Bodas.net reconoce cada año a los mejores profesionales de las bodas entregando los premios Wedding Awards. Pero este año ha querido ir un paso más allá, creando un galardón especial para recompensar a los fotógrafos y videógrafos nupciales por sus impresionantes trabajos. Así ha nacido el concurso Best Real Wedding, que ha seleccionado el mejor reportaje fotográfico de boda de 2018 y 2019 a partir de las votaciones de las parejas del portal y del criterio final de un jurado internacional. El afortunado ganador ha sido Andreu Doz Photography, quien con su cámara ha captado unas imágenes muy naturales del gran día de Chris y Gill, una pareja de escoceses que eligió una preciosa masía en Olivella (Barcelona) para celebrar su "sí, quiero"; una destination wedding de la que solo guardan buenos recuerdos. ¿Queréis saber mucho más de su increíble cita nupcial? Ellos mismos nos la relatan. ¡No os la perdáis!

Un día B simplemente perfecto

Chris y Gill se conocieron en Glasgow y, tras su noviazgo y compromiso, decidieron celebrar una boda íntima en nuestro país. ¡Dieron completamente en el blanco! Para su perfecto "sí, quiero" desplazaron a sus familiares y amigos más íntimos desde su Escocia natal, quienes quedaron gratamente sorprendidos con el lugar elegido (una masía barcelonesa), con la deliciosa comida y con la cuidada decoración de los espacios. La feliz pareja nos cuenta que, "todo fue según lo planeado y excedió nuestras expectativas. Además, la fecha elegida coincidía con el cumpleaños de Chris y con la verbena de Sant Joan, una noche mágica de celebración en Cataluña!". ¿Se puede pedir algo más?

Sencillez y estilo

Los prometidos se enamoraron del trabajo de una estilista y florista local nada más verlo y tuvieron muy claro que querían que fuera ella la encargada de decorar su gran día. Y dado que el lugar donde se celebró la ceremonia, el banquete y la posterior fiesta ya posee un gran encanto al estar rodeado de naturaleza y muros de piedra, la clave del éxito consistió en potenciar la belleza del lugar, agregando pocos elementos. Tan solo los justos para añadir mayor atractivo al gran día.

Chris y Gill se dieron el "sí, quiero" en un pequeño patio frente a una puerta muy antigua. Para vestir el lugar para la ocasión, la florista propuso colgar sobre el espacio destinado a la ceremonia unas guirnaldas de plantas silvestres, las mismas que, en forma de ramo, decoraban las sillas de los invitados. Una ambientación minimalista y llena de magia, que puso la nota de color a algunos de los momentos más emotivos que vivió la pareja, como el intercambio de las alianzas y cuando se vieron por primera vez. Ella estaba impresionante con un sencillo vestido con escote de hombros caídos, que acompañó de unos zapatos blancos estilo peep toe y de un vistoso ramo multicolor. Chris, por su parte, apostó por un traje clásico con pantalón y corbata azul marino, camisa blanca y americana en color gris claro.

Una celebración íntima al aire libre

Del banquete nupcial, una cena celebrada en el exterior de la masía, la pareja recuerda que, "estuvo acompañado por un precioso atardecer de color rosado que se podía apreciar desde la montaña". Así, las vistas únicas e inolvidables a los viñedos del lugar se magnificaron para disfrutar de una velada excepcional junto a la piscina. Para la recepción, los novios prefirieron integrarse con sus invitados, renunciando a ocupar una mesa presidencial. La guinda final a un día perfecto la puso la fiesta, en la que la música –interpretada en parte en directo– fue la gran protagonista.

Así fue la experiencia del fotógrafo

Andreu Doz Photography nos revela que, "fue un verdadero placer poder documentar un enlace tan bien organizado y atractivo. Y es que Chris y Gill juntaron a un equipo de grandes profesionales, que hicieron todo lo posible para que su día B fue un rotundo éxito en todos los sentidos. Tengo que decir que pocas veces he podido participar en una boda tan perfecta". Asimismo, añade, "una cosa que destaca en las destination weddings que he fotografiado es que cuando los novios y sus invitados viajan a otro país para celebrar la boda, viven una experiencia nueva y una aventura juntos. Esto les permite olvidar lo que dejan en casa y conectar mucho mejor con lo que está pasando aquí y ahora. Como fotógrafo, siempre busco capturar la felicidad y las emociones de las personas reunidas para celebrar una boda. Y en este caso, pude compartir y capturar unos momentos preciosos y muy emotivos. ¡Espero que Chris y Gil puedan revivir este día cada vez que miren las fotos que hice para ellos!".

Parejas, ¡gracias!

Fuisteis vosotros quienes elegisteis qué reportajes, de entre los más de 8000 participantes en el concurso, pasaba a ser finalista. A partir de ese momento, un jurado profesional –compuesto por Nina Pérez, CEO de Bodas.net; Rebecca Crumbley, directora de Bodas Reales de The Knot Worldwide, y tres fotógrafos internacionales: Víctor Lax, Flavio Bandiera y Franck Boutonnet– eligió al ganador. Aspectos como la técnica fotográfica y la capacidad de transmitir emociones han sido vitales para que el reportaje de Chris y Gill consiguiese el premio. ¿Queréis descubrir cuáles fueron los reportajes finalistas del Best Real Wedding? Seguro que encontraréis mucha inspiración... ¡Descubridlos!