La luna de miel es un viaje que prepararéis con mucha ilusión. Va a ser el broche de oro de una celebración que os unirá para siempre y su principal objetivo es que sea inolvidable, como también lo será el día B gracias al esfuerzo de los preparativos. Y es que del mismo modo que pondréis todo el mimo del mundo en buscar unas invitaciones de boda realmente originales, unos prácticos detalles de boda para vuestros seres queridos o esas canciones de boda tan especiales, también deberéis dedicar un tiempo a decidir cuál puede ser el mejor destino para vivir una luna de miel inolvidable. Y ya sea por las restricciones a la hora de viajar derivadas del coronavirus o bien porque no tengáis ganas de alejaros demasiado, Andalucía es una opción maravillosa. Con su natural encanto, os fascinará por su diversidad y belleza y (seguro) que os sorprenderán los mil y un secretos que esconde. Tomad nota de estos seis planes románticos y preparaos para disfrutar. ¡El atractivo y embrujo del sur os esperan!

Ruta de las ciudades románticas

Tres capitales de Andalucía os robarán el corazón: Granada, Sevilla y Córdoba. En Granada no podéis perderos el mirador de San Nicolás, con una de las puestas de sol más bellas del mundo y rodeados del embrujo del barrio del Albaicín. Tampoco os olvidéis de dar un paseo por las laderas cercanas a la Alhambra para contemplar la ciudad, de perderos en el Carmen de los Mártires –un conjunto de preciosos jardines de estilo inglés y francés con toques andalusíes– ni, por supuesto, de relajaros en un hammam árabe. Pero vuestro viaje no habrá acabado hasta que disfrutéis de una visita nocturna a la Alhambra, a los palacios nazaríes y a sus jardines.

Sevilla es amor y pasión y, junto con Córdoba, un destino perfecto para volver a enamorarse. ¿Un consejo? Empezad vuestra visita a Sevilla contemplando un increíble atardecer acompañado de magníficas vistas desde el mirador Las Setas o Metropol Parasol. Veréis la ciudad en todo su esplendor: la catedral, la Giralda, la iglesia del Salvador… Continuad con un paseo por el parque de María Luisa, visitando después la catedral, la Giralda, la Torre del Oro, los Reales Alcázares, el barrio de Santa Cruz, el de Triana y el de la Macarena. Y, por supuesto, por la noche no puede faltar una cena íntima a bordo de un barco que recorra el Guadalquivir para ver la ciudad iluminada.

¿Qué resulta imprescindible durante vuestra luna de miel en Córdoba? No os perdáis una visita nocturna a la Mezquita-Catedral, a los románticos jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos –con su espectáculo nocturno de luz, agua y sonido de la Córdoba de las Tres Culturas–, a la judería y a sus laberínticas callecitas, al Palacio de Viana con sus doce patios mágicos, a sus placitas –como la de la Alhóndiga o la de Capuchinos– ni un paseo juntos por la ruta de los patios cordobeses. Sin olvidaros del yacimiento arqueológico de Medina-Azahara declarado Patrimonio de la Humanidad, del puente romano, de la Torre de la Calahorra ni de la muralla y sus puertas.

On the road por la costa gaditana

Otra parada obligatoria durante vuestro recorrido por Andalucía será en Cádiz, un auténtico paraíso. Llena de encanto colonial, la ciudad puede ser el punto de partida para conocer el resto de la provincia. Vale la pena alquilar un coche y perderse por la costa gaditana descubriendo sus playas y sus pintorescos pueblecitos marineros. Acercaos hasta Sanlúcar de Barrameda; a El Puerto de Santa María, con sus playas de Valdelagarna, Fuentebravía o la Puntilla; a los paisajes de Chiclana, con la playa de la Barrosa, o a la playa de Caños de Meca, con esos espectaculares acantilados y chorros de agua dulce que brotan de las rocas. Y relajaos en las playas de Zahara de los Atunes, en la cala de los Alemanes o en la playa de la Costilla, en Rota. ¿Más cosas? La playa de Bolonia, con sus dunas y verdes pinares en Tarifa, o la playa del Palmar, en Conil de la Frontera. Y si tenéis tiempo, no dejéis de visitar los pueblos blancos, entre los que destacan Vejer de la Frontera, Arcos de la Frontera, Grazalema, Zahara de la Sierra, Olvera y Setenil de las Bodegas. ¡Un recorrido de ensueño! 

