La Comunidad Valenciana es uno de los destinos más bellos de nuestro país: playas y calas de aguas turquesas, paisajes sorprendentes, encantadores pueblecitos medievales, naturaleza virgen y gente maravillosa. ¿Qué más se puede pedir? Con su natural encanto, Valencia, Castellón y Alicante os fascinarán por su diversidad y belleza, y os enamorarán con los mil y un secretos que esconden. Tomad nota de estas fantásticas propuestas y preparaos para disfrutar de una increíble luna de miel o de una romántica escapada. Sea cual sea vuestra elección, ¡es hora de disfrutar!

Valencia, cosmopolita y romántica

La capital del Turia os encantará con su casco antiguo, la plaza de la Virgen, la catedral –cuyo interior alberga el Santo Cáliz y desde cuyo Miguelete disfrutaréis de unas fantásticas vistas panorámicas de 360º de la ciudad–, la lonja de la seda –declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO–, su pintoresco mercado central, el mercado de Colón, el barrio del Carmen y sus palacios, la impresionante Ciudad de las Artes y las Ciencias o el espectacular Oceanográfico. Y si queréis un momento romántico en el parque de Cabecera, podéis pasear en bote por su lago. El Jardín del Turia también es perfecto para recorrerlo dando un agradable paseo a pie o en bicicleta. En vuestra visita también es necesario que os acerquéis hasta Ruzafa –considerado el "Soho" valenciano– y hasta la playa de la Malvarrosa. Alejada del centro es ideal para perderse por su paseo marítimo y para comer una deliciosa y típica paella valenciana. Y no dudéis en ir hasta la Marina al atardecer. ¡Seguro que todos los imprescindibles de Valencia os conquistarán por igual!

Escapada a la Albufera, a Bocairent y a más destinos cercanos

A tan solo 10 kilómetros de Valencia os espera el Parque Natural de l'Albufera. Un gran humedal con arrozales y lagos, reserva de numerosas aves acuáticas. Presidida por una gran laguna, podréis conocer de cerca sus paisajes dando un agradable paseo entre sus canales. Y ya hacia el sur encontraréis Bocairent, un pueblo de postal excavado en las rocas de la sierra de Mariola. Perdeos por sus encantadoras callejuelas medievales y disfrutad de un ambiente único.

¿Más propuestas? Os sorprenderá la belleza de El Salto de Chella, una cascada de unos 25 metros de altura que se encuentra en el cauce del río Sellent, cerca del pueblecito de Chella. No dejéis de contemplarla desde el mirador situado en el mismo municipio. Y si os gustan los retos, visitad Chulilla, un encantador pueblo de casitas blancas en la comarca de los Serranos, con la espectacular ruta de los pantaneros que os llevará hasta un gran cañón de paredes verticales con varios puentes colgantes. ¿Os atreveréis a cruzarlos?

¿Qué ver en Alicante?

Alicante es una de las ciudades más bellas del Mediterráneo, especialmente por su luz, y un destino perfecto para vivir unos románticos días de desconexión. ¿Un consejo? Visitad el barrio de Santa Cruz en el casco antiguo, con sus empinadas callejuelas y sus coloristas casas decoradas con flores, para desplazaros a media tarde hasta el castillo de Santa Bárbara y disfrutar de sus bellos atardeceres. ¿Más cosas? Pasead por la Explanada de España y descubrid el parque Canalejas –el más antiguo de la ciudad–. Y no olvidéis acercaros hasta la playa del Postiguet –con sus arenas finas y doradas–, a la de San Juan, a la de la Albufereta, a la cala Cantalar ni a la isla de Tabarca.

Playas paradisíacas, pueblos marineros y excursiones de cuento de hadas

La costa de Alicante también esconde pequeños tesoros, como cala Granadella, al sur de Jávea, una de las maravillas de la Costa Blanca escondida entre acantilados. Cerca de Jávea descubriréis también hasta 15 miradores, entre los que destaca el de Cap Negre con grandes vistas del litoral. Otra de sus maravillas es cala del Moraig, de aguas turquesas y rodeada de acantilados con su conocida Cova dels Arcs. Y si os gusta el mar, no dudéis en hacer la ruta de los acantilados de Benitxell que conecta la cala del Moraig con la cala Llebeig, con panorámicas impresionantes.

¿Queréis descubrir más lugares? No os perdáis Guadalest, un pueblecito medieval de cuento de hadas con sus dos castillos; el Barranc de l'Encantada, con una ruta circular de 12 kilómetros con campos de cerezos, cascadas, gargantas y piscinas naturales, como la de Gorg de Salt, ni las Fuentes del Algar, en Callosa d’en Sarrià, con cascadas, manantiales y pozas a lo largo del río Algar. ¡De lo más románticos!

Descubriendo Castellón de la Plana

Sus paisajes de montaña, sus bosques frondosos, sus pueblecitos medievales y su maravillosa costa convierten a Castellón en un destino inolvidable. En la capital, Castellón de la Plana, os esperan variados rincones románticos, como su plaza Mayor, en la que encontraréis el ayuntamiento, la iglesia de Santa María La Mayor, la torre-campanario el Fadrí –desde la que la contemplaréis hermosas vistas después de subir sus 200 escalones– y el colorista Mercado Central–. Sin olvidarse del parque Ribalta, de la Plaza de la Independencia, del barrio marítimo ni de sus playas: la del Pinar, la de Gurugú y la de Serradal.

Ocho destinos de la provincia para volver a enamorarse

Asimismo, en la provincia de Castellón os esperan muchas más sorpresas. Por ejemplo, las Coves de Sant Josep, en el municipio de Vall d'Uixó –y en las que se encuentra el río subterráneo navegable más largo de Europa– y la cascada El Salto de la Novia, de 30 m de altura, en Navajas. También podréis perderos por el pueblo medieval de Morella con su castillo y sus murallas, ir hasta el Santuario de la Mare de Deu de Balma –enclavado en la roca– y pasear por el casco antiguo de callejuelas empinadas de Peñíscola. Además, si os gusta la naturaleza virgen son de obligada visita la Fuente de los Baños, una piscina natural en la localidad de Montanejos, y el embalse de Arenós, entre Montanejos y Puebla de Arenoso, con el sendero de los Estrechos, uno de los tramos más fascinantes del río Mijares.

Imprescindible también son los paisajes de la Sierra de Irta. Recorred los caminos del Parque Natural de Sierra de Irta, con calas escondidas, playas vírgenes, acantilados que caen sobre el mar y miradores con vistas que recuerdan a la Costa Azul y a la Costa Brava. Enamoraos de sus paisajes encantadores, como cala Mundina, playa del Pebret y cala Blanca. Y, por último, no os perdáis la reserva marina de las islas Columbretes de origen volcánico, ideales para practicar snorkel o submarinismo.

Está claro que las posibilidades que os ofrece la Comunidad Valenciana a la hora de vivir unos días llenos de romanticismo en pareja parecen no tener límite. Seguro que disfrutaréis de lo lindo con su extraordinaria belleza y sus múltiples opciones de ocio y de aventura. Un viaje rebosante de felicidad que será realmente inolvidable. ¡Sin duda!