Portugal es mucho más que Lisboa, Oporto o las conocidas playas del Algarve. También esconde otros rincones espectaculares, que podéis descubrir, si os apetece, recorriendo el centro del país. Una extensión total de unos 300 km, delimitada por las ciudades de Oporto y Lisboa, la capital. Allí os esperan decenas de lugares absolutamente bellísimos, una luz especial que os envolverá con su embrujo, una gastronomía deliciosa y gente muy acogedora. ¿Queréis saber qué ver en la zona centro de Portugal? Id preparando las maletas... ¡porque seguro que os encantarán estas 3 bellísimas rutas que os proponemos! ¿Preparados?

1. Ruta romántica desde Óbidos hasta Aveiro

Enamoraos de nuevo en la aldea medieval de Óbidos, paseando de la mano por sus murallas, con vistas preciosas, y por sus calles repletas de flores y con casitas blancas de techos azules y ocres. Si atravesáis la Porta da Vila llegaréis a un maravilloso mirador. Antes de partir hacia Nazaré no dejéis de probar una Ginja de Óbidos, afrodisíaco licor que os servirán en un vasito de chocolate con una cereza

Acercaos también hasta Costa Nova, un precioso pueblecito costero situado entre el océano Atlántico y el canal de Mira, donde podréis pasear por las pasarelas del puerto. Un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de los contrastes entre las aguas tranquilas del canal y las salvajes corrientes del océano. ¡Y un paraíso de luz!

Cerquita de Costa Nova os espera la ciudad de Aveiro, conocida como "la Venecia de Portugal", con sus pintorescos canales, en los que navegan los Moliceiros, góndolas locales, ideales para un romántico paseo, sobre todo, durante la puesta de sol. También vale la pena visitar el Jardim do Rossio, cerca de la laguna, rodeado de bellísimas casas de estilo Art Nouveau. Otro atractivo son sus salinas naturales, especialmente al atardecer por su luz, así como la Praia da Costa Nova, la playa de la ciudad, donde podréis disfrutar de su ambiente y de sus características casitas pintadas con líneas verticales de colores. ¡Este lugar del Portugal central es fantástico y está repleto de encanto!

Apenas a media hora os espera Nazaré, junto al inmenso Atlántico, conocida por tener las olas más altas del mundo frente a la Praia do Norte. Perdeos por la inmensa playa de arena dorada, subid al Sitio –con el centenario ascensor que une la ciudad con un promontorio situado a 100 metros sobre el océano– y visitad la fortaleza de São Miguel Arcanjo. ¿Un secreto? Los espectaculares atardeceres a orillas del mar.

2. Ruta de los pueblecitos medievales y castillos encantados

En este recorrido por el centro de Portugal os esperan pueblecitos de cuento de hadas, en los que podréis vivir vuestra historia de amor rodeados de ambientes mágicos y ensoñadores. Para llegar a Sortelha, una preciosa aldea amurallada, con castillo en una atalaya entre la sierra de la Estrella y Malcata, deberéis atravesar la Varanda de Pilatos, una puerta gótica que os transportará a la Edad Media. Perdeos por su casco histórico y su castillo, desde donde divisaréis un interminable paisaje virgen de olivos, encinas, pinos y castaños. ¡Es precioso!

Y si Sortelha es fascinante, también lo es Monsanto, en la región de Beira. Una aldea única en el mundo con sus casitas edificadas junto a enormes moles de rocas de granito. ¡Impresionantes!

Rumbo a Castelo Rodrigo, Sabugal y Linhares da Beira

Castelo Rodrigo es un pueblecito medieval rodeado de murallas imponentes y está considerado como una de las siete maravillas de Portugal. Un rincón sorprendente y de gran atractivo, a 900 metros de altitud, que se levanta en un montículo desde el cual veréis paisajes maravillosos sobre los ríos Coa y Águeda, las sierras de Francia y de Béjar...

Sabugal, en el río Coa, os sorprenderá con su imponente castillo de cuatro torres y con su belleza, sobre todo si lo recorréis de noche. Y podéis perderos en la hermosísima reserva natural Serra da Malcata o hacer una pequeña excursión por los meandros del río Coa, con sus pequeñas cascadas y bosques.

¿Más cosas que ver en la zona centro de Portugal? ¡Por supuesto! En Linhares da Beira, en la Serra da Estrela, os espera una de las fortificaciones más espectaculares del país, con un pueblecito medieval del siglo XII a sus pies. El castillo con su muralla y sus dos torres resulta absolutamente imponente.

3. Ruta del amor desde Coimbra a Cabo Carvoeiro

Coimbra es una de las ciudades más románticas de Portugal. Pasead por la avenida Conimbriga junto al puente de Santa Clara para ver cómo la ciudad deslumbra sobre el río Mondego, con sus casas apiñadas que suben por la ladera. Os encantarán el barrio antiguo de callejuelas empedradas y los escenarios donde tuvo lugar la historia de amor entre el infante Pedro y su amante Inés de Castro, como la Quinta das Lágrimas, un palacio donde se amaban a escondidas, rodeado de maravillosos jardines.

Imprescindible en esta ruta es visitar Fátima, uno de los lugares de peregrinación más famosos del mundo, y Tomar. Llena de encanto, esta ciudad situada a orillas del río Nabão era muy conocida en la península ibérica hace unos siglos por ser la sede de los Caballeros Templarios. No os perdáis el Castillo de los Templarios, con el Convento do Cristo en su interior, ni su centro histórico de calles adoquinadas.

Seguid camino hasta el misterioso Cabo Mondego, a casi una hora desde Coimbra. Desde su mirador disfrutaréis de magníficas vistas al océano, a la Praia da Figueira y a la desembocadura del río Mondego. ¡Y sus deslumbrantes puestas de sol son espectaculares!

Si queréis acabar este maravilloso viaje a Portugal en un lugar único, frente al archipiélago de las Berlengas os espera el Cabo Carvoeiro. Situado en una gran reserva natural, os encantará su majestuoso faro, sus acantilados y sus formaciones de rocas en medio del océano, como la Nau dos Corvos, que recuerda los restos de un naufragio.

¿Qué os han parecido estas rutas por Portugal centro? Está claro que es una zona de gran belleza, que hay mucho que ver en Portugal y que no os arrepentiréis de vuestra elección. Enamoraos de su privilegiada ubicación, de sus increíbles paisajes y de sus infinitas opciones de ocio. ¡Y disfrutad!