen un inmenso deseo de bailar a sus familiares y amigos y por una decoración que marque la diferencia. En este sentido, las opciones a la hora de vestir el espacio de celebración son muchas y de lo más variadas pero, sin duda, los detalles handmade os ayudarán a conseguir ese toque distintivo que deseáis para vuestro "sí, quiero".

Una buena manera de conseguirlo pasa por apostar por pequeños tarritos portavelas hechos por vosotros mismos. Unas fantásticas ideas de decoración para bodas, que podréis utilizar para vestir y destacar diferentes espacios del lugar de la ceremonia y de la celebración. ¿Os imagináis, por ejemplo, el pasillo hasta el altar perfectamente delimitado por estos mágicos elementos mientras de fondo suena música para bodas civiles? También podéis apostar por suspenderlos de los árboles para crear una atmósfera de ensueño durante el banquete nupcial, por colocarlos a modo de centros de mesa para conseguir un ambiente romántico y cálido o por situarlos junto a las deliciosas ideas para candy bar. Los pongáis donde los pongáis... ¡tendréis el éxito asegurado! ¿Más opciones? ¡Sí! Qué os parece regalarlos a vuestros seres queridos como complemento de los regalos para invitados de boda?

Para ayudaros en esta tarea os hemos preparado este sencillo paso a paso que os permitirá conseguir unos portavelas con encaje totalmente personalizados y únicos. Ideales para decorar todo tipo de enlaces, pero principalmente los de esencia rústica, boho o vintage, son muy sencillos de hacer, por lo que no os preocupéis si las manualidades no son lo vuestro. Y también resultan muy económicos. ¡Lo tienen todo! ¿Preparados para descubrir cómo hacerlos?

¿Qué materiales necesitáis?

  • Tarritos de cristal. Podéis reciclar tarros de conserva pequeños o los envases de cristal de los yogures. No importa si son diferentes entre sí. Al contrario: le darán más carácter a los distintos espacios en los que hayáis pensado ponerlos.
  • Cintas de encaje de algodón. Aunque se comercializan en numerosos colores, quizá las más indicadas tratándose de un enlace sean las de color blanco. Sin embargo, sois vosotros los que tenéis la última palabra. Asimismo, los dibujos decorativos son de lo más variados. ¿Qué os parece la idea de adquirir cintas con diversos motivos? Como en el caso de los tarritos de cristal, cuanto más distintas, mejor. El número de rollos dependerá de los portavelas que vayáis a hacer, pero normalmente las presentaciones oscilan entre los 1,5 y los 2 m de largo.
  • Ovillo de cordel rústico fino. Es muy económico y su presencia marcará la diferencia en vuestro escenario nupcial, pues resulta indispensable para aportar ese toque rústico que tanto os gusta.
  • Velas de té. Se trata de pequeñas velitas, normalmente circulares, aunque también las encontraréis con forma de corazón. ¡Muy adecuadas! Se comercializan por lo general en recipientes de metacrilato o aluminio, y se caracterizan por su larga duración y por no manchar, ya que la cera líquida se queda dentro del propio envase.

¡Montarlos en muy sencillo!

Con todos los elementos encima de la mesa, llega el momento de ponerse manos a la obra, pero ya os adelantamos que su confección resulta de lo más sencilla.

  • Cortad el encaje en trozos que sean lo suficientemente grandes como para rodear los tarritos. ¡Y recordad que estos son de distintos diámetros!
  • Para aseguraros que el encaje queda bien colocado, bastará con darle dos o tres vueltas al cordel rústico elegido y sujetarlo con un nudo y un vistoso lazo. Para que el resultado sea perfecto no os olvidéis de tensar el encaje, asegurándoos de que la cinta quede recta.
  • Ya solo quedará poner dentro la velita de té y encenderla.

Fácil, ¿verdad? Elaborar estos sencillos elementos decorativos os permitirá llenar de personalidad vuestro escenario nupcial y apenas os restará tiempo a la hora de gestionar otras partidas del enlace, como la elección de ese fantástico vestido de novia, del delicioso menú nupcial o de las invitaciones de boda que, sin duda, marcarán el estilo de vuestro "sí, quiero". ¡Llenad de magia vuestro día B!