Durante la adolescencia, cualquier noche podía convertirse en única, una fiesta inolvidable en la que podías incluso llorar de la risa, hacer nuevas amistades, bailar sin cesar... Y fue así, en una de esas noches para el recuerdo, cuando las vidas de Eli y Eloi cambiarían por completo. Hace más de 16 años, esta pareja de jóvenes se conoció en la localidad catalana de Els Hostalets de Balenyà. Lugar que acogería su primer encuentro, convirtiéndose en el testigo del nacimiento de un amor maravilloso.

Tras varios años viviendo una relación a distancia –pues Eli era de Torelló y Eloi de Cardedeu–, ambos jóvenes decidieron formalizar su bonita historia de amor. Así, Eli dio el paso y se mudó a la ciudad natal de su chico... el lugar que vería crecer su amor, y también su familia. 

Con dos hijas maravillosas, y buscando cumplir el sueño de Eli de verse vestida de blanco dando el "sí, quiero" al amor de su vida, Eloi no dudó en pedir matrimonio a su gran amor

Intimidad y romanticismo

Eli y Eloi decidieron celebrar una boda íntima. Para ello, la pareja quiso que la localidad de Tagament (Barcelona), y concretamente la masía El Folló, se convierta en el escenario de su romántico "sí, quiero". Así, y en pleno Parque Natural del Montseny, esta fantástica pareja cumplió con todo cuanto había soñado para su romántico día B.

Rodeados de sus más queridos, Eli y Eloi tuvieron la gran suerte de poder celebrar una ceremonia única y personalizada al detalle. Para ello, la figura de los hermanos del novio fue imprescindible, pues se encargaron de oficiar el gran momento del "sí, quiero". Del mismo modo, la madre de Eloi y la hermana de Eli tuvieron otro de los grandes papeles de la ceremonia, leyendo escritos dedicados a los recién casados... instantes inolvidables que la pareja vivió rodeado de sus allegados, entre emociones y una gran complicidad. 

En cuanto a decoración, Eli y Eloi siguieron esa línea de naturalidad, personalidad y sencillez, vistiendo su escenario en tonos nude, blancos y rosáceos, y concediendo protagonismo a elementos de madera, cortinas de luces cálidas y flores. 

Sencillez clásica

Aunque sencillos, ambos enamorados decidieron vestir clásicos en su "sí, quiero".

Eli logró cumplir su sueño luciendo un precioso vestido blanco impoluto de Aire Barcelona, de corte en A y con detalles de encaje y tul. Como peinado, la novia quiso seguir su estilo más natural, apostando por un bonito semirrecogido que dejaba caer varios mechones de cabello. Finalmente, el ramo fue el encargado de dar color a su look nupcial: un bouquet de estilo rústico y desenfadado, en tonos blancos, verdes y rosas.

Eloi, por su parte, apostó por un traje clásico de satén, y camisa y corbata de color lila en diferentes tonalidades.

En la sencillez reside la belleza

Es así. Tras un telón de fondo mágico, bajo una decoración sencilla y personal, y gracias a un amor único, el gran día de Eli y Eloi fue inolvidable. Lo sabe bien el equipo fotográfico de Fotostudi, que fue testigo de principio a fin de un enlace lleno de magia. No perdáis detalle de él.