A la hora de contratar un fotógrafo para vuestra boda hay que minimizar riesgos y por eso os recomiendo que tengáis en cuenta los siguientes aspectos. Es la mejor manera de evitar problemas en un futuro:

 

  • Localizad al fotógrafo: Hoy en día es normal encontrar fotógrafos free-lance que solamente tienen un blog, es decir, no tienen estudio o local al público. No hay nada que obligue legalmente a nadie a poner una dirección física en una Web, pero ser free-lance tampoco justifica que no aparezca ninguna dirección postal a la que dirigirse. Es evidente que, al menos en el contrato, no pueden faltar esos datos porque ¿qué sucedería si, ante cualquier problema, necesitas localizarlo? A un fotógrafo sin dirección postal ni contrato escrito no podríamos reclamarle.
  • Conoced a vuestro fotógrafo en persona: Algunos fotógrafos o empresas de servicios fotográficos contratan más reportajes de los que realmente pueden hacer. Suelen justificarse diciendo “somos un equipo” o “mi compañero” hará las fotos. Es un engaño porque vosotros contratáis a un fotógrafo por su trabajo concreto y el reportaje acaba haciéndolo un desconocido.
  • Claridad: Pedid que se os explique todos y cada uno de los conceptos del contrato en un lenguaje claro y comprensible.
  • No a las exclusivas: Toda práctica que reduzca, limite o elimine la libre competencia está prohibida en España. Si en cualquier parroquia o salón de banquetes os quieren imponer un fotógrafo con cualquier excusa u os solicitan dinero para eludir tal obligación debéis presentar inmediatamente una denuncia ante todos los organismos que sean competentes. Si con la denuncia tampoco se elimina esta práctica y la empresa o parroquia siguen empeñados en su práctica ilícita deberíais pensar en cambiar de lugar de celebración o banquete.
  • Pedir siempre contrato escrito, con cláusulas claras que detallen los servicios incluidos, precios, servicios opcionales, cargos extras y las obligaciones y derechos de ambas partes. En caso de desavenencias será vuestra mayor garantía. No aceptéis una negativa.
  • No debe ser un “contrato de adhesión” de los del tipo de la empresa del gas. Debe ser modificable y negociable. Que el fotógrafo ya tenga un contrato tipo redactado no ha de ser obstáculo para negociarlo. Siempre tendrá una cláusula que os permita leerlo en casa con detalle y daros un plazo para retractaros, puesto que la ley así lo exige.

*Artículo cedido por Vicente Nadal, fotógrafo de Estudio Fotográfico Nadal.