El coronavirus alteró los planes nupciales de muchas parejas que tenían previsto pasar por el altar durante los meses del confinamiento. Es el caso de estos jóvenes de Fuenlabrada (Madrid), África, de 33 años, y Javier, de 34, quienes tuvieron que adaptarse rápidamente a la situación para hacer realidad su sueño de casarse. Un sueño que llega tras 18 años de noviazgo después de conocerse a través de unos amigos y de la correspondiente pedida de mano. "Fue hace dos años. Lo habíamos hablado muchas veces y un día vino y me lo propuso. Me preguntó si estaba segura… y aquí estamos casándonos", nos cuenta una risueña África. Así que sus ganas e ilusión pesaron más que la inquietud y el día 8 de mayo se convirtieron en marido y mujer en medio del confinamiento. Sin embargo, tuvieron que aplazar la gran celebración al lado de familiares y amigos, prevista inicialmente para el 16 de mayo. ¿Queréis conocer cómo vivieron la experiencia y cómo será su gran día? África nos lo cuenta todo.

Primera etapa conseguida: convertirse en marido y mujer

El punto de la desescalada prevista por el Gobierno en la que se encontraba la Comunidad de Madrid a principios de mayo permitió que Javier y África pudieran casarse oficialmente y firmar el acta que les convertía en marido y mujer. Una ceremonia que tuvo lugar en la más estricta intimidad y siguiendo las medidas de aforo y distancia de seguridad establecidas en aquel momento. "Nos casamos en mitad del confinamiento, en el ayuntamiento de Fuenlabrada. Solo estuvimos acompañados por los padrinos y todos llevamos la mascarilla. Fue un acto muy corto, pero la concejala lo hizo muy ameno. Nos leyó un poema y nos puso música, así que lo vivimos con alegría". Y es que para ellos lo realmente importante era sellar su unión a la espera de poder festejarla cuando se pudiera. "Queríamos tener nuestros papeles, firmar y estar casados, por lo que estuvimos muy contentos". ¿Quién les comunicó que podían seguir adelante con su plan original para la ceremonia? "15 días antes de la fecha llamamos al ayuntamiento y nos informaron de los pasos que teníamos que dar. Fue un poco loco porque faltaban papeles y nos costó conseguir el último, pero lo logramos".

El optimismo, la clave durante los meses de incertidumbre

Mientras que la fecha de la firma sí pudieron mantenerla, no pasó lo mismo con la de la mágica cita nupcial que tenían prevista al lado de todos los suyos. "Tuvimos que buscar un plan B y cambiarla, y finalmente será el 4 de julio". Un contratiempo que no les borró en ningún momento la sonrisa de la boca y que supieron afrontar con positividad. "Somos muy optimistas y nos dijimos que, si no podía ser en mayo, ya lo haríamos más adelante. En ningún momento pensamos que eso era lo peor o que no podría celebrarse, simplemente tratamos de verlo de la mejor manera posible". ¿Fue fácil encontrar una alternativa en el calendario? "Fue todo muy rápido. Llamé a las chicas del catering de INbodas, les dije que parecía que no iba a poder casarme cuando estaba previsto y ese mismo día me ofrecieron las fechas que tenían disponibles". En cuanto a los preparativos, nos cuenta que ya lo tenían casi todo a punto, pues cuando estalló la crisis sanitaria faltaba muy poco la boda. "Al ser un mes y medio antes del gran día lo teníamos todo controlado. Solo quedaban los detalles de última hora sin demasiada importancia y nuestros trajes, que justo los estaban cosiendo".

¿Qué sería distinto de no haber sido por la COVID-19? "La fecha y las condiciones de precaución que la situación requiere. El resto será todo igual". Respecto a la luna de miel no deberán hacer ningún cambio, ya que todavía no la habían contratado. "Al tener niños pequeños pensábamos dejarlos con los abuelos en vacaciones e irnos los dos solos a Roma. Sin embargo ahora ya no lo vamos a hacer y estamos todavía barajando alguna posible alternativa para este verano".

Los proveedores de boda: ¡sus mejores aliados!

Los protagonistas de esta historia se muestran muy contentos con los profesionales que harán realidad su día B. "El problema lo han tenido ellos igual que nosotros, por lo que entendieron la situación y nos cambiaron lo que hizo falta". Un agradecimiento que sienten especialmente por el catering encargado de su boda, INbodas. "Con Elena, María y Raquel todo ha sido fantástico. Lo arreglaron todo muy rápido y no nos han puesto ninguna pega. Al contrario, cambiamos la fecha y las condiciones han sido las mismas". Otros dos ejemplos son el fotógrafo, que será un familiar, y el videógrafo, Pablo Aparicio. "Con ellos todo ha ido fenomenal también. Ambos tenían disponibilidad y no hubo problema". Lo mismo sucedió con la tienda en la que habían encargado lo detalles para sus invitados. "Les llamé, les expliqué nuestra situación y nos lo cambiaron todo". Un dato que demuestra la adaptabilidad que han mostrado los proveedores de boda con las parejas en una situación tan excepcional.

Las medidas y soluciones del catering para la gran celebración

El enlace postcoronavirus, que tendrá lugar en la Finca Buenos Aires de Cubas De La Sagra (Madrid), contará con un total de 97 personas, aunque algunas de las que estaban en la lista inicial no asistirán. "Algunas fallarán por varios problemas personales. No estarán, pero las echaremos de menos igual". ¿Cómo vivieron los invitados el proceso? "En cuanto supimos la nueva fecha les llamamos y les informamos de que la boda se aplazaba hasta julio. Y a principios de junio nos fueron llamando ellos para confirmar que seguía adelante". Un cariño que se agradece mucho tras unos meses tan difíciles, ya que celebrar el amor rodeados de los seres queridos es la mejor medicina posible.

En lo referente a las medidas de higiene y seguridad reglamentarias, hemos hablado con Elena, responsable del catering INbodas que gestionará el enlace y que lleva la Finca Buenos Aires, para conocer de primera mano cómo se están adaptando a la nueva realidad. "En la entrada pondremos geles hidroalcohólicos, que serán obligatorios para todo el mundo. Los camareros irán con mascarilla y reforzaremos las mesas tipo cóctel para poder tener más grupos pequeños y que estén separados. En cuanto al salón, con el espacio que tenemos y el aforo permitido se podrán mantener bien las distancias de seguridad obligatorias. Además, estamos haciendo carteles para recordar a los asistentes que han de lavarse las manos y que deben garantizar la distancia física interpersonal. No habrá problema con los bufés pues serán en el exterior y, respecto a la barra libre, pondremos dos para evitar aglomeraciones". Soluciones creativas en tiempos de crisis para garantizar la salud de comensales y trabajadores.

Un mensaje de ánimo para el resto de parejas

Pese a todo lo que ha supuesto el coronavirus, la vida sigue y las bodas también. Y es que el amor es y será el motor de vida más potente y ni una pandemia es capaz de apagar su fuerza. Por ello, África no duda en enviar un mensaje de aliento a todas las parejas que han visto como uno de los días más bonitos de su vida se veía afectado por la situación. Y es que tarde o temprano… ¡todo llega y es igual de bonito! "Les diría que si se quieren todo pasa y que cuando llegue el gran día podrán disfrutarlo igual. Hay que pensar siempre en positivo". Un mensaje que refuerza la idea de que todo pasará y que estar juntos y poder disfrutar de la mutua compañía es lo más importante. ¡Vivan los novios!