Estás volcada en la organización del que ha de ser el día más feliz de tu vida. Lo fundamental es que ya tienes el vestido de novia con el que siempre habías soñado y que tienes más o menos clara la playlist con las canciones para bodas que sonarán en la fiesta. Sin embargo, puede ser que te asalten una serie de dudas y temores, especialmente los días previos al enlace. Tantos que incluso ya no estás segura de si el diseño de las invitaciones de boda es el más acertado. Todo son nervios y el tiempo corre.

Así que empiezas a tener dificultades para conciliar el sueño, estás irritable y de malhumor. ¡Atención, el estrés preboda está empezando a hacer mella en tu ánimo! No debes preocuparte, suele ser un episodio puntual que, con una cierta capacidad de organización, tiene fácil solución.

Planifica tus tareas con una agenda

Organizarse significa tener una agenda con un diario detallado en el que figurarán los compromisos sociales y todos los preparativos de la boda: la elección del restaurante, la búsqueda de inspiración para elegir un ramo de novia original o las pruebas de maquillaje y peinado, por no hablar de si obsequiarás a los invitados con detalles de boda solidarios o si los sorprenderás con unas originales ideas para el photocall. Si quieres prepararlo todo sin tanto estrés, no dejes de ver el organizador de bodas que puedes encontrar en Bodas.net. ¡Te encantará porque lo vas a tener todo controlado!

El estrés puede visitarte en cualquier momento

Es cierto que en una boda se unen factores estresantes, como el control del presupuesto, las relaciones familiares que, de repente, se ven intensificadas o los deseos de mejorar nuestra imagen en un breve plazo de tiempo. Por tanto, no hay que sentirse mal por reconocer que el estrés te ha desbordado. Asumirlo es el primer paso y, a partir de ahí, conviene que te sinceres con tu pareja. Explícale que quizá los preparativos te suponen un gran esfuerzo personal y que necesitas ayuda para llevarlos a cabo, ya sea con la colaboración de amigos o familiares o, si te lo puedes permitir, con los servicios de un wedding planner.

Una vez hayas compartido lo que te preocupa empezarás a encontrar soluciones y el nerviosismo se reducirá. Seguro que alguien te puede lanzar un cable en muchas tareas, como por ejemplo a la hora de buscar esa música para bodas civiles que tanto te preocupa. 

Sigue cada día unos hábitos sanos

Ya solo te queda por seguir unos saludables hábitos diarios, que te ayudarán a mantener el control hasta la gran cita:

  • Sal a correr o practica algún deporte que te ayude a liberar tensiones. Puedes hacerlo con tu pareja. Aunque lo lleve mejor que tú, seguro que también siente la presión de que todo salga perfecto.
  • Duerme unas 8 horas diarias. Lo suficiente para estar descansada al día siguiente.
  • Come saludablemente. Y de forma equilibrada.
  • Evita los excesos. Lo ideal es que elimines los azúcares, la cafeína, la nicotina y el alcohol. Tu figura y tu cutis también te lo agradecerán.
  • Practica ejercicios de relajación. O de meditación. ¡El yoga va de maravilla!
  • Tómate un tiempo para ti. Y practica actividades placenteras que te hagan olvidar las obligaciones de los preparativos. 
  • Reserva espacio para disfrutar con tu pareja. Bajo el lema "no pensar en los preparativos", organiza una escapada romántica, una sesión de spa, una cena especial...

De este modo, llegarás al día de la boda con todo bajo control: lucirás ese vestido perfectamente ajustado a tu silueta, llevarás esos zapatos de novia que tanto te costó encontrar y sonarán las canciones de boda que os encantan a los dos. Con una buena gestión del tiempo se llega a todo y habréis superado juntos el estresante reto de organizar la boda perfecta. Ánimo. ¡Ya verás qué fácil es!