Estudio Onsurbe Fotografía
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Hace unos días te hablamos sobre las alianzas de oro en general. Hoy queremos profundizar más en las de oro blanco. Y es que gracias a su elegancia es uno de los oros preferidos por muchas novias.

El oro blanco no se encuentra de forma natural, sino que es una aleación de oro con otro material como la plata, el platino, el níquel o el paladio, entre otros. Además, se le suele dar un baño de rodio que realza el tono blanco, le da brillo y lo protege.

Las alianzas de oro blanco son más delicadas que las de oro amarillo, pues suelen estropearse más fácilmente. Por eso, para que tu alianza luzca como el primer día toma nota de estos consejos:

  • Cuando practiques algún deporte en el que intervengan las manos, o realices trabajos manuales, sobre todo con cúter, cuchillos, tijeras, pinturas y pegamentos, y cuando estés haciendo las tareas de limpieza del hogar quítatela para evitar que se estropee.
  • La capa de rodio que protege el anillo se deteriora al contacto con algunas sustancias químicas como la lejía, el cloro activo, los productos para limpiar la plata y las soluciones a base de cloro o yodo. Así que si vas a utilizar alguno de estos productos quítate la alianza.
  • Una vez al mes puedes limpiar tu alianza con un paño húmedo.

Pero a pesar de todos estos cuidados, la capa de rodio se irá desgastando de manera natural. Cuando veas que tu alianza ya no brilla puedes llevarla a la joyería para que la limpien y le den un nuevo baño de rodio. No supone un gran desembolso, por lo que podrás permitirte hacerlo una vez al año.