Una boda es una celebración del amor, del mismo modo que el Día de San Valentín los enamorados de todo el mundo muestran especialmente su amor y cariño por su pareja. Así que si habéis planeado daros el "sí, quiero" ese día o en una fecha cercana, seguro que os encantará la sencilla manualidad que os mostramos a continuación y que destila amor por los cuatro costados: unos bonitos tarros con corazones en su interior, perfectos para formar parte de los centros de mesa, aunque del mismo modo quedarán perfectos para vestir diferentes espacios de la ceremonia o la celebración, como el pasillo hasta el altar o variados rincones decorativos: el del libro de firmas, el de la mesa de dulces... ¿Lo mejor de todo? ¡Que os servirá también de romántico regalo cualquier otro día del año!

¿Cómo pueden ser estos tarros?

Los tarros pueden ser como vosotros queráis. Lisos si la boda será de esencia minimalista, grabados si el enlace será clásico o romántico... También la altura puede ser la que deseéis o, incluso, diferente para que el conjunto gane en dinamismo. Del mismo modo, podréis escoger los materiales que queráis para hacer los corazones, mientras que a la hora de elegir los pinchos deberéis tener bien presente su longitud, pues si sobresalen en exceso del tarro podrían llegar a volcarlo.

¿Qué materiales necesitaréis?

Esta manualidad o DIY es realmente muy fácil de hacer y muy sencilla en lo que a la selección de materiales se refiere, por lo que no tendréis ningún problema en juntarlos todos. ¡Ya estaréis listos para poneros manos a la obra!

  • Tarros de cristal transparente bien limpios. Como os comentábamos, podéis escoger los que vosotros queráis tanto en diseño como en altura.
  • Cartulinas rojas o de diferentes colores: blancas, rosas, nude... Aunque, si lo deseáis, también os podéis decantar por la goma eva.
  • Pinchos de madera para brochetas.
  • Cordel fino. Puede ser de sisal, de yute, en su color natural o en diferentes tonalidades...
  • Tijeras.
  • Silicona.
  • Lápiz.
  • Goma.

Sencillo paso a paso

Seáis o no unos manitas, tranquilos. Hay muchas manualidades para San Valentín muy sencillas y esta es una de ellas. ¡Así que no tendréis ningún problema!

  • 1. El primer paso consiste en reunir todos los tarros que deseéis y, en función de su altura, valoréis si es necesario o no cortar los pinchos.
  • 2. A continuación dibujaréis un corazón (o varios si es que los queréis de distintos tamaños) en una cartulina que, una vez, recortado, os servirá de plantilla para todos los demás. La cantidad de corazones que dibujéis dependerá de cuántos queráis poner en cada tarro y de cuántos tarros queráis tener en total.
  • 3. Una vez estén todos los corazones dibujados, será el momento de recortarlos.
  • 4. Cuando los tengáis todos listos, tocará unirlos a los pinchos de madera, sujetándolas por uno de los laterales traseros. Y un apunte importante: lo mejor es que empleéis silicona para hacerlo y no pegamento líquido ni de barra, ya que resultará mucho más efectivo.
  • 5. Mientras se secan bien los corazones, podéis aprovechar para decorar la boca del tarro con el cordel que hayáis elegido. Dadle una o dos vueltas y, por último, sujetadlo con un bonito lazo.
  • 6. Ya solo quedará repartir todos los pinchos con corazones en el interior de los tarros y... ¡et voilà! Ya los tendréis listos.

Estos tarros serán unos elementos decorativos de primer orden para el Día de los Enamorados. Quedarán muy bonitos en grupo –sobre todo si habéis optado por combinar tarros de diferentes tamaños– o bien dispersos en el centro de la mesa de vuestro banquete nupcial. Aunque, por supuesto, también podréis sorprender a vuestra pareja con una romántica cena a la luz de las velas con vuestros tarros decorados. ¡Será uno más de los regalos para el Día de los Enamorados! Añadirán estilo y personalidad los pongáis donde los pongáis. Y tendrán un importante valor añadido, ya que son únicos y os permitirán personalizar al máximo cada rincón del gran día o de vuestra casa. ¡Qué no falten!