Quizá vayas a caminar hacia el altar con tu vestido de novia,  acompañado de ese maravilloso ramo de novia, sabiendo que a partir de mañana empezarás tu vida de pareja con tu futuro marido, o a lo mejor estáis encargando las invitaciones de boda y ya lleváis tiempo viviendo juntos. Sea como sea, vivir en pareja es un aprendizaje y puede reforzar vuestra relación.

Cada vez es más común que las parejas se vayan a vivir juntas antes del matrimonio. El momento de hacerlo es lo menos importante. Lo cierto es que esta decisión representa un cambio radical en la relación de la pareja, tanto si aún vivíais con vuestros padres como si ya os habíais independizado. 

Asumir los cambios

Cuando una pareja empieza a convivir tiene que adaptarse en muchos sentidos. Y los cambios que os esperan pueden ser grandes o pequeños: desde decidir quién hace la colada hasta cómo se comparten los gastos. Después de un año juntos, ambos habréis cambiado mucho en vuestras costumbres y vuestro amor se habrá reforzado.

La convivencia no siempre es fácil, y menos al principio, pero todo puede resolverse si hay tres elementos: confianza, amor y comunicación. La confianza es fundamental para no desesperar: si confías en tu pareja, sabrás que, aunque le resulte difícil el cambio de vida, lo está haciendo lo mejor posible. El amor es lo que sostiene el edificio de la convivencia y la comunicación es necesaria para ir resolviendo los conflictos que surjan en el día a día. Ser sinceros y respetuosos entre vosotros os ayudará a salvar los obstáculos.

Amor y comunicación

Antes de empezar a vivir juntos, es importante que habléis abiertamente sobre lo que esperáis de la convivencia. Si alguno de vosotros tiene un estilo de vida que no quiere cambiar, debéis hablar sobre ello. Por ejemplo, imaginemos que la novia es vegetariana y el novio no. ¿Cómo organizaréis la cocina? Aunque parezca un tema menor, si lo pensáis antes de empezar os podéis ahorrar más de un disgusto. La organización de la boda, con todas las dificultades que ello implica, y decidir juntos cuáles van a ser los regalos para invitados de boda, puede ser un buen entrenamiento.

Sacrificios y sorpresas

Sin embargo, a la hora de convivir siempre hay que sacrificar algo. Vais a ganar compañía y apoyo, pero seguramente habrá decisiones que no podréis tomar unilateralmente, sino que tendréis que compartir. Por ejemplo, no se os ocurriría preparar invitaciones de boda caseras sin antes consultarlo con vuestra pareja, ¿verdad? Tener que llegar a acuerdos para tomar decisiones es aprender a vivir de otra manera y os puede enriquecer y haceros más tolerantes.

Antes de vivir juntos había cosas que el otro no sabía de ti y que ahora va a descubrir. Es posible que no te haya visto nunca pasar un domingo viendo maratones de series en la televisión. El sentido del humor es fundamental para esos momentos de “sorpresa”. Permitir al otro ser quien es, también te ayudará a conocerle mejor y así vuestra relación será cada día más fuerte.

Conservar la independencia

También debes guardar una parte de tu vida para ti. El hecho de casarte y vivir con tu pareja no significa que debas dejar de ser tú mismo, ver a tus amigos y tener una parcela de libertad dentro de la pareja. Los límites los ponéis vosotros mismos, pero poder desarrollar una faceta personal al margen de la pareja ayuda a que os sintáis más felices, a reconocer que si estáis juntos es porque lo deseáis y, ¿por qué no?, a tener temas de conversación que van más allá de quién hace la compra esta semana.

El reto está entonces en coordinar vuestras agendas individuales. Si ambos trabajáis y además tenéis actividades que no realizáis juntos, debéis encontrar cada semana un tiempo para compartir en pareja, los dos solos, como encontrasteis tiempo para buscar ideas para el photocall de vuestra boda o para encontrar esos maravillosos vestidos de madrina.

No lo olvidéis: si vais a empezar a vivir juntos después de la boda, hablad sobre los detalles de vuestra convivencia, igual que habéis discutido sobre los regalos de boda o habéis pasado horas creando una lista de canciones para bodas. A partir de ahora, la vida será mucho más enriquecedora compartiendo decisiones juntos.