Berlín es nueve veces más grande que París. ¡Una ciudad inmensa!  Así que será muy fácil perderse entre sus calles, sus lugares turísticos y sus rincones más insospechadamente atractivos. Si habéis elegido esta ciudad vibrante y moderna para una escapada o para vuestra luna de miel cercana, atención a las 19 cosas que no os podéis perder. 

1. Haceros una foto en la Puerta de Brandeburgo, uno de los símbolos representativos de la ciudad y de la Alemania reunificada. Si elegís el atardecer, el juego de luces puede ser espectacular.

2. Subir a la cúpula de cristal del Reichstag (es necesario hacer la reserva con antelación), situada sobre la Sala de Plenos del Parlamento alemán. Os impresionará su diseño, que lleva la firma del conocido arquitecto Norman Foster.

3. Cruzar el Checkpoint Charlie que separaba la zona soviética de la americana durante la Guerra Fría. ¡Lo habéis visto mil veces en las pelis de guerra! Entre 1945 y 1990 fue el paso fronterizo más famoso de la ciudad.

4. Acercaros a la East Side Gallery, que es la sección más larga del muro de Berlín, convertida en una galería de arte al aire libre.

5. Visitar la Potsdamer Platz, una de las principales y más conocidas plazas de la ciudad. Escenario de la Berlinale (el famoso festival de cine de Berlín), alberga asimismo importantes edificios, como el Sony Center, con wifi gratis.

6. Perderos por el Monumento al Holocausto. Construido en memoria de los judíos de Europa asesinados, se trata de una cuadrícula formada por 2711 bloques de hormigón de diferentes alturas.

7. Pasear por el Bulevar Unter den Linden, una de las principales avenidas de Berlín, que alberga algunos de los edificios más importantes de la capital alemana.

8. Descubrir Alexanderplatz, la plaza más turística de la ciudad, en la que se encuentra el famoso Reloj Mundial, que señala la hora de todas las ciudades del mundo.

9. En la misma plaza encontraréis también la Torre de la Televisión, la estructura más alta de Alemania gracias a sus 368 metros de altura. ¡No dejéis de subir! Desde su mirador, disfrutaréis de unas increíbles vistas de Berlín.

10. Nos os perdáis tampoco la catedral de Berlín, muy próxima al río Spree. En su cúpula podréis contemplar excelentes vistas del centro.

11. Pasar un día en la Isla de los Museos donde, además de otras extraordinarias obras, podréis contemplar el legendario busto de Nefertiti.

12. Ir de compras por la Kurfürstendamm, una de las avenidas más famosas de Berlín, y perderos en KaDeWe, los grandes almacenes más conocidos del país.

13. Quizá Berlín no es tan conocida por su romanticismo como París o Viena, pero tiene muchísimos lugares idílicos. Alquilad un par de bicis y descubrid sus rincones secretos, como el céntrico NIkolaiviertel, una pequeña Praga, a un paso de Alexanderplatz. Es el barrio más antiguo de la ciudad con sus encantadoras callejuelas, tabernas, talleres artesanales o restaurantes de estilo medieval, como el Gerichtslaube.

14. ¿Darse un spa en Berlín? Sí, si es en el Stattbad Neukölln, un balneario neoclásico con mosaicos, donde podréis disfrutar de un lujoso baño a buen precio. Y si queréis un spa diferente, no os olvidéis de Liquidrom, que os ofrece una experiencia única: flotar en el agua.

15. ¿Vais en verano? ¿Preferís disfrutar del agua de otra manera? No os podéis perder Tropical Islands. Situado en un antiguo hangar, a unos 35 km de Berlín, este establecimiento incluye una playa artificial, piscinas, instalaciones de spa y el tobogán acuático más alto de Alemania. ¡Pura diversión!

16. Más ideas: visitar la preciosa Insel der Jungen, una islita del Spree con un coqueto puente; dar una vuelta por el barrio bohemio de Prenzlauer Berg o alquilar un bote en el lago Neuer. 

17. Si podéis, tomad un café a media tarde en Hackeshe Höfe, en el barrio de Mitte, un conjunto de preciosas casas y patios que se construyeron a finales del siglo XVIII.

18. Sería un crimen perderse la vida nocturna de esta maravillosa ciudad, famosa en todo el mundo por sus locales y discos. Podéis elegir, por ejemplo, entre una cerveza en el Berliner Republik, un cóctel en el Bar Tausend o una noche de discoteca en Berghain o Watergate, dos de las más famosas de Berlín. La oferta de ocio es muy variada en la capital germana, sobre todo junto al famoso canal Flutgraben.

19. Ir de pícnic al aeropuerto de Tempelhof. ¡A los berlineses les encanta ir de pícnic cuando llega el buen tiempo! Si os apetece el plan, llevaos unas salchichas y un par de cervezas y pasad el día en el antiguo aeropuerto soviético de Tempelhof, haciendo una barbacoa junto a las pistas de aterrizaje. Todo un ambientazo alternativo en buena compañía. ¡Os encantará seguro!

Conservad estas visitas imprescindibles en Berlín, que no podréis perderos durante vuestro viaje a la capital alemana. Gracias a ellas disfrutaréis de los lugares más emblemáticos de la ciudad, de su increíble gastronomía y de su fantástica oferta de ocio. ¡Es hora de disfrutar!