Escapada a Doñana

Dunas, marismas, playas infinitas, acantilados espectaculares, bosques, cotos, grandes marismas llenas de vida… El Parque Nacional y Natural de Doñana, entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, es un bello mosaico de paisajes que no podéis perderos en vuestra luna de miel por Andalucía. Entre todas las visitas imprescindibles destacan las del Pinar de Algaida, la Laguna de Tarelo –con gran riqueza de aves acuáticas– y la del Acantilado del Asperillo, de casi 30 metros de altitud, con grandes contrastes de tonalidades ocres y rojizas al atardecer. Y no os olvidéis de su playa, con 30 kilómetros de longitud, una de las costas vírgenes más grandes de Europa, entre Matalascañas y la desembocadura del Guadalquivir. ¡Impresionante!

La magia de Ronda, Málaga

Ya lo comentaba el escritor norteamericano Ernest Hemingway: "es a Ronda donde habría que ir, si vais alguna vez a España a pasar una luna de miel". La forma más romántica de llegar es por la serpenteante carretera que sube desde Marbella. Ronda está colgada de un tajo de más de 100 metros sobre el río Guadalevín con su imponente Puente Nuevo que conecta el barrio antiguo con el nuevo. A pesar de sus impresionantes vistas es imprescindible descender hasta sus pies y observar su esplendor desde abajo. No os perdáis tampoco un paseo por el casco antiguo de estilo árabe y medieval, repleto de callejuelas decoradas con geranios y casonas palaciegas con grandes ventanales enrejados. Y acercaos a la antigua muralla árabe con la Puerta de Almocábar, a la Casa del Rey Moro y al Palacio de Mondragón con sus patios árabes y sus bonitas vistas sobre la vega rondeña. Además, la ciudad también esconde palacios, fuentes, plazas, como la Plaza de España, y un sinfín de sorpresas más: su mirador, el Palacio del Marqués de Salvatierra, el convento de los franciscanos en la plaza de la Duquesa de Parcent y los baños árabes. ¿Más cosas? No dejéis de tomar algo en el parador para contemplar sus maravillosas vistas. Y de vuelta a Málaga, haced una parada en Mijas. ¡Os seducirá su encanto!

Un paraíso secreto en Cabo de Gata

Cabo de Gata, en la provincia de Almería, desprende un magnetismo especial con su litoral virgen de aguas turquesas. Un paraíso con las playas más espectaculares de Andalucía, como la de los Genoveses –un antiguo refugio de piratas que destaca por sus grandes dunas y arenas doradas–; la playa de Mónsul y de la Media Luna –donde pasear juntos al atardecer–; la cala de Enmedio; la playa de los Muertos con su espectacular mirador; la de Escullos con su misteriosa duna; la del Arco, la cala del Plomo y el Arrecife de las Sirenas. Y no os perdáis un paseo en velero o catamarán desde el puerto de Carboneras para ver una maravillosa puesta de sol ni un paseo a caballo en Aguamarga al atardecer.

El encanto de Úbeda y Baeza, en Jaén

Y para terminar vuestra luna de miel, nada mejor que visitar Úbeda y Baeza en Jaén, dos joyas renacentistas. Rodeadas de un precioso mar de olivos y a un paso del Parque Natural de Cazorla Segura y las Villas y del Parque Natural de Despeñaperros, estas dos ciudades os sorprenderán tanto de día como de noche con su gran riqueza arquitectónica. En Úbeda no os perdáis la ruta de los palacios, la plaza de Vázquez Molina, la sinagoga del agua, la iglesia de San Pablo, el palacio de Vela de los Cobos, el barrio de San Millán ni, por descontado, la basílica de Santa María de los Reales Alcázares. Por su parte, el casco antiguo de Baeza os enamorará. Un paseo de la mano cuando la tarde comienza a caer, terminando en el paseo de las murallas con impresionantes vistas sobre los olivares, será de lo más romántico. También descubriréis lugares con encanto, como la plaza de España, la antigua universidad, el Palacio de Jabalquinto, la catedral renacentista de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza y la plaza de Santa María con su fuente, donde podéis sentaros tranquilamente. ¡Un viaje en el tiempo!

Está claro que Andalucía es un destino que os cautivará. Una vez tengáis ya claro el destino de vuestro viaje de novios, no os olvidéis de pensar qué ideas originales para bodas gustarán más a familiares y amigos o quien será la afortunada que recibirá el ramo de novia. Disfrutad de los preparativos y de todos vuestros planes futuros juntos. ¡Ya falta menos para el gran día!