¿Os estáis planteando cuál puede ser el destino de vuestra luna de miel? Si no queréis ir demasiado lejos y os seduce la posibilidad de conocer diferentes lugares en un único viaje, seguro que os convence esta romántica propuesta: seguir el curso del Danubio descubriendo distintas ciudades y cruzando varios países. Y es que el río recorre Europa Central –desde la Selva Negra, en Alemania, hasta su desembocadura en el Mar Negro– a través de paisajes únicos y de algunas de las ciudades imperiales más hermosas del mundo, como Bratislava, Budapest y Viena. ¿Queréis saber mucho más?

1. Passau, la ciudad de los tres ríos

Situada en Alemania –en la frontera con Austria–, a Passau se la conoce como la ciudad de los tres ríos porque en ella confluyen el Danubio, el Eno y el Ilz. Sin duda, un espectáculo natural maravilloso, como también lo será recorrer su casco antiguo y descubrir lugares tan increíbles como la catedral de St. Stephan –con el órgano más grande del mundo–, el monasterio Niedernburg y algunas calles peatonales llenas de tiendas y con una amplia oferta gastronómica. No os perdáis tampoco el castillo Veste Oberhaus ni la iglesia María Hilf.

2. Linz, capital de la región de Alta Austria

Una preciosa ciudad barroca –y la tercera más grande de Austria–, situada entre el Valle del Danubio y la antigua ruta de la sal. Descubrid la Hauptplatz, el Ars Electronica Center, el casco antiguo y el castillo Linzer Schloss, que se alza sobre la ciudad. ¿Más imprescindibles? Visitad también la Casa de Mozart y no os perdáis el Pöstlingberg, desde el que tendréis increíbles vistas de la ciudad y del Danubio.

3. Ratisbona medieval

A orillas del río Danubio, en Baviera, Ratisbona tiene un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad, lleno de pequeñas callejuelas y preciosas casas medievales. ¡Súper romántico! Además de la catedral de San Pedro y del viejo ayuntamiento, no os perdáis el Puente de Piedra –del siglo XII–, que conecta la ciudad vieja con el barrio de Stadtamhof. ¡Os encantará!

4. El Valle del Wachau

El valle de Wachau, en Austria, es, sin duda, uno de los paisajes más bellos del corazón de Europa. Declarado Patrimonio de la Humanidad, se extiende por una treintena de kilómetros, desde la ciudad de Melk hasta Krems, con suaves colinas, viñedos, abadías y pueblecitos encantadores. De Melk os encantará su impresionante abadía barroca y de Dürnstein la torre de su iglesia, de color blanco y azul, y los restos de un castillo medieval. Cuenta la leyenda que en esta fortaleza estuvo prisionero Ricardo I Corazón de León. ¿Más cosas? Acercaos hasta Spitz –desde Rotes Tor tendréis impresionantes vistas del pueblo, de sus viñedos y del Danubio– y Weissenkirchen, con sus preciosas tabernas. ¡Y no os vayáis sin probar los vinos de esta región!

5. Sorprendente Bratislava

Bratislava, la capital de Eslovaquia, es una de las grandes ciudades europeas situadas a orillas del Danubio. Su principal atractivo se encuentra en su casco antiguo, así que perdeos por la Puerta de San Miguel –el acceso principal a su parte antigua–, la Ertúrska Michalska –una calle bulliciosa–, la Catedral de San Martín y el antiguo ayuntamiento, uno de los lugares icónicos de la ciudad. Descubrid también sus pasadizos, otra de las curiosidades de su centro histórico. Atraviesan antiguos edificios, haciendo de atajos, para conectar unas calles con otras. Imprescindibles son también el castillo de Bratislava, la Casa del Buen Pastor, las murallas de Bratislava y la Iglesia Azul. Y si sois muy románticos… pasead por la orilla del Danubio recorriendo los puentes de Bratislava.

6. Viena, a ritmo de vals

Viena os encantará con su innegable belleza. Empezando por la catedral de San Esteban y continuando por la ópera, el palacio Hofburg –el palacio imperial más antiguo de Viena–, el palacio Schönbrunn, el palacio Belvedere, la Ringstrasse –una avenida circular que rodea el centro histórico–, el Prater –su maravilloso parque de atracciones–, el Hundertwasserhaus, el parlamento de Austria, el invernadero de los jardines de Schönbrunn o la Casa de Austria. Sin olvidarse, naturalmente, del agradable paseo del que disfrutaréis a orillas del Danubio. Un espacio único en el que encontraréis playas fluviales, actividades acuáticas –depende de la época del año en la que tengáis previsto viajar a la capital de Austria– zonas de pícnic, todo tipo de bares y restaurantes... Seguro que disfrutaréis de lo lindo y que no os faltarán las actividades de ocio.

7. Budapest os espera

Conocida como la Perla del Danubio, la capital de Hungría os enamorará desde el primer momento. Formada por las ciudades de Buda y Pest, separadas por el Danubio, alberga numerosos edificios y monumentos históricos que vale la pena que descubráis durante vuestra estancia. Entre ellos, el Parlamento –situado a orillas del río–, el Puente de las Cadenas, los balnearios Gellert y Széchenyi, la Basílica de San Esteban –desde cuya torre sur obtendréis magníficas vistas panorámicas de toda la ciudad–, el Barrio Judío, la ópera de Budapest, el castillo de Buda y el Bastión de los Pescadores, la calle Váci Utca –una importante calle comercial y peatonal llena de lugares donde tomar algo–, dos cafeterías históricas –Café Central y New York Café–, la Avenida Andrássy –declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO–, la Plaza de los Héroes y el Parque Varosliget.

8. Praga imperial

Majestuosa y de gran belleza, la capital de la República Checa os impresionará desde el primer momento. Y aunque el río que la divide no es el Danubio sino el Moldava, la mayoría de viajeros la incluyen en este viaje imperial por el centro de Europa. Conocida también como la Ciudad de las 100 torres, hay una serie de visitas que resultarán imprescindibles durante vuestra estancia. Entre ellas, el Puente de Carlos –que une la Ciudad Vieja con la Ciudad Pequeña– y la Plaza de la Ciudad Vieja que, entre otros edificios de interés, alberga el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja –famoso por albergar el reloj astronómico de Praga, una de las principales atracciones turísticas de la ciudad–. La Ciudad Vieja o Staré Město es perfecta para pasear por sus callejuelas estrechas, mientras que el cementerio judío, situado en el barrio judío de la capital checa, os impresionará. ¿Más cosas? ¡Por supuesto! También resulta imprescindible visitar el Castillo de Praga, en cuyo recinto encontraréis la Catedral de San Vito, el antiguo Palacio Real, la Torre de la Pólvora y el Callejón del Oro, entre otros edificios de interés. ¡Y no os olvidéis de sus tiendas de marionetas!

¿Qué os ha parecido este tour por algunas de las ciudades bañadas por el Danubio? Seguro que viviréis una luna de miel de lo más romántica a través de Europa Central. ¡Las ciudades imperiales más bonitas del mundo os están esperando!