Benar y Isa, convencidos de que su amor era para siempre, quisieron dar un paso más. Así, de mutuo acuerdo, tomaron la decisión de pasar por el altar y sellar su bonita historia.

El encanto de la sencillez

Tras cuatro años y medio viviendo de la mano, esta pareja se prometía pasar el resto de su vida juntos. Se juraron amor eterno en una ceremonia al aire libre, enmarcada por el azul de un cielo despejado y el propio color del mar, en Costa Caion: una finca ubicada en Laracha (A Coruña) con un entorno idílico y una gastronomía exquisita.

La ceremonia civil, que se decoró con detalles naturales, tarros de vidrio y toques de madera, fue emotiva por las intervenciones personales y directas de familiares y amigos. Se cerró con el intercambio de unas alianzas de oro amarillo, el primer beso como esposos y la lluvia de arroz augurando buena fortuna. ¡Viva los novios!

Una vez convertidos en marido y mujer, y tras dedicar unos minutos a retratarse en los espacios más singulares del enclave, estos novios disfrutaron de un cóctel y una cena en la mejor compañía. Todo fue único: con la entrega de figuritas y ramos sorprendieron a algunos invitados, bailaron de forma improvisada antes de que se abriera la barra libre y la alegría despuntó en todo momento.

Como colofón final, los asistentes al mágico "sí, quiero" de Isa y Benar pudieron descalzarse y ponerse unas bonitas alpargatas, ¡bien cómodas para bailar! Asimismo, pudieron picotear en el candy bar entre trago y trago. No hay duda de que los protagonistas quisieron que fuera un día libre de protocolos y sencillo pero único de principio a fin. ¡Y lo consiguieron!

Outfits y ¡complementos!

Para la especial ocasión, Isa se enfundó un vestido de novia de corte recto y escote cuadrado en la parte delantera y trasera, en blanco roto. Una pieza discreta que destacaba por el efecto plumeti y los bordados románticos, tanto en las mangas como en la falda, el cuerpo y la cintura de la prenda. Lo combinó con unas extremadas sandalias de tacón de tonalidad rosa palo, de Gloria Ortiz, y con un bouquet silvestre con variedades de margaritas, astilbe rosado, eucalipto... a juego con una diadema de flores, que coronaba su melena suelta. Todo el conjunto armonizó a la perfección con un maquillaje muy natural y fresco.

Benar, que no quería dejar de lado su estilo personal el día de la boda, eligió un traje azul, de la casa Scalpers, lo conjuntó con una camisa blanca e –igual que hizo la mujer de su vida– apostó fuerte por los accesorios. Lució impecable con tirantes moteados marrones, un pañuelo de estampado floral en azules –que asomaba desde el bolsillo de la solapa de la americana–, una pajarita súper divertida con coloridos pajaritos, unas zapatillas blancas personalizadas, prendedor en la misma línea de toda la apuesta floral y, como joyas, unos gemelos clásicos en plateado y un reloj con el mismo acabado. 

Recuerdos hechos fotos

Escoger al profesional de fotografía que plasme en imágenes cada instante del día B es un decisión que lleva tiempo... Isa y Benar se decidieron por Manuel de Castro, quien consiguió el reportaje nupcial que siempre habían soñado con capturas que inmortalizaron los momentos y detalles del día de su unión en matrimonio. ¡No os perdáis los recuerdos de estos novios hechos fotos!