Saltó la chispa entre las que, en un principio, solo eran compañeras de trabajo. Johana y Angy vivían en la capital por trabajo y, fruto de su buena relación, terminaron enamorándose la una de la otra. Tanto es así que, cuatro años más tarde, se juraron amor eterno.

Dos pedidas de mano. ¿Por qué no?

Angy preparó una propuesta irresistible para pedir matrimonio a Johana: montó un vídeo con mensajes de sus amigos, un emotivo flashmob y una bonita declaración. Y para no dejar de lado el romanticismo, le regaló rosas rojas y, cómo no, ¡un anillo de compromiso! Por si fuera poco, su cómplice fue Ratón –la mascota de ambas–, que hizo entrega de la sortija luciendo sus mejores galas con una pajarita. ¡Sobra decir que a Johana no pudo gustarle más la proposición! 

Meses más tarde, Johana también hizo su pedida de mano. Aprovechando que Angy estaba de viaje, decoró la casa con globos y corazones, cubrió la cama con pétalos y, sobre ellos, colocó una caja donde se escondían unas bolitas con mensajes de amor. Cuando Angy llegó y se encontró con la sorpresa, lo primero que hizo fue leer la notas que había dentro de cada una de las bolitas. Pero lo mejor estaba por llegar... Cuando terminó, ¡Johana le regaló una argolla!

¡Un día para disfrutar!

Así, totalmente seguras de querer pasar el resto de sus vidas juntas, esta asturiana y esta mallorquina se dieron el "sí" definitivo en El Bosquecito, un enclave situado en plena naturaleza, con excelentes vistas al Pico de la Miel y a la Sierra de Cabrera, en Navalafuente (Madrid). A las dos les pareció el emplazamiento perfecto por cumplir con sus expectativas, ya que asocian el campo con la paz, la tranquilidad y la libertad. Por ello, decidieron que tanto sus 60 invitados como ellas mismas deberían sentir ese sosiego el día que pasaran a ser esposas y lo celebraran.

De esta forma, "Las ratonas" –como las llama su gente– se sumaron a la lista de los fans del first look, dedicándose unos minutos previos a la ceremonia para verse con sus looks nupciales. ¡Y llegó el momento cumbre del día! Dejando de lado el protocolo, Angy y Johana entraron juntas a la ceremonia civil de su "sí, quiero" y lo hicieron subidas en una bicicleta de color rojo mientras, de fondo, sonaba uno de los temas más conocidos de Shakira y Carlos Vives, La bicicleta. La ceremonia fue oficiada por Nacho Caballero - Ceremoniante, un experto en monólogos que involucró a todos los asistentes con su discurso y equilibró la formalidad de la ocasión con toques de humor, y contó con momentos emotivos, como la entrega de las alianzas por parte de Ratón y Lola –la perrita de la madre de Johana–, vestidos a juego y acompañados por los testigos de boda.

Una vez estas enamoradas se dieron el "sí, quiero", tuvo lugar el aperitivo en la piscina de la finca y el posterior banquete al aire libre. Durante el cóctel destacaron los muñecos asturianos hechos con globos –un guiño a la tierra de Johana– así como la mesa de sidra. Y a la hora del convite triunfaron el seating plan con fotos de todos los invitados, la apuesta floral de Floristería los Santos Niños y las notas personalizadas. Sin embargo, la entrega del ramo de Johana a su madre, el rincón de firmas o el bodegón con objetos representativos de las vidas de las protagonistas no se quedaron atrás. ¡Mención especial merece el baile que inauguró la fiesta! Angy y Johana lo prepararon durante meses asistiendo a clases, por lo que era un momento muy esperado por todos. La coreografía salió a pedir de boca y fue amenizada por Deja que te bese, de Alejandro Sanz y Marc Anthony. Y así, entre copas, un candy bar de golosinas y un photocall con cámara para tomar instantáneas, terminó la gran cita nupcial de estas almas correspondidas.

"Las ratonas"

Angy y Johana coincidieron bastante en la elección de sus vestidos, ambos de la casa La Sposa, consiguiendo un perfecto equilibrio de estilos. Las dos lucieron outfits cortos, de corte en A y con escote corazón. Pero, mientras el traje de Johana era de mikado liso, Angy se decantó por uno repleto de encaje. A su vez, calzaron los mismos zapatos –unos peep toes rojos con plataforma delantera y pulsera de cristales de Swarovski en el tobillo, que diseñaron juntas– y ambas lucieron pendientes con perlas

Ahora bien, se desmarcaron con sus respectivos ramos y peinados. Johana apostó por un bouquet de rosas –sus flores preferidas–, y coronó su apuesta con un moño alto. Por su parte, Angy prefirió una composición de jazmines –dado que eran los favoritos de su madre– y optó por un peinado inspirado en el de Lagertha, la guerrera protogonista de la serie Vikingos.

El álbum de boda de Johana y Angy

David Morales fue el estudio fotográfico escogido para cubrir la boda. Sin duda, el equipo de profesionales inmortalizó la esencia de la unión en matrimonio de Johana y Angy con fotografías que merecen ser atesoradas para siempre. Descubrid nuestra selección. ¡El reflejo de cada detalle y momento en alta calidad!