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Bodas

La boda de Mercè y Miguel: un fin de semana soñado como "sí, quiero"

Madrid les brindó la oportunidad de conocerse y el destino quiso que se reencontraran, se enamoraran y quisieran pasar el resto de sus vidas juntos. Descubrid la maravillosa pedida de mano de estos enamorados y el indiscutible encanto de su día B.

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Mercè, de origen de barcelonés, y Miguel, de Asturias, se conocieron por casualidad en un chaflán de la calle Hortaleza con Augusto Figueroa de Madrid –punto de referencia que esconde recuerdos y secretos que solo ellos conocen–. El encuentro no tuvo mayor importancia hasta que, por mediación de una amiga, un buen día quedaron de nuevo. Fue a partir de ese momento cuando empezaron a conocerse y a descubrir juntos muchos rincones de la capital. Durante ese tiempo surgieron inevitables sentimientos recíprocos... Y, en una de sus quedadas, en un bar del barrio de Chueca, ¡terminaron besándose! Y así empezaron a escribir su bonita historia de amor. 

Mágica pedida de mano en Disneyland París

Tras varios años de noviazgo, en los que convivieron como pareja y confirmaron que jamás se frenaría su complicidad, Miguel tomó la iniciativa y sorprendió a la mujer de sus sueños proponiéndole matrimonio cuando se escaparon a París. Él quería que su pedida de mano fuera única y sin duda acertó con su plan.

Como lugar escogió Disneyland París y, más concretamente, la montaña rusa de vértigo más emblemática del parque de atracciones: el Space Mountain. Pues, dado que la atracción de por sí ya plantea una aventura –con ambientación de planetas y estrellas en plena oscuridad, simulando un viaje espacial de la Tierra a la Luna–, consideró que podía ser muy especial. Al subirse, Mercè vio como Miguel sacaba un folio, pero pronto se apagaron todas las luces y no pudo ver nada más. Cuando terminó el recorrido, se dirigieron a la salida, pasando por el puesto donde se encuentran todas las fotos y ¡allí estaba la inesperada sorpresa! El disparo retrató a Miguel sosteniendo un papel en el que se podía leer "¿Te quieres casar conmigo?".

Un fin de semana rural muy especial

Como telón de fondo para su unión en matrimonio, Miguel y Mercè se decidieron por el Poble rural Puig-arnau Pubilló, un complejo formado por 12 casas rurales que aúna tradición y modernismo, ubicado en un municipio del prepirineo catalán. Un espacio tan tranquilo como armonioso en las colinas de Canalda (Lérida), con imponentes vistas que, rodeado de montañas y vegetación, ofrece la posibilidad de celebrar bodas u otros eventos, con opción de alojamiento para los asistentes. Y es que esta pareja siempre supo que su boda no se limitaría a una única jornada y sería desenfadada y rural. ¡El enclave perfecto para cumplir sus expectativas! Ideal para reunir amigos y familiares procedentes de distintos puntos geográficos y pasar con ellos tres días.

Así, la noche del viernes empezó la celebración, con una cena amenizada por la actuación de un mago, y durante la mañana del día B, antes de que llegara el momento de intercambiarse las alianzas que los convertirían en marido y mujer –de oro blanco, hechas a mano por Aina Joies–, Mercè disfrutó de un baño en la piscina en compañía del "bride squad", sus mejores amigas, y Miguel pasó un buen rato entre cervezas con sus colegas. 

¡Y llegó la boda como tal! Estos novios optaron por el romántico first look para verse antes de sellar su amor y recibieron a sus invitados con un rinconcito deco donde encontraron abanicos y sombreros como obsequios para garantizar la comodidad de todos frente al calor. La máxima emoción llegó cuando la pareja se dirigió hacia el altar de la mano. Tras la ceremonia, una vez casados, recorrieron de nuevo el pasillo bajo una lluvia de confeti y empezó la fiesta que siempre quisieron.

Lo celebraron con un aperitivo con barra vermut y una comida que definió al 100% el estilo de los protagonistas: ¡sin seating plan y sin mesa presidencial! Tan solo una única mesa alargada –decorada por un camino de follaje con botellas y tarros de cristal rematados con blondas y cuerda de yute, rodajas de madera natural y flores blancas–, donde cada invitado pudo sentarse donde quiso. Para finalizar, el primer baile de casados de la pareja, música, copas y photocall, donde los invitados podían llevarse una foto en formato papel o imán como recuerdo del gran día.

Y, por si fueran pocas las emociones, la diversión y el sinfín de momentos especiales que reinaron a sus anchas en la previa y en el día marcado en el calendario para siempre, el fin de semana se cerró con la barbacoa del domingo.

El papel protagonista del color del amor

Mercé vistió un dos piezas y apostó fuerte por el toque de color de la mano de los complementos elegidos. Se enfundó una falda de tul sin cola, de Asos Bridal, y un crop top con flores bordadas y espalda con botonadura joya, de Vika Vander. Como accesorios, unas sandalias de tacón rojas con lazada en el tobillo, de Ángel Alarcón, un ramo de flores liofilizadas en rojo, blanco y mint a juego con una corona –confección de Secretos de Alcoba - Tocados–, que distinguió las ondas suaves que decidió lucir como peinado, y el amuleto que le regalaron sus amigas escondido. Y, como no podía ser de otra manera, los labios y las uñas también de color rojo.

Por su parte, Miguel lució un esmoquin azul con solapas y bolsillos en negro, combinado con pajarita y zapatos del mismo tono y tirantes con motas grises, todo de la casa Señor. Y, como complementos estrella, los gemelos con forma de mandos de la consola Super Nintendo que le regaló su chica –diseñados por los artesanos de Deriva - Gemelos– y un prendido a juego con las flores que decoraron todos los espacios de la boda. Las mismas que lució Mercè en su ramo y tocado.

El encanto de su gran día en fotos

Uno de los principales testigos de este enlace fue el equipo de Fotobox Fotografía & Wedding Stories, quien se encargó del reportaje fotográfico. Con la apertura de diafragma y la velocidad de obturación precisa, capturó el estilo natural a la par que espontáneo de esta pareja, y plasmó en instantáneas la esencia de uno de los días más importantes en la vidas de Miguel y Mercè. ¡Puro reflejo de su amor! No os perdáis la selección de imágenes y sucumbid.

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